sábado, 3 de septiembre de 2011

Colores Peligrosos reseñado en La Diaria


En su prólogo a Colores peligrosos, el compilado de cuentos de Pablo Dobrinin (1970), Elvio Gandolfo reflexiona sobre las circunstancias del medio editorial local que ocasionaron que el primer libro de este autor se hiciese esperar tanto tiempo. “Estas líneas tendrían que ser, a esta altura, el prólogo al tercer o cuarto libro de Pablo Dobrin”, escribe, y es fácil estar de acuerdo con sus palabras. Porque Dobrinin comenzó a publicar en 1995, en la revista Diaspar, y a lo largo de la década y media que media desde que aquella revista (proyecto personal de Roberto Bayeto y Zalozábal originalmente, y luego de Bayeto y Claudio Pastrana) trató de convertirse en el momento fundacional del género en Uruguay, Dobrinin publicaría sus ficciones en revistas y antologías argentinas, españolas, francesas e italianas, en las que su nombre comenzó a resonar como uno de los practicantes más destacados de la ciencia ficción, la fantasía y la literatura fantástica en el Río de la Plata. El que en un contexto local su nombre fuese prácticamente desconocido (de hecho Dobrinin alcanzó un nivel más alto de visibilidad a principios de los dosmiles gracias a su participación en el comic pulp Balazo) podría, de todas formas, no sorprender. Y no sólo por las razones sugeridas por Gandolfo en su prólogo, sino, además, por la conocida actitud refractaria a la CF (especialmente a la CF que rehúye los modelos clásicos) y la fantasía de muchas editoriales locales, que todavía parecen incapaces de leer el género sin apoyarse en aparatos anquilosados de validaje como la apelación a lo alegórico –y en este sentido es memorable, por lo miope, el juicio del jurado en ocasión a la entrega del Premio Narradores de la Banda Oriental 2006, que obtuviera Pedro Peña con su compilado de cuentos Eldor. Es curioso, entonces (o no lo es para nada) que Dobrinin tuviese que publicar su libro en Reina Negra, una editorial de La Plata, Argentina, que trabaja con tiradas reducidas y mantiene una línea combativa e independiente, como si quedara claro que sin un discurso militante en pro de cierta manera de entender la literatura (y especialmente la literatura contemporánea) no pudiese ser viable la publicación de un libro con las características del de Dobrinin.
En Colores peligrosos hay ciencia ficción, hay fantasía y hay literatura fantástica, –entendiendo a la primera como la literatura de lo especulativo-posible, a la segunda como la literatura de los mundos ajenos al nuestro y a la tercera como la de las irrupciones de lo imposible o ajeno en el ámbito cotidiano–, pero a ciencia ficción de Dobrinin no se parece, por ejemplo, a la de Asimov, la de Philip K. Dick o la de William Gibson, su fantasía tiene poco que ver con Tolkien, LeGuin o Neil Gaiman y su literatura fantástica no sigue las pautas locales, sean felisbertianas o levrerianas –y en ese sentido quizá podría pensarse que se acerca más a la obra de Tarik Carson. Las fuentes de Dobrinin por momentos parecen configurarse alrededor del surrealismo o de cierto surrealismo, más los híbridos de ciencia ficción y fantasía practicados por autores como Gene Wolfe, Roger Zelazny o Lucius Shepard; una región importante de su escritura, además, se vincula íntimamente al cine de ciencia ficción de los años 70 y 80, al cómic, a la narrativa pulp y al gótico-bizarro, muchas veces filtrado por una cierta vocación autoficcional o memorialista, como en el cuento “El Regreso del Capitán Rayo”, por ejemplo, que se instala en un área intermedia entre la ficción pulp propiamente dicha y una lectura de esa tradición narrativa.


Imaginación, a secas
Quizá el mejor trabajo de este libro sea “El regreso de los pájaros”, uno de los ejemplos más claros del tratamiento particular que da Dobrinin a lo fantástico entendido como la contaminación de lo real por lo ajeno o incluso maravilloso. Este texto explora un clima gris y asfixiante, al borde del resquebrajamiento gracias a la exploración del mundo perdido de la infancia y a la irrupción en el mundo del protagonista de un extraño artista-perdedor que esconde un secreto deslumbrante o ridículo. El arte parecería obrar como mediador hacia cierta huída o apertura a lo maravilloso, idea que se reitera en “Los árboles de Isaac Levitan”, de construcción más tenue o estilizada.
Esa apelación al mundo de la infancia que mencionaba aparece con toda su potencia en el cuento “Las lombrices”, donde cierto erotismo kinky o bizarro latente en casi toda la ficción de Dobrinin se vuelve más visible. Una lectura de este cuento podría señalar que su tema es el mundo ficcional que se construye un niño jugando con tierra, lombrices y soldaditos, pero tanto ese mundo como el “real” (representado ante todo por la abuela del chico) conducen a la irrupción (quizá aquí opera otro de los principios de lo fantástico, el choque entre mundos, entre pautas de lo real) de un universo más adulto y no menos inquietante.
Dentro del área más plenamente incorporable a la fantasía quizá el trabajo más brillante del libro sea “Blue”. Ambientado en un mundo alternativo en el que el mundo está regido por una diosa viviente de miles de kilos de peso (y donde, por tanto, el ideal de belleza femenino es la obesidad), abarca varias vidas de un personaje llamado a comulgar con esa diosa en reiteradas ocasiones. Quizá lo más interesante del relato sea la manera de presentar los detalles de este mundo, con una gran economía de medios, y la facilidad con la que convence al lector de aceptar el paso de los siglos y las vidas diversas del protagonista.
El área más “inquietante” u ominosa, además de emerger en “Lombrices”, incluye al cuento “Luces del sur”, construido con una estructura similar a “El regreso de los pájaros”, es decir con una destrucción de lo real colocada a modo de explosión final o coronación al clima del relato. Los otros textos (con la excepción de “La película de Artaud”, quizá el relato más flojo del libro) pertenecen al área más asimilable a la fusión entre fantasía y ciencia ficción practicada por el mencionado Roger Zelazny. Un buen ejemplo de esa hibridación es “Los festejos del fin del mundo”, que combina una extraña tecnología destructora de mundos con faunos y mariposas que nacen de las entrañas de las mujeres. Por último, “Colores peligrosos”, la nouvelle que da título al libro, admite un buen número de lecturas, desde una extraña ucronía o mundo paralelo en el que el arte es la mejor de las armas en la revolución hasta un ajuste de cuentas con el mundo de las vanguardias y el arte contemporáneo.
Colores peligrosos se instala, entonces, en la difusa historia de la ciencia ficción y la fantasía uruguayas y se convierte en el libro más relevante que han producido hasta ahora en nuestro país esos géneros y la fusión entre ambos o los territorios intermedios que Dobrinin diseña con precisión. Pero dicho esto, es cierto también que Colores… no es un libro de ciencia ficción ni un libro de fantasía, sino de la mejor literatura especulativa o de imaginación, a secas. Y en ese sentido, será interesante a la hora de escribir una historia de esos géneros por estas partes del mundo (y Dobrinin acometió esa tarea hace unos cuantos años; el resultado puede leerse en la revista online Axxón) hacer notar como los escritores que surgieron en la década de los noventa o un poco antes (Dobrinin y Roberto Bayeto serían sin duda los dos más importantes) migraron hacia un enfoque personal, híbrido y en cierto sentido fuera de género. Colores peligrosos –armado seleccionando de un gran corpus de relatos publicados en revistas y antologías, lo cual lo convierte en el equivalente a un Greatest Hits– puede leerse como un testimonio de ese camino.

Reseña escrita por Ramiro Sanchiz (Publicada en La Diaria, miércoles 29 de junio, 2011)

domingo, 28 de agosto de 2011

Las celebraciones de la Cereza

En agosto del 2011, el blog Rumpelstiltskin's favorite lover , a cargo la talentosa y muy simpática artista mexicana Silvia Teresa Flota (wastwdcherry) cumplió cuatro años, y para celebrarlo publicó una serie de revistas en línea con el material que la autora seleccionó de otros blogs. Debo agradecer que incluyera, en el primer número, mi cuento Los hijos del Viento.
Las revistas son estupendas, y están realizadas con mucha categoría y fineza. Una delicia que no pueden perderse.
Copio la presentación que hace la autora:
"Celebrando contigo
Etiquetas: festejo cereza
Este mes, como ya había adelantado, mi blog cumplió cuatro años, cuatro años de querer acercarme a ustedes por medio de mi escritura, pero, también, a través de mi lectura de los post que otros como yo suben a sus espacios. Para mí, la acción bloguera es entablar comunicación, hallar a quienes se encuentran distantes y favorecer un diálogo con ellos. Sin lugar a dudas, este quehacer me ha dado algo muy preciado: escuchar nuevas voces en mi vida, de manera sana, no esquizofrénicamente, voces que muestran el valor de la diversidad, e, igualmente, me ha permitido hacer lindas amistades y emprender proyectos con ellas, asimismo, mantenerme en contacto con aquellos amigos que por "x" o "y" se encuentran geográficamente distantes o laboralmente en cuarentena.
El año pasado se me ocurrió celebrar todo lo que esto implica brindando premios a los autores de los blogs que seguí durante un año, en esta ocasión, esperando que mi propósito no sea un despropósito para ustedes, quiero celebrar a su lado, así que me he tomado la libertad de dar a conocer los blogs que he leído en este 2011 por medio de cuatro revistas en línea que edité, aunque sé que algunos de ellos no necesitan de esta presentación porque sus publicaciones son muy atendidas. En un principio pensé publicar una, pero fue bastante amplio el contenido de las entradas seleccionadas, por lo que decidí crear cuatro tomos; Entre cuenteros y vates ( I ), Entre cronistas y transgenerosos (II), Entre críticos, divulgadores y activistas y Entre plásticos y visuales (IV). Como ven, atiendo varios intereses que están proporcionalmente relacionados con los que yo muestro en mis etiquetas. El orden de este trabajo de compilación, no sigue ningún criterio de preferencia, amigos de la vida o del ciberespacio son igualmente apreciados por mi que aquellos que no me conocen o tienen una vaga noción de quien soy yo; el único criterio que atendí fue la manera de como agilizar el proceso (perdón Humberto por el retraso) sin detrimento de una presentación no digamos impecable, sino decente, ya que, aunque estuve de vacaciones esta semana, este mes lo tuve cargadito de trabajo freelancero y, además, tuve que cumplir con algunos compromisos sociales (Sí Mine, sí tengo vida social, a veces)
En el tomo I encontraran algo de los siguientes blogs:
Humberto Dib, El Circo, Cómo buscar la información escondida en tu mente, Los bosques de Pablo Dobrinin, El gato sin bombín, Diego Muñoz Valenzuela, Satén cereza, Tu cita de los martes, Enredandopalabras, Los papeles de Claudia, Vivo en conversación con los difuntos, LUDA, Alguien cualquiera, de algún lugar, Con pluma y papel, El cuarto de las ratas, DUAL VOX, Casiopea, El Blog de Calipso y Monapolla.
En el tomo II algo de:

Atellier Iram. Miradas íntimas, Donde habita el monstruo, Jarabe de amapolas, El almacén de los días perdidos The Fújur Times, Letras y Recetas y Mangia with Mario
En el tercero los siguientes:
La escribanía, Literatura & Linguagens, Simulacro, ((parentessis)) Asociación Cultural Mexicano Catalana,
CINEXIM, Horroris causa, Laura Giordani, Leyendas y tradiciones, Plataforma Chilango Andaluz,
La obsesión de Babel, Cristina de la Concha y Ciudad Juárez, en la sombra del narcotráfico
Por último, en el IV podrán echar un ojito en:
MAO, El nadador de Níquel, Iratxe López de Munáin, Liquete, Afilando el lápiz, El gato mirón y de la galería de arte de Atelier Iram
Al final de cada uno de ellos, he metido algo de mi cosecha, disculpen todos mi atrevimiento.
Ah, sí, Tesa y Miguel, gracias por la paciencia, no me demoro en explicaciones porque lo que necesito es ponerme en acción.
" Silvia Flota


Para acceder a las revistas: http://wastedcherryblogblof2.blogspot.com/2011/08/celebrando-contigo.html

sábado, 27 de agosto de 2011

Los Festejos del Fin del Mundo



Mi relato Los festejos del fin del Mundo, que ya había salido publicado en Axxón, Cuásar y Otro Cielo (Argentina), y Lunatique (Francia), y que figura en mi libro Colores Peligrosos, fue ahora traducido al italiano, para la revista IF , y al catalán para la revista Catarsi. Es algo muy saludable que estas prestigiosas publicaciones europeas se acuerden de los autores latinoamericanos.

sábado, 18 de junio de 2011

Colores Peligrosos















Estuvo muy buena la presentación de Colores Peligrosos. Muchas gracias a todas las personas que se hicieron presentes y me expresaron su cariño.
El libro se está vendiendo bien, y en Montevideo está casi agotado. Los poquitos ejemplares que quedan están reservados. Y hoy me entero que en Libros de la Arena está quedando un solitario ejemplar.
Pronto llegarán más ejemplares desde Buenos Aires y eso permitirá hacer una mejor distribución.
El libro ha tenido una buena acogida entre los lectores, por lo menos eso es lo que me han expresado algunos de ellos. Seguramente pronto saldrán las primeras críticas en distintos medios, mientras tanto, ya estoy trabajando en un nuevo volumen de cuentos. Pero tiempo requieren las cosas...

domingo, 22 de mayo de 2011

PRESENTACION DE COLORES PELIGROSOS


Queridos amigos: Los estoy invitando a la presentación de mi libro de relatos Colores Peligrosos, editado por Reina Negra. La cita es este sábado 28 de mayo en el Café La Diaria, a las 22 horas. Calle Soriano 770, entre Ciudadela y Florida.
La entrada es gratuita, y además de la presentación habrá música en vivo.

Colores Peligrosos es una selección de mis mejores relatos. La mayoría de estas obras ya fueron publicadas en revistas y antologías de Argentina, España, Italia y Francia; pero sin embargo todavía permanecen desconocidas para el público uruguayo.
Agradeceré mucho la presencia de todos!
Pablo Dobrinin

domingo, 8 de mayo de 2011

Otro Cielo Número 12


Ya salió el número 12 de la revista Otro Cielo!!!
Contenido:
Entrevista a Pablo Dobrinin

Minirepo: Jurij Kunaver

Cuentos de
Pablo Dobrinin
Ezequiel Vega
Javier Couto
Jorge Luis Cáceres
Silvia Flota
Azucena Galettini
Juan Manuel Candal

Notas exclusivas de la edición completa en pdf:
La exhibición de atrocidades, por Ramiro Sanchiz
Anverso y reverso, por Horacio Cavallo
Reseña de "Matadero"
La persistencia de la memoria, por Marcelo Metayer
GPS: La Gran Muralla China
La pueden bajar aquí: http://www.otrocielo.com/numactual.html

martes, 8 de marzo de 2011

Portada y Prólogo de Colores Peligrosos


Este es el dibujo de portada realizado por Augusto Montiel Belmonte. Y a continuación tiene el prólogo completo, escrito por el incomparable Elvio E. Gandolfo.
Prólogo a “Colores peligrosos”, de Pablo Dobrinin
Elvio E. Gandolfo

Estas líneas tendrían que ser, a esta altura, el prólogo al tercer o cuarto libro de Pablo Dobrinin. Incluso podrían ser mi segundo o tercer prólogo a uno de sus libros. El hecho de que sea en cambio el primero (tanto el libro como el prólogo), tiene más ventajas que desventajas. Gracias al famoso mecanismo de la así llamada “amansadora editorial” (al que fueron sometidos otros autores uruguayos que dejaron constancia, como Felipe Polleri), el primero, segundo, y tal vez tercer libro de Dobrinin quedaron inéditos.
Ahora aparece este primero y el efecto no puede ser más contundente. No tiene desperdicio. Los relatos se van sumando, distintos, con densidades varias, hasta construir uno de los primeros libros más sólidos aparecidos en los últimos años en el Río de la Plata. Su aparición, además, alegrará a quienes vienen siguiendo su nombre en publicaciones periódicas varias (en castellano, en francés, en italiano), a quienes hayan entrado en su muy peculiar blog, incluso a quienes hayan leído su extenso trabajo sobre la ciencia ficción y fantasía uruguaya online. Si sus dos o tres primeros libros podrían haber demorado en conseguir un público, este ya tiene un mínimo asegurado. El público crecerá ahora, aumentado por el boca a boca.
Nos conocimos hace una buena cantidad de años, a través de la librería donde él trabajaba, y pronto me pasó una cantidad de narraciones. Ya había algunos de los excelentes títulos de este libro. Por ejemplo “La venganza de los niños”, esa viñeta memorable, o “El regreso del Capitán Rayo”, ese relato esquinado, que usa de taquito los rasgos de la ciencia ficción para alzar entre líneas un muy entretenido y emotivo homenaje a la adolescencia y el pasado desaparecido, y a través del homenaje, al coraje personal en seguir manteniéndolos vivos. Es, en el sentido profundo de la palabra, un cuento de aventuras, donde el filo probable de la ironía queda ablandado y complicado por algo que no sería erróneo llamar “buena onda”.
El modo en que los cuentos y novelas cortas (en este caso “El regreso de los pájaros” o “Colores peligrosos”) muestran ese concepto de la “buena onda”, tan desmonetizado en los ambientes de la “intelligentzia”, aumenta su desmarque de las tendencias convencionales por la manera en que abarcan también “el espíritu” o “las otras dimensiones”. En algunos casos se cruzan, como ocurre en “Luces del Sur”, uno de los grandes relatos del libro, donde el erotismo decadente y hasta revulsivo parte de una situación de carencia (sin trabajo, sin mujer, sin lugar donde vivir) y culmina en una relación cuerpo a cuerpo de un nieto y una abuela. La actitud del que narra disuelve, sin dejar de reconocerlo, el componente del asco, por una parte. Por la otra, en un relato montevideano clásico podría tratarse de una sola vez, explicada hasta el hartazgo. Aquí, en cambio, la situación se repite mucho, y eleva a quienes ejercen esa energía insondable de la sobra, de la vejez deforme, del requecho, del deseo de hundirse alegremente en ella, y aprovecharla, en vez de rechazarla. Gracias a eso, aparece un costado final, de ascenso práctico y metafísico a la vez.
En el caso de “Colores peligrosos” Dobrinin usa otro tipo de herramientas. Decide armar una ciudad medio fantástica y medio real, donde las cosas abstractas (en especial el arte idem) tienen peso figurativo concreto, dividen la trama urbana en dos, y despliegan una guerra desatada. El que narra acá sigue teniendo los rasgos inquisitivos, aventureros, espirituales de otros relatos, pero la división entre bueno y malo, blanco y negro, se bifurca. El personaje animal odiado es reconocido sin embargo como un talento, un artista. Pero los impulsos propios (la violencia, la venganza, la herida afectiva) llevan a complicar la imagen cómoda de sí mismo.
Envuelto en ese tipo de relatos, aparece “La película de Artaud”, casi un texto experimental difícil, por el carácter inclasificable y esquivo del creador francés original. Más sutil y curiosa es la figura también real del pintor ruso Isaac Levitan, no solo promotora del relato donde figura su nombre, sino también de varios de los cuadros incluidos en el blog de Dobrinin. Pero sobre todo gestor, por su mero vigor o latido, de uno de esos escapes inexplicables y a la vez directos de la literatura fantástica.
Cualquier escritor más o menos competente de cualquier edad puede hacerse cargo de un relato más o menos legible de ciencia ficción. Pero cuando se trata del latido (mucho más que de la fantasía) de la literatura fantástica, el desafío se vuelve más difícil. Porque exige del que escribe una participación que incluye la experiencia, lo aprendido sobre los otros planos de lo real. En esos casos la parafernalia técnica o verbal pasa a segundo plano: se vuelve sencilla y calma para retratar ese salto al otro lado que está en tanto relato de Algernoon Blackwood, de Borges, de Arthur Machen, del primer Julio Cortázar. Ese aplomo para contar lo que parece incontable, para hacer que reverdezcan lo que parecen lugares comunes (el escape, la sensación de destino cumplido, el peso trascendente del pasado personal) aparece en su expresión más plena en “El regreso de los pájaros”.
Cuando acepté prologar el libro de Pablo Dobrinin, decidí releerlo completo, por las dudas. Pero mientras lo leía los cuentos volvían a proyectarse como la primera vez, nitidos y nuevos. Me admiraron la seguridad descriptiva, el sentido del humor más bien sonriente que agresivo, el coraje para enfrentar determinada temática “peligrosa” (en Uruguay, básicamente por lo que puedan pensar “los demás”). Querido lector (que de semejante o hermano mío no tienes nada), este libro te sorprenderá, te encantará al viejo estilo, o te hará pasar a sitios desconocidos. Siempre hacia adelante, con esa actitud de la primera persona de Dobrinin, que se analiza a sí mismo con rigor, que medita, pero todo mientras sigue su recorrido sin detenerse, con curiosidad, con deseo, con aventura y riesgo.