<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839</id><updated>2012-02-16T04:35:31.369-08:00</updated><category term='sexo'/><category term='publicaciones'/><category term='Levitan'/><category term='cuentos'/><category term='Próxima'/><category term='revistas'/><category term='Sueños'/><category term='Colores Peligrosos'/><category term='Poética'/><category term='cuentos.'/><category term='Axxón'/><category term='entrevista.'/><category term='poesía'/><category term='Blue'/><category term='cine'/><category term='otro cielo'/><category term='realidad'/><category term='Inicio'/><category term='Silvia Flota'/><title type='text'>LOS BOSQUES DE PABLO DOBRININ</title><subtitle type='html'>Una aventura del espíritu</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7055431430522987109</id><published>2011-10-10T16:34:00.000-07:00</published><updated>2011-10-10T16:53:13.366-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>La Visión del Paraíso</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-iqPjGjZD3Dw/TpODVIt_7nI/AAAAAAAAAIM/W_bFM-uanq4/s1600/vision.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 225px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5662013555675754098" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-iqPjGjZD3Dw/TpODVIt_7nI/AAAAAAAAAIM/W_bFM-uanq4/s320/vision.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Visión del Paraíso&lt;br /&gt;- I -&lt;br /&gt;La bicicleta del anciano medía doce metros de largo por tres de alto. Gracias a un complejo mecanismo de pedales, cadenas, hélices, velas y alas membranosas, el buen hombre, de túnica raída y luenga barba, conseguía que el ingenio se elevara hasta una altura de trescientos metros y se paseara sobre el continente donde vivían los seres incivilizados. A veces el viento traía el sonido chirriante de la cadena mal aceitada, o el fatigado batir de alas, aún antes de que apareciera desde atrás de una blanca nube. Cuando esto pasaba, toda la gente dejaba lo que estaba haciendo y se detenía a observarlo. Era una mezcla de murciélago artificial y de sabio. Demasiado ridículo para ser un dios y demasiado atrevido para ser un hombre. Sin preocuparse por lo que los demás pensaran, y mientras el aire le refrescaba el rostro, el ciclista pedaleaba infatigablemente. Al divisar un grupo de personas, tomaba el cuchillo, cortaba las sogas, y una cantidad calculada de bolsitas caía como regalo del cielo. Después se pasaba el dorso de la mano por la transpirada frente, viraba, y se perdía en la inmensidad.&lt;br /&gt;Había hecho este trabajo durante años, muchos más de los que podía recordar, y los efectos de ese esfuerzo comenzaban a hacerse sentir. En pleno vuelo, notaba que las piernas se negaban a pedalear, y veía con preocupación cómo el aparato comenzaba a perder estabilidad.&lt;br /&gt;Con una opresión en el pecho, se daba cuenta de que el mundo era cada vez más grande, y que ya no le sería posible llegar a la alta cascada, a las brumosas montañas, y mucho menos a los verdes valles que lo aguardaban detrás.&lt;br /&gt;Frecuentemente lo tentaba la idea de descender, reponerse de la fatiga y proseguir la marcha, pero, tras recordar lo que le había sucedido en anteriores ocasiones, se le crispaban los músculos del rostro y volvía a pedalear con más decisión que antes.&lt;br /&gt;A fuerza de sustos había aprendido que los salteadores estaban siempre al acecho. En cierta ocasión, mientras volaba sobre un monte, un grupo de nativos ocultos entre el follaje había intentado derribarlo lanzándole piedras. Eran tan codiciosos que no se conformaban con los obsequios que él les daba. Parecían dispuestos a matarlo con tal de quedarse con su bicicleta voladora y su preciado cargamento. Lo querían todo y de una vez.&lt;br /&gt;La "carga" provocaba en los hombres una dependencia que los volvía cada vez más agresivos e irracionales. Pero no todos estaban interesados en ella. Desde hacía más de dos décadas, venían naciendo sujetos a los que el contenido de las bolsitas no los afectaba. Al llegar a la edad adulta sólo querían una cosa: matarlo. "El líder" era el más peligroso. Se distinguía claramente del resto por su andar decidido, su llamativa corpulencia, y porque siempre iba armado con un largo palo que terminaba en punta.&lt;br /&gt;Más allá de los peligros que hubiese sorteado, cuando después de una ardua jornada el anciano regresaba cruzando el cielo anaranjado, nada le agradaba más que ver a cientos de palomas removiéndose como ávidas manos.&lt;br /&gt;Con una sonrisa en el rostro, apuntaba la parte delantera de su máquina voladora hacia abajo, y tras ajustar unas llaves y aflojar las velas, planeaba y comenzaba a descender.&lt;br /&gt;Al tiempo que el vehículo se deslizaba sobre la gramilla que cubría su isla, una multitud de aves se apartaba para permitirle pasar. Mientras las observaba, su mente era asaltada por un pensamiento recurrente. Así estuvo semanas pedaleando una idea, y un día se sintió tan cansado que la misma se le impuso con la fuerza de una obligación.&lt;br /&gt;Guardó el ingenio volante en un galpón de madera, a salvo de las inclemencias del tiempo, junto a objetos de dudosa utilidad que había obtenido de distintos naufragios. Atravesó el bosque, fue hasta la playa y se refrescó en las limpias aguas. Luego empezó a caminar hacia su morada. En el trayecto las palomas se le cruzaron una y otra vez.&lt;br /&gt;La torre cilíndrica, de piedras azules, que se erguía en el centro de la isla, tenía un diámetro de nueve metros y se elevaba unos treinta. Ingresó por una puerta de madera que había en la base. Desde allí tenía acceso a una escalera de caracol que lo comunicaba con los tres pisos de la edificación, y a otra escalera que conducía a un pasaje subterráneo.&lt;br /&gt;El olor a humedad era común a todas las instalaciones, pero se tornaba más fuerte en la parte inferior. Miró un segundo en esa dirección, pero se dijo que podría ir en otro momento y comenzó a subir. En el primer piso tomó un vaso de agua y comió una manzana. Después fue hasta el segundo, donde tenía el dormitorio. Apoyó la cabeza en la almohada y se quedó un rato mirando el techo. Se durmió pensando en las palomas.&lt;br /&gt;- II -&lt;br /&gt;Despertó con el gorjeo de las palomas. Se lavó la cara con el agua de una vasija y asomó la mitad del cuerpo a la ventana del cuarto.&lt;br /&gt;Faltaba poco para la primavera. Las aves se buscaban entre ellas, desplegaban sus alas blancas en el cielo, comían las semillas que el viento esparcía sobre el pasto, volaban hacia la costa en busca de restos de pescado, o picoteaban las frutas de los árboles. Desde el océano soplaba una brisa que reanimaba el espíritu.&lt;br /&gt;El anciano se calzó unas sandalias y fue hasta la cocina. Tomó una taza de té, que acompañó con unos orejones de durazno. Luego, sobre la misma mesa que había desayunado, con unos trozos de género, aguja e hilo, armó una media docena de bolsitas. Fue hasta un rincón de la cocina, metió una cuchara en una bolsa grande y de ahí sacó unas grageas azules. Llenó con ellas las bolsitas, puso todo en una cesta de mimbre y salió de la Torre.&lt;br /&gt;Caminó unos trescientos metros y se internó en el bosque.&lt;br /&gt;Las palomas se posaban sobre sus hombros y espalda, como saludándolo. Él sonreía, porque aquello era una de las cosas que lo hacían sentirse parte de la isla. En su fuero íntimo sabía que en ningún otro lugar físico podría ser más feliz.&lt;br /&gt;Los árboles estaban repletos de frutas. Había peras, duraznos, ciruelas, tangerinas. Los zapallos, las sandías y las uvas crecían maravillosamente en la isla, atrayendo a cientos de aves, y estimulando la reproducción de los animales del bosque. Descubrió lo que necesitaba junto al tronco de un manzano. Con la debida delicadeza, para no arrancar las raíces, juntó unas flores azules y pequeñas, las puso en la cesta y siguió adelante.&lt;br /&gt;En el camino se le atravesaron no menos de cuatro o cinco conejos. Todavía recordaba el día no tan lejano en que había traído un par del continente. Ahora parecían estar por todos lados.&lt;br /&gt;Después de dejar atrás el cinturón de árboles, llegó a la playa.&lt;br /&gt;El aire salobre le despeinaba los largos cabellos. Se quitó las sandalias y caminó un rato por la arena, disfrutando el agua espumosa en los pies.&lt;br /&gt;Allí estaba la mayor concentración de aves. Se posaban, como un resplandor helado, sobre los cascos derruidos de barcos que habían encallado hacía mucho tiempo. Tal vez las corrientes marinas fueran en cierta medida las causantes de tantos naufragios. Sin embargo, para el anciano parecía muy claro que la responsable era una fuerza muy superior.&lt;br /&gt;Abrió los brazos en cruz, y en poco tiempo se le llenaron de palomas. Tomó una de ellas, y procurando no asustarla, le ató una bolsita en una de las patas. La colocó en la arena y observó atentamente su reacción. Al principio arañó el suelo, luego intentó liberar la carga con el pico. La volvió a tomar entre sus manos, la acarició, y le dijo al oído:&lt;br /&gt;-Quiero que lleves este paquete a los hombres del continente. No tengas miedo, confía en mí.&lt;br /&gt;Luego le ató un anillito en la restante pata, para poder identificarla más adelante. La soltó y ella se perdió mar adentro. Repitió este procedimiento hasta que ya no tuvo más bolsitas.&lt;br /&gt;Cuando regresó a la Torre fue hasta la cocina, puso las flores en un mortero, agregó un polvillo fino y comenzó a machacar. Al cabo de un rato obtuvo unos pigmentos azul pastel, que guardó en un pequeño recipiente.&lt;br /&gt;Después sintió hambre. Había pasado más tiempo del que tenía previsto con las palomas, y ya el estómago lo reclamaba. Le parecía recordar que aún le quedaban algunas fetas de carne salada, pero al revisar la despensa no encontró más que frutas y especias.&lt;br /&gt;Tomó el recipiente de pintura, y comenzó a subir por la escalera de caracol. Al llegar al tercer piso, abrió el ventanal para tener una mejor visión y permitir que el aire acariciara los manuscritos que poblaban su biblioteca.&lt;br /&gt;Colocó el frasco de pintura junto a otros similares que tenía en su escritorio, cerca de los pinceles, las tintas, las plumas, los lápices, y los demás enseres que empleaba para la ilustración. Luego se concentró en un sector de la pared circular, donde estaba colgada toda suerte de artilugios fabricados por él mismo o rescatados de antiguos naufragios. El trabajo de años se acumulaba allí de forma desordenada: instrumentos para medir la distancia y altura de los astros, un telescopio, un espejo, un reloj de péndulo, esculturas de madera, muñecos mecánicos, herramientas que servían a fines tan específicos que probablemente nunca volvieran a ser utilizadas, objetos que no era más que partes de cosas que nunca había terminado, armas de todo tipo, ruedas, hélices, mástiles de velas, un par de alas de repuesto para su máquina voladora, y hasta un ventilador a pedal, que hubiese hecho transpirar más de la cuenta a aquel que se atreviera a utilizarlo.&lt;br /&gt;Miró atentamente las armas. Debía ser muy cuidadoso en la elección, porque ahora era un anciano, y no todas le servían. Algunas eran sumamente efectivas, pero también muy pesadas. Otras eran livianas, pero de escasa potencia. Se encontraba en un momento de su vida en que la fuerza y la velocidad debían ser suplidas con destreza y técnica. Dedicó varios minutos al estudio de las diferentes alternativas, y finalmente escogió una ballesta mediana. Se acomodó a la espalda un carcaj, y partió al bosque.&lt;br /&gt;Una hora más tarde regresó con un conejo grande. Lo desolló, saló la carne que no iba a comer ese día, y guardó la piel para en un futuro tapizar el asiento de su bicicleta voladora. Cortó en trozos pequeños una parte del animal, y con papas, zanahorias, cebolla, y unas especias, se preparó una deliciosa cazuela que acompañó con un poco de vino.&lt;br /&gt;Después del almuerzo se acostó a pensar, pero no tardó en dormirse.&lt;br /&gt;Cuando despertó ya era de noche. Cumplió con algunas necesidades elementales, se lavó la cara y subió al tercer piso de la Torre. Encendió un candelabro de tres velas y tomó un libro de la biblioteca, en el que pacientemente había escrito la posición anual de los astros. Se acercó a la ventana y miró el cielo estrellado. Observando alternativamente el manuscrito y el firmamento, se dijo que cada vez faltaba menos para el Gran Día. Luego cerró el libro y contempló la bóveda celeste. Ningún libro de efemérides sería capaz de expresar el encanto de aquel concierto de lucecitas que buscaban su frente, ni tampoco el fabuloso misterio de la creación, las dimensiones ocultas y el destino del hombre. Pero para eso estaba él.&lt;br /&gt;- III -&lt;br /&gt;La luz de la mañana lo encontró otra vez en la playa, atando bolsitas en las extremidades de las palomas. Trabajó hasta completar una docena de envíos.&lt;br /&gt;Sus cabellos largos y finos, y su túnica descolorida y algo rota en los bajos, se agitaban en el viento, mientras caminaba por la arena. «¿Dónde están?», se preguntaba. «¿Dónde? ¿Por qué no han regresado las palomas que envié ayer?»&lt;br /&gt;Almorzó liviano, ya que tenía intención de dibujar.&lt;br /&gt;Fue hasta el tercer piso de la Torre, y una vez allí se dirigió a la biblioteca. Había escrito libros sobre aquellos temas que habían atrapado su atención desde que llegara a la isla: las virtudes terapéuticas de las plantas, la comunicación con los animales, el espacio y sus misterios, y la fuerza poderosa y oscura que hacía de aquel lugar un singular vergel y estimulaba las facultades mentales. También se había hecho un tiempo para redactar agudas especulaciones en torno al destino y a los códigos invisibles de la naturaleza. Pero sin lugar a dudas, lo que más había absorbido su atención era un libro titulado: "La Visión del Paraíso". Llevaba decenas de años trabajando en él, y aún no lo había terminado. Tomó una carpeta verde donde guardaba los folios, y, con intención de continuar donde había dejado, se sentó en el banquito que estaba detrás del escritorio. Repasó las más de cien páginas que llevaba realizadas. La tinta no se había corrido, la caligrafía era elegante y firme, y los dibujos se ajustaban a lo que su memoria le dictaba. Era un trabajo correcto, aunque razonaba que la perfección era imposible, tratándose de una materia tan sutil como la que lo mantenía ocupado. Por otro lado, también estaba la dificultad adicional de escribir de modo tal que el contenido del manuscrito no pudiese ser comprendido por seres profanos. Sólo aquel a quien la providencia designara sería tras su muerte el encargado de leer y sobre todo interpretar los extraordinarios conocimientos que allí se escondían.&lt;br /&gt;El anciano sabía que el mundo no se reducía a las tierras pobladas por seres incivilizados y belicosos, sobre las que él arrojaba la carga. Lejos de ese primitivo continente, estaba el mundo que él alguna vez había conocido: una isla enorme, floreciente de maravillas técnicas, aunque todavía ignorante de los profundos secretos espirituales que a él se le habían revelado. Sí, más allá de las tierras rojas, de los mares helados, y las cumbres donde nadie vivía, existía una sociedad que algún día podría apreciar su trabajo. Por ella, por los hombres del futuro, y por una voluntad innata que lo llevaba a buscar las supremas verdades del Universo, es que habría de proseguir con aquella actividad. Seguiría investigando hasta el día en que las aves del destino trajeran en sus picos el hielo para fabricar la muerte.&lt;br /&gt;Con el fin de pintar el último dibujo que había agregado al manuscrito, tomó un frasquito y colocó un poco del azul pastel que había preparado recientemente. Para fijar los pigmentos le agregó clara de huevo. Mezclándolo con blanco, en varios recipientes, obtuvo distintas tonalidades. Luego, parsimoniosamente, comenzó a colorear los árboles.&lt;br /&gt;«Sí», pensó con una mesurada felicidad. «Se parece al bosque que he visto».&lt;br /&gt;Al tercer día de haber iniciado la experiencia, todavía no había regresado ninguna de las aves. Lo pasó tan preocupado que hasta se olvidó de almorzar. Por la tarde, para distraerse un poco, volvió a sus libros. Mientras ojeaba por enésima vez la carpeta de tapas verdes, y cuando ya la tarde declinaba, recibió una sorpresa.&lt;br /&gt;Al levantar la vista del libro, descubrió a una de sus amigas.&lt;br /&gt;Estaba de perfil, apoyada en el alféizar de la ventana. No tenía la bolsita, pero el anillo se distinguía claramente.&lt;br /&gt;Sonrió y con la torpeza que da la impaciencia, se levantó del banquito y fue hacia ella.&lt;br /&gt;Al acercarse, la sonrisa se transformó en un gesto de dolor.&lt;br /&gt;La paloma emitió un sonido opaco y pareció recostarse contra el marco de la ventana. Tenía la mitad del cuerpo en carne viva, como si hubiese recibido un golpe brutal.&lt;br /&gt;El anciano miró atónito, sin poder creer que alguien fuese capaz de cometer una maldad semejante. Con mucho cuidado, la tomó en la palma de su mano. Estaba tibia de sudor y el corazón parecía a punto de estallarle en el pecho. Torció la cabeza floja hacia un costado y se quedó quietita. Parecía haber recorrido decenas de kilómetros sólo para ir a morir junto a él.&lt;br /&gt;«No», dijo el hombre con una mezcla de dolor y rebeldía. Bajó con la paloma la escalera de caracol y la llevó hasta la cocina. La colocó sobre unos paños mullidos, le dio agua con una cucharita y fue a buscar un ungüento para pasarle en las heridas.&lt;br /&gt;Cuando regresó, el animal ya había cesado de respirar.&lt;br /&gt;Lo tomó nuevamente entre sus manos, cerró los ojos, y lloró en silencio.&lt;br /&gt;«No tengas miedo», recordó, «confía en mí».&lt;br /&gt;Animado por un fuego interior, salió de la Torre, caminó raudamente hasta el galpón donde estaba la bicicleta voladora, ató las bolsitas que iba a utilizar y pedaleó con furia. El vehículo corrió sobre la pista de gramilla y se elevó en el cielo de la tarde.&lt;br /&gt;No era seguro partir a esa hora, porque ya se apagaban los últimos resplandores del sol. Si bien la noche podía ayudarlo a pasar más desapercibido, también era cierto que necesitaba tener una buena visión, para movilizarse con más destreza y anticiparse a cualquier posible ataque.&lt;br /&gt;Pero ya no había vuelta atrás. Soplaba un viento frío y oscuro, que se arremolinaba en el cielo. De modo implacable, la tierra se iba cubriendo de sombras.&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, se dio cuenta de lo difícil que le resultaba reconocer sitios por los que había pasado incontables veces. El mundo se veía tan distinto...&lt;br /&gt;Un monte. Se parecía tanto al que acaba de pasar hacía apenas un momento. Y aquel arroyo, también era idéntico.&lt;br /&gt;Tomó el cuchillo, cortó unas sogas y las bolsitas cayeron.&lt;br /&gt;Pero no había gente. Una carga desperdiciada. Se había equivocado. Animales, sí, tal vez.&lt;br /&gt;El viento era cada vez más frío, y la oscuridad mayor.&lt;br /&gt;A medida que se cansaba y las brasas del odio se consumían, iba tomando conciencia de que había cometido una locura.&lt;br /&gt;De pronto sintió un sacudón y escuchó un grito.&lt;br /&gt;La máquina se inclinó hacia un costado. El anciano volteó rápidamente. Había una rama y una cuerda enganchadas en la parte trasera del vehículo. Estiró el brazo para liberar el inoportuno lastre, pero era imposible llegar hasta ahí. Escuchó un nuevo grito y miró hacia abajo. Un hombre tironeaba de la cuerda procurando derribarlo, mientras otros dos agitaban los brazos. Era increíble lo cerca que estaba de ellos. Jamás, en tantos años de hacer aquella labor, se había aventurado a volar tan bajo. Obviamente la falta de claridad le había jugado una mala pasada. Dejó caer una carga para ver si de esa forma lo dejaban en paz. Cuando las bolsitas llegaron abajo, uno de ellos las tomó y arrojó lejos.&lt;br /&gt;El hombre tironeó nuevamente, y la máquina volvió a sacudirse. No podía ver su rostro, pero por la complexión física supo que era el líder. Había conseguido enredar una rama atada con una soga en la cola de su artefacto volador, y estaba a punto de hacerlo caer. Para hacer mayor fuerza mantenía enganchado el otro extremo en la saliente de una roca.&lt;br /&gt;La bicicleta avanzó un poco. Pero no era libre, apenas había ganado unos metros de cuerda. Pronto la tensión se hizo extrema y se vio obligado a perder altura. Viró y emprendió una maniobra desesperada. Los hombres lanzaron unos gritos guturales cuando vieron que el enorme ingenio se les venía encima.&lt;br /&gt;Justo antes de ser arrollados, se lanzaron hacia un costado. El vehículo descendió torpemente sobre la pradera y continuó arrastrándose por pura inercia. En la maniobra, la saliente de la roca se había partido, liberando a la cuerda. Sin embargo, el líder empecinadamente continuaba aferrado a la misma. El vehículo lo arrastró unos metros, raspándole los codos y finalmente dándole el rostro contra el suelo. Recién en ese momento el anciano se sintió libre, aprovechó el impulso, pedaleó con todas sus energías, y se elevó hasta el cielo. Le parecía mentira haber escapado con vida. Mientras pedaleaba de regreso en la oscura noche, tuvo la certeza de que algún día, seguramente no muy lejano, volvería a encontrarse con aquel enemigo.&lt;br /&gt;- IV -&lt;br /&gt;Cierta mañana, cuando regresaba del bosque con una cesta de frutas, reconoció a una de las palomas. Estiró el brazo y ella fue a posarse en él. No tenía la bolsita y no estaba lastimada.&lt;br /&gt;«Bueno», pensó, «parece que después de todo los hombres están aprendiendo. Ahora podré seguirles mandando la carga».&lt;br /&gt;Cuando entró en su morada separó algunas bolsitas y se dirigió a la bolsa grande, para extraer la necesaria cantidad de grageas azules. Quedaba muy poco, apenas si pudo llenar tres. Decidió ir por más. Tomó la bolsa vacía y fue hacia la escalera que iba hasta el subsuelo de la Torre. Encendió la antorcha que estaba en la entrada y comenzó el descenso.&lt;br /&gt;El olor a humedad apenas era atenuado por el aceite que quemaba la antorcha. Mientras bajaba, su propia sombra se desdibujaba de modo siniestro en los escalones y las paredes de piedra.&lt;br /&gt;Al llegar al piso continuó avanzando por un amplio corredor. Pasó frente a las jaulas y comprobó que todo estaba en orden: un recipiente para la comida, otro para el agua; los grilletes y las cadenas. En un sitio oculto también estaban las diademas que pronto serían utilizadas.&lt;br /&gt;Continuó avanzando hasta encontrar un desnivel en el piso. Bajó el escalón y siguió caminando. Aquí y allá había viejas cajas y tablones de madera, que mantenían oculta buena parte del recinto. Desde el fondo llegaba una vibración asordinada y un olor dulce y penetrante. Sentía repulsión, pero un instinto oscuro lo impulsaba a seguir adelante.&lt;br /&gt;Se agachó con la bolsa en la mano y empezó a recoger las grageas que había desparramadas.&lt;br /&gt;La llama de la antorcha animaba figuras espectrales.&lt;br /&gt;Mientras juntaba la carga que después sería enviada a las poblaciones del continente, un aroma pegajoso, que provenía desde la oscuridad, lo envolvió como una mano acariciante.&lt;br /&gt;-¿Cuánto crees que falta? -preguntó una voz dentro de su mente.&lt;br /&gt;Sin atreverse a voltear, el anciano respondió:&lt;br /&gt;-Las estrellas dicen que el día está cercano. Yo te avisaré.&lt;br /&gt;-Bien. Confío en ti. Nunca me has decepcionado.&lt;br /&gt;-No lo haré -aseguró siempre con la vista fija en el suelo.&lt;br /&gt;Después de llenar la bolsa, emprendió la retirada.&lt;br /&gt;Antes de abandonar el desnivel, giró y le habló a la sombra que se movía en el fondo:&lt;br /&gt;-He trabajado muy duro este año. Te aseguro que serás complacido.&lt;br /&gt;Sólo le respondió un rumor áspero y entrecortado.&lt;br /&gt;- V -&lt;br /&gt;El anciano siguió mandando palomas, que luego regresaban sanas y salvas.&lt;br /&gt;Aunque el ciclo de ese año ya estaba pronto a cumplirse, continuó con la misma labor, pensando en el año siguiente.&lt;br /&gt;Su físico acusaba el paso del tiempo, pero la alegría de saber que había trabajado a conciencia, y que no tardaría en cosechar los frutos, le infundía unas ansias renovadas de vivir. El bosque se había poblado de mariposas, las hojas de los árboles y las plantas reverdecían en toda la isla; y él se sentía parte de un movimiento impostergable de la naturaleza.&lt;br /&gt;Una noche, de pie en la cima de la Torre, observó con emoción el cielo estrellado.&lt;br /&gt;Luego fue hasta la escalera de caracol y bajó uno a uno los treinta y tres escalones. Se dirigió al depósito, tomó la antorcha y avanzó por el corredor de piedra.&lt;br /&gt;Cuando llegó hasta el fondo, se encontró, sin poder evitarlo, frente al único ojo de la criatura, que siempre lo había inquietado. De una prístina luminosidad, recordaba a la mirada de un niño.&lt;br /&gt;-El Gran Día está muy cerca -afirmó, intentando resistirse a su influjo.&lt;br /&gt;-Lo sé -le respondió una voz dentro de su cerebro.&lt;br /&gt;El anciano se acercó tímidamente.&lt;br /&gt;Era cierto, él lo sabía, por los cambios que se habían producido en su cuerpo: despedía un olor más penetrante de lo habitual, y de la carne blancuzca surgían ahora unos apéndices afilados que brillaban en la oscuridad.&lt;br /&gt;-Mañana dibujaré el círculo en la cima de la Torre -señaló el hombre.&lt;br /&gt;Por toda respuesta, como si probara un arma, la criatura arañó el suelo con una de aquellas agujetas.&lt;br /&gt;El hombre se retiró en silencio y fue a acostarse, deseando que llegara el nuevo día.&lt;br /&gt;- VI -&lt;br /&gt;Cuando el sol asomó en toda su plenitud, él ya estaba en su escritorio, con la carpeta de tapas verdes. Realizó una ilustración del ser que moraba en el depósito de la Torre, y se dedicó a escribir, en críptico lenguaje, lo que haría esa noche.&lt;br /&gt;No había comido nada al levantarse, y tampoco almorzó.&lt;br /&gt;A las tres de la tarde subió a la azotea de la Torre. Con pintura blanca y un pincel, dibujó un círculo de tres metros de diámetro. Adentro escribió un número y unas letras que servían para nombrar al que le infunde aliento a las cosas del mundo. Agregó también los signos de la tierra, del cielo, y del fuego sublime que nos eleva hasta el conocimiento eterno.&lt;br /&gt;Después de comprobar por enésima vez que todo estaba listo para la gran ocasión, se bañó y se puso una túnica sin estrenar, blanca y resplandeciente.&lt;br /&gt;Horas más tarde, con actitud humilde y solemne, se sentó en el centro del círculo, a esperar que anocheciera. Con los ojos cerrados, sin proponérselo, recordó la noche en que se había decidido su destino. Estaba escribiendo una poesía a la luz de un farol, cuando lo sorprendió el ruido de un trueno. Acto seguido, un zarpazo de agua se coló por el ojo de buey. En la oscuridad ardían los relámpagos, el cielo resonaba con furia y el barco en el que viajaba era un juguete del mar embravecido. Se escuchó un ruido terrible, la cubierta crujió y el agua comenzó a inundar los camarotes. La gente gritaba y se atropellaba por escapar en los botes. Nunca supo si habían chocado contra una roca o qué había sucedido. Sólo sabía que en un momento estaba aferrado a un madero, viendo cómo el barco que lo transportaba, junto con cientos de personas, entre las que estaban sus padres, era tragado por un remolino infernal. Despertó una mañana, en las costas de una isla pequeña, delirando de fiebre. Tenía apenas nueve años. Allí lo recibió una extraña criatura, que lo ayudó a recuperarse y le dio un rumbo a su vida. Paso a paso, fue comprendiendo que no por casualidad había sido el único sobreviviente de ese naufragio.&lt;br /&gt;De pronto, una voz dentro de su mente lo apartó de los recuerdos:&lt;br /&gt;-Siento que se acercan.&lt;br /&gt;El anciano abrió los ojos.&lt;br /&gt;Prestó atención, porque sabía que a pesar de estar en el depósito de la Torre, él podía sentirlo.&lt;br /&gt;La luna era una fruta madura.&lt;br /&gt;Se paró. La barba y la túnica se mecían con la cálida brisa.&lt;br /&gt;Su rostro se iluminó.&lt;br /&gt;Por fin estaba sucediendo. Después de tantas fatigas y de haber sorteado tantos peligros, ahora obtenía la recompensa. Los ojos le crepitaban de emoción.&lt;br /&gt;Sonrió y dejó que su alma se extasiara con aquella imagen. Una vez más debió admitir que, por más años que pasaran, nunca se cansaría de presenciar aquel prodigio.&lt;br /&gt;Había que ver aquello. Lentamente, leves como plumas, una docena de desnudas jóvenes, que brillaban con un resplandor de zafiro, caían desde el cielo.&lt;br /&gt;«Qué maravilla», pensó, «una lluvia de mujeres azules».&lt;br /&gt;Los rayos de la luna dibujaban las armoniosas curvas de las ninfas del aire, que deslizaban su hermosura por el invisible río de la noche.&lt;br /&gt;Desde la azotea de la Torre el hombre tenía una perspectiva privilegiada. Los esbeltos cuerpos y y los largos cabellos que flotaban en el viento, parecían aún más hermosos. Cuando la primera mujer descendió blandamente sobre el círculo, él avanzó hacia ella. El anciano apenas le llegaba hasta la altura de los senos. La tomó de la cintura con sus bracitos huesudos, la acarició y le depositó un beso en el vientre. La piel era tan suave y azul, increíblemente tersa y tibia. Lanzó un suspiro, fue por la cadena, le puso unos grilletes en torno a las manos, y aguardó a la siguiente mujer. Ellas tenían las pupilas dilatadas y brillantes, como si una dulce enfermedad se hubiese apoderado de sus espíritus. Caían una tras otra, luego de recibir un baño de luna, a sus brazos hospitalarios. No podía dejar de mirar las largas cabelleras anochecidas, los senos turgentes, las torneadas piernas, y el vello púbico que parecía un sendero de hierba del Cielo.&lt;br /&gt;Las grageas azules tenían un efecto extraordinario en las jóvenes nativas; tras mantener contacto sexual con los machos adictos, sufrían un cambio paulatino, hasta convertirse en aquellas aéreas bellezas. Aunque no todas estaban preparadas para eso... parecía estar escrito que sólo doce llegarían a completar la metamorfosis.&lt;br /&gt;Cuando bajó la última mujer, pasó entre ellas para verificar que no faltara ninguna, y se aseguró de mantenerlas bien sujetas. Era como caminar por un jardín encantado. Aspiró profundamente y dejó que el aire cálido le hinchara los pulmones. En el incienso de la noche ardían los olores de las mujeres azules, de los oscuros bosques del alma, de las flores del placer y del dolor, y de los sueños húmedos que exploraban los confines del Universo.&lt;br /&gt;Diligentemente, tomó un extremo de la cadena y las fue guiando para que descendieran por la escalera de caracol que atravesaba la Torre. Al llegar al depósito, encendió la antorcha, y caminó hasta el fondo.&lt;br /&gt;Sentía en su mente la vibrante felicidad de la criatura.&lt;br /&gt;Se detuvo al llegar a una distancia prudencial.&lt;br /&gt;El cuerpo despedía un aroma dulzón, y algo parecido a la leche agria.&lt;br /&gt;-Más cerca. Quiero verlas.&lt;br /&gt;El anciano acomodó a las mujeres para que pudiesen ser observadas.&lt;br /&gt;La pupila cristalina se deslizó parsimoniosamente de un extremo a otro del globo ocular.&lt;br /&gt;Después estiró una extremidad pilosa y señaló a una de las mujeres.&lt;br /&gt;Era pequeña y hermosa, de un azul difuminado que se tornaba más claro en los pechos y las nalgas. Tal vez no tan voluptuosa como las otras, pero poseía esa belleza diferente que torna especialmente atractivas a ciertas mujeres. Tenía labios carnosos y ojos levemente rasgados. Una cabellera de agua negra se deslizaba por la sugestiva curva de su espalda.&lt;br /&gt;El anciano le colocó una diadema a la mujer. Y sin más preparativos, le entregó la hembra a la criatura. Después condujo a las once restantes hacia la celda que tenía preparada para ese fin, puso candado, y regresó con otra diadema en la mano.&lt;br /&gt;El ser sostenía en vilo a la mujer, mientras la observaba.&lt;br /&gt;Suavemente comenzó a envolverla con sus múltiples brazos, recorriendo la piel azul y acariciando las zonas sensibles.&lt;br /&gt;El cuerpo femenino se fue distendiendo y entregando al placer de aquellos pacientes contactos, que poco a poco aumentaban en intensidad. El olor agrio de la criatura no tardó en mezclarse con el aroma a flores tibias que expelía la joven.&lt;br /&gt;Una de las extensiones se acercó a la entrada del placer, y al encontrarla húmeda, se internó con firmeza.&lt;br /&gt;Ella emitió un quejido y sus manos se crisparon un instante, pero luego se abrazó a su amante.&lt;br /&gt;Se inflamaba de gozo mientras él se frotaba reciamente contra las suaves paredes de su interior. Ninguno de los hombres del continente le había proporcionado jamás tanta dicha.&lt;br /&gt;Al tiempo que las garras se le clavaban en las nalgas y los pechos, disfrutaba el vaivén de la penetración. Una mezcla de dolor y placer extremos le impedían alcanzar cualquier pensamiento racional. Estaba empapada en su propio sudor y en el viscoso líquido que despedía su compañero.&lt;br /&gt;En el preciso instante en que ella estaba llegando al orgasmo, él adelantó sus brillantes apéndices que terminaban en afiladas agujas, y se los enterró en los muslos. Inmediatamente, un líquido comenzó a fluir hacia el torrente sanguíneo de la mujer.&lt;br /&gt;Ante una señal de la criatura, el anciano se colocó la otra diadema.&lt;br /&gt;El río de placer de la joven se hizo más intenso y se fundió con un río dorado que ahora corría dentro suyo. Tuvo la sensación de que una piel sutil se desprendía de su cuerpo. Se sintió empujada hacia arriba y empezó a flotar en una luz transparente. Ya no percibía los olores de la Torre, ni de la criatura. No escuchaba ningún sonido. Ni siquiera era consciente de su propia respiración. Una paz absoluta inundaba su mente.&lt;br /&gt;Entonces comenzó la visión, que a través de la diadema, era transmitida al anciano.&lt;br /&gt;No había tierra, ni mar, ni cielo, sólo un único espacio cristalino sobre el que flotaban unas brumas deshilachadas. Pasó volando entre ellas y se encontró en un bosque, donde los árboles y el pasto eran de suaves tonos azul pastel.&lt;br /&gt;Ya conocía el sitio. La luz y los colores tan puros le hacían pensar que era un peregrino recorriendo los Bosques del Cielo. Otras veces, la extraordinaria calma del lugar le había hecho sentir que se sumergía en los abismos de un reino marino. Pero siempre tenía la convicción de que no podía existir un lugar más hermoso, como si caminara por un secreto paisaje interior.&lt;br /&gt;Durante años había recorrido ese bosque, para luego pintarlo y procurar describir con palabras aquello que no se puede expresar. El arte plasmado en el manuscrito en el que trabajaba era extraordinario, pero sin embargo muy lejano de la verdad. Sabía que era imposible transmitir aquellos colores, aquella luz, aquella felicidad.&lt;br /&gt;El anciano dependía de las mujeres para ver, por eso siempre esperaba fervorosamente que la elegida tuviese la osadía de avanzar por el bosque. Algunas jóvenes se quedaban estáticas, petrificadas ante la visión, y lo privaban a él de seguir conociendo aquello que su alma anhelaba. Ahora, esta preciosa mujer se adentraba sin miedo en la espesura. Dio gracias por ello, nunca antes había llegado tan lejos. Revoloteaba como una curiosa mariposa, que deseara sacarle el máximo provecho a su corta existencia. Subía y bajaba de los gigantescos árboles que se perdían en un cielo de un suave color verde. De pronto, se detuvo.&lt;br /&gt;El anciano se sobresaltó. Nunca hubiese esperado ver aquello: había un hombre en el bosque. Estaba de espaldas, tenía el cabello descolorido y vestía una túnica blanca.&lt;br /&gt;La mujer no se animó a seguirlo, y el maestro ilustrador tuvo que conformarse con verlo de lejos, caminado entre resplandores vegetales. Quería saber quién era, qué hacía, qué sueños tenía... Pero ya la imagen comenzaba a desintegrarse en una niebla celeste.&lt;br /&gt;Se quitó la diadema.&lt;br /&gt;La mujer abrió los ojos. Estaba exhausta y feliz. Su amante le pasó la viscosa lengua por la cara. Ella sonrió ante lo que pensaba era una demostración de afecto, pero lejos estaba de adivinar lo que vendría después. Él enseñó sus largos dientes chorreantes de saliva, y con pasmosa naturalidad le mordió el rostro, arrancándole en el acto un pedazo de la mejilla y casi todo el labio inferior. La mujer, atenazada por un lacerante dolor, lanzó un grito desgarrador, pero sólo consiguió con ello atizar la voracidad de su verdugo. Una nueva porción de rostro fue desprendida con brutalidad, dejando en el aire una estela de sangre.&lt;br /&gt;El anciano pensó que todo aquello era necesario, porque había sido decidido el mismo día que el Hacedor puso a funcionar el Gran Reloj de las Estrellas. Simplemente movió sus pies para evitar que el líquido bermejo le mojara las sandalias.&lt;br /&gt;Se sentía muy cansado. Dio la vuelta y comenzó a marcharse del depósito. A sus espaldas se escuchaban los rumores del banquete.&lt;br /&gt;- VII -&lt;br /&gt;El hombre despertó más tarde de lo habitual, con un apetito que acusaba el ayuno del día anterior. Era tarde para el té. Almorzó carne de conejo y abundantes frutas y verduras. Bebió agua y no vino, porque debía trabajar.&lt;br /&gt;Les llevó agua y frutas a las once mujeres que mantenía encerradas en las jaulas.&lt;br /&gt;Comieron poco, pero tomaron bastante agua. Estaban sentadas o recostadas en las paredes. Se veían hermosas con su piel azul y sus ojos soñadores. Parecían sumidas en un profundo letargo, esperando los requerimientos de la criatura para encenderse como estrellas fugaces.&lt;br /&gt;Después fue hasta el fondo del depósito. Calculó que la criatura ya había tenido tiempo de hacer la digestión, y no se equivocó: en el suelo había una gran cantidad de grageas azules, que recogió con una palita y colocó en una bolsa.&lt;br /&gt;Estaba durmiendo. El anciano miró de reojo el cuerpo enorme e hinchado que se contraía y dilataba con la respiración. Ahora, además del natural olor agrio, despedía un perfume seco y oscuro. Frunció el rostro. Lo consideró un ser repulsivo, pero casi inmediatamente cercenó este pensamiento, como si temiera que aún dormido, él pudiese hurgar en su mente.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la cocina, llenó varias bolsitas con las grageas y luego se las llevó a las palomas. Ya no había problemas con ellas. Los hombres del continente parecían haber comprendido que sólo debían retirar la carga y esperar una nueva.&lt;br /&gt;Al regresar a la Torre, subió hasta el tercer piso y se dedicó a volcar en el papel los acontecimientos de la noche anterior.&lt;br /&gt;Después de pintar durante años un bosque de árboles azules, ahora aparecía un elemento nuevo y sorprendente: un hombre. Lo había visto a distancia, sin obtener un detalle de su cara. Ni siquiera se animaba a aventurar qué edad tenía. Tal vez bastara con esbozar una silueta... Debía dibujarlo caminando. Pensó que eso era algo sencillo, pero al intentarlo comprobó que no era así.&lt;br /&gt;Lo más difícil hubiese sido dibujar las piernas, pero por suerte la túnica era tan larga como la suya, y llegaba hasta los tobillos. Los pies podían quedar cubiertos por el pasto. Sin embargo, algún detalle, en la posición de los hombros, o en el pliegue de las ropas, debería servir para indicar que el hombre se estaba desplazando. Tomó una hoja y un lápiz, y se paró frente al espejo.&lt;br /&gt;Se dibujó bastante bien, pero en el momento en que terminó experimentó una sensación incómoda.&lt;br /&gt;Al morir el día, bajó al depósito.&lt;br /&gt;Se regocijaba de antemano por la felicidad que recibiría los próximos días. Lo esperaban maravillosas noches azules; intensas veladas de desgarrados placeres, de suspiros desnudos, de cabalgatas en el viento del deseo, de aéreas cabelleras y de fascinantes visiones.&lt;br /&gt;La criatura estaba despierta y despedía un olor intenso.&lt;br /&gt;Eligió una mujer alta, de enormes pechos y anchas caderas. Resultó ser mucho más flexible de lo que uno hubiese imaginado.&lt;br /&gt;Se movía como si una serpiente de luz deseara escapar de su cuerpo.&lt;br /&gt;Cuando parecía que iba a desintegrarse de puro gozo, sintió que una manada de animales solares volaba sobre el abismo del mundo.&lt;br /&gt;El anciano recibió con beneplácito la imagen del bosque azul.&lt;br /&gt;La mujer parecía decidida, pero demoró demasiado en comprender que podía anular las distancias con sólo proponérselo.&lt;br /&gt;Llegó hasta un claro del bosque. Sobre un tronco derribado, había alguien sentado de espaldas. Tenía el cabello largo y descolorido, y vestía una túnica blanca. Sí, era el mismo hombre. Cuando llegó junto a él pudo ver que era de edad madura y semblante sereno. Estaba trabajando, con unas singulares herramientas, en una máquina de metal con forma de pirámide.&lt;br /&gt;No parecía haber nada sagrado en aquella escena, pensó el anciano. Era un hombre de otro mundo trabajando como lo hacía él mismo. Sin embargo, fue justamente eso lo que le provocó cierta perturbación. Aunque no podía medir el tiempo, sí tuvo conciencia de que la visión estaba durando más de lo habitual. El hombre trabajaba con sus herramientas sobre la máquina, ajustando piezas, sin darse cuenta de que lo estaban observando.&lt;br /&gt;De pronto, se encendió una luz rectangular en la pirámide, y se vieron unos apéndices familiares. Poco después, apareció una criatura como la que vivía en la Torre. Era idéntica, sólo que muchísimo más pequeña.&lt;br /&gt;Pero entonces la visión perdió consistencia, se diluyó en unas líneas exasperantes y se desintegró completamente.&lt;br /&gt;El anciano se quitó la diadema y abrió los ojos. Salió del depósito, sin preocuparse por la suerte de la mujer, que ya adivinaba. Llegó hasta la escalera de caracol y subió uno tras otro, los escalones que conducían a la azotea de la Torre.&lt;br /&gt;Se recostó en la almena y respiró profundamente el aire frío.&lt;br /&gt;Quería pensar y no podía. Dirigió la vista hacia arriba. No se veían las estrellas, el cielo estaba cubierto de nubes que anunciaban tormenta. El viento soplaba de forma lúgubre, agitando sus ropas. Los truenos resonaron en la oscuridad. Las primeras gotas cayeron sobre el círculo pintado en el piso.&lt;br /&gt;Se quedó largo rato mirando cómo el agua borraba ese dibujo que había hecho hacía unos días.&lt;br /&gt;La lluvia le chorreaba por el rostro azorado. Tenía los cabellos y la túnica pegados a la piel, pero no parecía darse cuenta.&lt;br /&gt;- VIII -&lt;br /&gt;Llovió tres días con sus noches. Durante todo ese tiempo, el anciano no dejó de llevarle mujeres a la criatura. Se suponía que aquella era una instancia de regocijo, pero sin embargo, algunas dudas lo hacían sentirse inseguro.&lt;br /&gt;«¿Por qué?», se preguntaba. Cuando ya su vida se encaminaba hacia el ocaso, la imagen del más allá, que tan arduamente se había forjado, comenzaba a cambiar. Siempre había considerado a la repulsiva criatura como un mal necesario para poder tener las visiones del Paraíso, pero ahora ella aparecía en el bosque azul. ¿Qué hacía allí? ¿Qué función cumplía? ¿Y quién era ese hombre? No era un dios, sino un simple hombre. ¿Y la pirámide de metal? Tal vez ni siquiera fuera el Paraíso.&lt;br /&gt;Ya no sabía en qué creer.&lt;br /&gt;No podía hacer otra cosa que continuar; cumplir con el ritual que había practicado durante años, para satisfacer los caprichos de la criatura. Si tenía suerte, antes de que se extinguiera el fuego azul, llegarían las respuestas.&lt;br /&gt;Pero las noches fueron un cúmulo de frustraciones. Las mujeres se perdían tontamente en el bosque, o se quedaban un tiempo desmesurado mirando una hoja o una flor.&lt;br /&gt;Después que las lluvias cesaron, un calor primaveral se adueñó de la isla. Recién cuando le llegó el turno a la sexta mujer, logró seguir avanzando en sus investigaciones.&lt;br /&gt;Aunque la joven era delgada y fibrosa, tenía senos y caderas de generosas proporciones. Con la misma energía que se entregó a la criatura, se aventuró después en el bosque azul. Voló audazmente entre los árboles, y se encontró finalmente con el hombre de túnica blanca. Estaba sentado en la orilla de una laguna, observando la pirámide, que levitaba a un metro del agua, en el centro. La base del artefacto se desplazó unos centímetros sobre su eje, y al momento, una franja de árboles que estaba en la orilla opuesta, desapareció sin dejar rastro.&lt;br /&gt;El anciano no daba crédito a lo que veía.&lt;br /&gt;El hombre de la orilla parecía vivir aquello con absoluta normalidad. La pirámide se reacomodó, y la franja de árboles volvió a aparecer.&lt;br /&gt;«Es como un juego», pensó el anciano, mientras un sudor frío le bajaba por la espalda.&lt;br /&gt;El bosque siguió descomponiéndose y recomponiéndose al compás de los cambios de la pirámide, e incluso el agua de la laguna en un momento pareció quedar donde antes estaba el cielo.&lt;br /&gt;Luego, la pirámide voló hasta la orilla. El hombre apretó un botón y una ventana se iluminó en uno de sus lados. Había allí secuencias de números. El anciano logró distinguir que eran múltiplos de tres. Una mano segura apretó unos círculos pequeños y oscuros que estaban bajo el rectángulo iluminado, y los números comenzaron a cambiar. En ese momento, la visión llegó a su término.&lt;br /&gt;Después de quitarse la diadema, se retiró del recinto, para no tener que presenciar el desenlace que ya conocía.&lt;br /&gt;Bebió un vaso de agua y se acostó.&lt;br /&gt;Quería dormir, pero era imposible no pensar en las últimas visiones.&lt;br /&gt;En la pendiente de su vida, las investigaciones parecían encaminarse hacia una verdad que tal vez no le gustara. Después de meditarlo un momento, llegó a la conclusión de que no eran sólo las imágenes las que lo perturbaban, sino el clima que producían. Tras ser el visitante de un hermoso bosque azul, ahora experimentaba una sensación de desamparo que jamás hubiese imaginado. Nunca antes se había sentido tan excluido.&lt;br /&gt;Al día siguiente, después de un sueño no muy reparador, bajó al depósito de la Torre.&lt;br /&gt;Le dio de comer y beber a las mujeres que mantenía prisioneras. Seguían tan dóciles como el día en que habían bajado del cielo. La cercanía de la criatura parecía haberlas afectado, porque ahora tenían un tono azul más intenso. Acarició la piel de algunas de ellas, y notó que estaban más tibias de lo habitual. Eran infinitamente hermosas y despedían un perfume sugerente.&lt;br /&gt;Al llegar al fondo recibió una sorpresa mayúscula. Esperaba ver los desechos orgánicos de la mujer de la noche anterior, pero en lugar de eso, la encontró viva.&lt;br /&gt;Estaba tirada en el piso, recostada contra el vientre de su compañero. Ambos parecían dormir profundamente.&lt;br /&gt;Se quedó un rato mirándolos, sin saber qué hacer.&lt;br /&gt;Después puso un tazón con agua y otro con frutas cerca de allí.&lt;br /&gt;-¿Tienes las armas preparadas, verdad? -preguntó la voz en su mente.&lt;br /&gt;El anciano levantó la vista de los alimentos y se encontró con ese único e infantil ojo de la criatura, que siempre lo había perturbado.&lt;br /&gt;-...Sí. ¿Qué ocurre?&lt;br /&gt;-Se acercan.&lt;br /&gt;-¿Quiénes? -preguntó con una opresión en el pecho.&lt;br /&gt;-Los hombres del continente. Vienen por ti.&lt;br /&gt;-...Pero es imposible. No conocen la navegación, y no sabrían cómo llegar.&lt;br /&gt;-Su líder ha construido una balsa precaria, y los ha conducido hasta aquí. Han dado con el lugar siguiendo a las palomas.&lt;br /&gt;-Las palomas... -repitió el anciano.&lt;br /&gt;-Sí. Tus palomas.&lt;br /&gt;La mujer despertó. Sin moverse de al lado de la criatura, miró al anciano con indiferencia. Parecía estar muy cómoda.&lt;br /&gt;-Iré en la bicicleta voladora. Si los ataco desde el aire será sencillo acabar con ellos.&lt;br /&gt;-Ya es tarde para eso. En este momento están desembarcando en la playa.&lt;br /&gt;El anciano subió corriendo hasta el tercer piso de la Torre. Su cuerpo no estaba acostumbrado a semejantes esfuerzos. El corazón le latía de forma peligrosa. Respiró profundamente y procuró mantener la calma. Necesitaba tiempo, pero no podía darse ese lujo.&lt;br /&gt;Tomó el telescopio, y tras montarlo sobre un trípode, lo acercó a la ventana.&lt;br /&gt;Movió el aparato de un lado a otro, mientras ajustaba afanosamente el lente.&lt;br /&gt;-¿Dónde están? -se preguntó.&lt;br /&gt;-Mira cerca de los restos del último naufragio.&lt;br /&gt;Giró el artefacto hacia la izquierda.&lt;br /&gt;Una balsa. Parecía poco probable que hubiesen atravesado tantas millas en ella, pero allí cerca estaban los hombres para demostrar lo contrario. Eran tres. Enormes y decididos, caminaban hacia la Torre, vestidos con taparrabos y armados con hachas. Parecían cansados, y no era para menos. El viaje a través del océano no debió haber sido nada sencillo, sobre todo considerando que no tenían experiencia. Sin embargo, el hecho de que se hubiesen aventurado a hacer algo nuevo, era más que suficiente para tenerles respeto.&lt;br /&gt;Avanzaban pesadamente, pero no se detenían. Al frente venía el líder. Ahora el telescopio le permitía verlo mejor. No alcanzaba a distinguir su mirada, pero sí los rasgos afilados de su cara.&lt;br /&gt;Si se topaba frente a frente con él, o con cualquiera de ellos, no tendría la más mínima oportunidad.&lt;br /&gt;Los observó hasta que se internaron en el bosque.&lt;br /&gt;Movió el tubo del telescopio de un lado a otro, pero no había forma de penetrar el follaje. Supo que la espera sería terrible. Cuando los volviera a ver, ellos ya estarían a sólo trescientos metros.&lt;br /&gt;La ballesta podía llegar a cubrir esos metros, pero si quería asegurarse la victoria, debía considerar una distancia mucho menor. Lo mejor era esperar a que estuvieran cerca de la Torre. De ese modo, cuando cayera el primero de ellos, los otros no tendrían tiempo de ocultarse entre los árboles.&lt;br /&gt;Se animó al pensar que tenía una ventaja: los hombres nunca lo habían visto utilizar armas. Para cuando lograran reponerse de la sorpresa ya sería demasiado tarde.&lt;br /&gt;Con visible esfuerzo, descolgó la ballesta más grande que tenía colgada en la pared, y la apoyó en el marco de la ventana, junto al telescopio. Puso al lado un carcaj repleto de flechas, y se sentó en el banquito.&lt;br /&gt;Nunca había matado. Algunos conejos y otros animales del bosque para alimentarse, pero nunca personas. En cierta medida era responsable de las mujeres que la criatura devoraba, pero había una buena razón para ello.&lt;br /&gt;Ahora no tenía opción. Ellos eran unos ignorantes, mientras que él era un sabio, portador de secretos que debían preservarse a como diera lugar. Su vida valía muchísimo más que la de todos los imbéciles que poblaban el continente. Esa era una verdad incuestionable, razonó.&lt;br /&gt;Después de un tiempo comenzó a impacientarse. Ya deberían haber salido del bosque, es más, de no haberse detenido ya estarían al pie de la Torre, con una flecha clavada en el pecho. Pero no aparecían. Obviamente habían decidido hacer un alto para reponer fuerzas. Era lo más sensato. Sólo podía esperar. Probó otra vez con el telescopio. Si pudiese ver que se habían tirado a dormir, se sentiría un poco más tranquilo. Pero no se veía nada. Nada.&lt;br /&gt;A la media hora, apoyó la ballesta en el piso.&lt;br /&gt;Era posible que la criatura le avisara cuando los hombres salieran.&lt;br /&gt;-Te avisaré cuando salgan del bosque -escuchó en su mente. Sonrió, pero se mantuvo en su posición.&lt;br /&gt;Estuvo horas sentado en el banquito, mirando por la ventana. Le dolía la espalda, y los párpados le pesaban. Si se dormía...&lt;br /&gt;«Qué tristeza ser un viejo», reflexionó.&lt;br /&gt;Alguna vez había sido un niño. Tenía sus padres. No había grandes propósitos, ni grandes misterios, y era feliz.&lt;br /&gt;«¿Por qué pienso ahora en estas cosas?», se dijo con tristeza.&lt;br /&gt;Pero sólo fue un pensamiento fugaz, porque no tardaron en regresar a su mente las mujeres azules, la criatura, y los hombres que habían invadido su isla.&lt;br /&gt;El hombre de la túnica blanca viajaba en una pequeña balsa metálica, de forma irregular, que volaba a escasos centímetros del agua. El arroyo se dividía en incontables afluentes que serpenteaban entre los árboles.&lt;br /&gt;Pronto desembocó en un océano de tonos ambarinos, que se extendía hasta unirse con un cielo de color verde claro.&lt;br /&gt;Continuó avanzando hasta que llegó a un punto preciso. Allí la balsa se elevó unos setecientos metros y se detuvo. El hombre estiró el brazo y tomó una esfera de cristal, que cabía en la palma de la mano, y que levitaba a pocos centímetros de donde estaba él.&lt;br /&gt;Apuntó el artilugio hacia el cielo y de forma casi inmediata aparecieron unos números proyectados en el aire. La inmensa mayoría eran múltiplos de tres, y parecía existir una cierta armonía entre ellos. Sin embargo, él manipuló el objeto y los números comenzaron a cambiar. Lentamente, pero de forma sistemática, una secuencia extraña comenzó a imponerse sobre el antiguo orden.&lt;br /&gt;Apenas se produjeron los primeros cambios, las aguas del océano se elevaron de forma espectacular. Una plataforma estaba emergiendo desde el fondo, al tiempo que ríos de agua chorreaban hacia abajo. Sobre el extraño habitáculo que ascendía, había miles y miles de huevos transparentes, que dejaban ver a los grotescos seres que moraban en su interior.&lt;br /&gt;Cuando abrió los ojos la criatura estaba hablando en su mente. Le decía que estuviese alerta.&lt;br /&gt;Quería meditar sobre la visión que se le había revelado en sueños. Pensó que allí se escondían muchas de las preguntas que lo habían desvelado durante años; pero ahora tenía una meta más urgente: preservar su propia vida. Al cabo de un rato, los hombres salieron del bosque y siguieron caminando por la gramilla. Estaban al descubierto, sólo era cuestión de tiempo que se pusieran a tiro.&lt;br /&gt;Estiró una mano para tomar una flecha. La colocó en la ballesta. Una gota de sudor resbaló por su frente.&lt;br /&gt;«Aún no, es mejor que estén más cerca», consideró.&lt;br /&gt;Repentinamente, uno de los hombres le llamó la atención al líder.&lt;br /&gt;Le mostraba algo del suelo, y luego indicaba un sitio con su mano.&lt;br /&gt;Los miró a través del telescopio. Estaban detenidos y se comunicaban con gestos grandilocuentes. Habían descubierto las huellas de la bicicleta voladora, y ahora se dirigían hacia el galpón.&lt;br /&gt;El anciano se mordió el labio inferior. Era inadmisible que su máquina cayera en poder de esas bestias. La iban a destruir, porque otra cosa no serían capaces de hacer. Si las cosas se complicaban, le quitarían a él toda posibilidad de escapar de la isla. Pero no era únicamente eso lo que le molestaba. Lo que verdaderamente lo irritaba, era que ellos pretendieran volar. El acto de poner sus groseras manos sobre el ingenio constituía un violento ultraje.&lt;br /&gt;Estuvo a punto de arrojar una flecha encendida para prender fuego el galpón, pero se contuvo, apretando los puños.&lt;br /&gt;Se concentró en el telescopio. Los tres fueron hacia el lugar, pero uno de ellos lo hizo corriendo. Cuando llegó, levantó su hacha y arremetió furiosamente contra la puerta. Después de unos golpes y forcejeos, logró aflojar la madera, y la tiró hacia un costado.&lt;br /&gt;-Bestias -se lamentó el anciano-. ¿No era más fácil abrirla?&lt;br /&gt;El mismo individuo tironeó de la bicicleta hasta que la sacó al aire libre. Tan sólo un instante miró la imponente estructura de tres metros de alto por doce de largo. Era torpe y eufórico. Trepó al ingenio, se sentó en el asiento, agitó el hacha y lanzó un grito que se escuchó hasta en la Torre. Pero la alegría le duró poco, porque unos diligentes brazos lo tomaron de las axilas y lo tiraron para abajo.&lt;br /&gt;Cayó violentamente, golpeándose en el costado. Increíblemente no pareció acusar el impacto, porque se paró rápidamente. Sin embargo, no se animó a contradecir la voluntad del líder.&lt;br /&gt;«Tres metros. Si yo hubiese caído desde esa altura estaría muerto», pensó el dueño del ingenio.&lt;br /&gt;El líder se sentó, y por un momento se quedó estático, como si el sólo hecho de ocupar aquel sitio constituyera un fin en sí mismo. El lente del telescopio le permitió al anciano apreciar la mirada oscura del hombre, y sintió un escalofrío. Luego, con una tranquilidad que al anciano le heló el corazón, el sujeto comenzó a desatar las cuerdas de las velas. Con la misma prolijidad, aflojó los hilos que permitían que las alas membranosas se desplegaran en toda su extensión. Movió de un lado a otro el manillar, y tímidamente al principio, pero con decisión después, empezó a pedalear. A medida que avanzaba, una amplia sonrisa se abría en su rostro anguloso.&lt;br /&gt;Cuando el vehículo se remontó en el cielo, los rastros de ira que quedaban en el anciano fueron barridos por una ola de tristeza. Mientras el nuevo conductor se elevaba con absoluta libertad, él se sentía hundir en un abismo.&lt;br /&gt;Después de alcanzar el cielo, la bicicleta voladora avanzó unos cientos de metros y luego viró hacia el punto de partida. Allí comenzó a desplazarse en espirales que por momentos se cerraban de modo peligroso. Abajo, los dos hombres corrían como idiotas, repitiendo torpemente los movimientos del vehículo celeste.&lt;br /&gt;El líder se elevó unos metros, hizo unos giros y luego se alejó rumbo a la playa. Al llegar al bosque, una media docena de palomas comenzó a seguirlo. Después de darle alcance, dieron vueltas en torno a la bicicleta. No les dio mayor importancia, pero cuando el número de aves aumentó sensiblemente, agitó las manos y el hacha se le cayó desde las alturas.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, por mirar al líder, los dos hombres habían llegado a menos de sesenta metros de la Torre. Uno de ellos elevó la vista y vio al anciano.&lt;br /&gt;Estiró su brazo para señalarle el lugar a su compañero, y lanzando gritos corrieron con las hachas en alto.&lt;br /&gt;Cuando estaban a treinta metros, el anciano apuntó y disparó.&lt;br /&gt;La saeta se enterró en el pecho del hombre. Este siguió corriendo unos pasos y luego se desparramó en el suelo. Su compañero se acercó y lo observó con ojos desorbitados. Luego dirigió una mirada hacia la Torre.&lt;br /&gt;El anciano estaba empapado en sudor. Las manos le temblaban. Intentó colocar otra flecha y se le cayó al piso. Se agachó, la recogió, e hizo un nuevo intento. Después de calzarla en la ballesta, dirigió la vista al frente, pero notó con espanto que allí sólo estaba el hombre muerto.&lt;br /&gt;La desesperación duró apenas unos segundos, porque pronto advirtió que el sujeto sólo se había alejado unos metros del cadáver. Corría hacia el bosque. Le apuntó entre los omóplatos y disparó. La flecha lo perforó a la altura de los riñones. El hombre cayó de bruces.&lt;br /&gt;El anciano decidió asegurarse y le disparó nuevamente, acertándole un poco más arriba. Tomó el telescopio y observó los cuerpos. Estaban inmóviles. Del primero en caer, un hilo de sangre se escapaba por la boca entreabierta.&lt;br /&gt;Por primera vez en todo el día, sintió que el miedo comenzaba a retroceder.&lt;br /&gt;Pero aún faltaba la prueba más difícil. El líder venía descendiendo directo hacia él, volando torpemente a causa de la multitud de palomas que se empeñaban en derribarlo. Se movía hacia uno y otro costado, pero siempre parecía retornar a la ruta que indefectiblemente lo haría estrellarse contra la Torre.&lt;br /&gt;El anciano colocó una nueva flecha en la ballesta; iba a ser muy difícil acertarle a ese blanco en movimiento. Necesitaba anticipar la trayectoria del vehículo, pero el vuelo se tornaba tan errático que le resultaba casi imposible. Colocó el dedo en el gatillo. Si tenía suerte todo acabaría muy pronto. El líder sostenía el manillar con una mano, mientras con la otra procuraba apartar a las aves. Se acercaba peligrosamente. Los dedos huesudos sentían la tensión del arma. La bicicleta se hacía más y más grande. Con un simple movimiento la flecha salió disparada. Los ojos oscuros brillaron con un fuego siniestro. El proyectil rasgó el aire de la tarde. Las palomas se agitaron en distintas direcciones. La máquina voladora se inclinó hacia un costado. El anciano vio cómo la flecha se perdía en la nada. Durante unos segundos que se hicieron eternos, su razón se nubló. Después sintió un ruido tremendo sobre su cabeza: el vehículo se había estrellado en la azotea de la Torre.&lt;br /&gt;Se quedó quieto, el miedo era más fuerte que él.&lt;br /&gt;Ruido de aves. Crujido de maderas. Pasos.&lt;br /&gt;Sentía que el corazón le iba a estallar; colocó una flecha en la ballesta, y la giró hacia la entrada que comunicaba con la parte superior de la Torre.&lt;br /&gt;De un momento a otro el líder aparecería frente a él.&lt;br /&gt;Empujó el banquito con un pie y se recostó contra la pared para esperarlo.&lt;br /&gt;-¡Cuidado! -estalló la voz de la criatura en su cerebro. Pero todo fue demasiado rápido y se quedó petrificado frente a la visión infernal que invadió la habitación. El hombre entró furioso, cubierto por la abundante sangre que le manaba de las heridas. Caminó hasta él. Estiró un brazo y le clavó una madera puntiaguda en el vientre. El anciano se dobló sobre sí mismo y cayó al igual que una túnica vacía.&lt;br /&gt;El intruso, como si comprendiera lo que hacía, le dio una patada al escritorio, y de un manotazo tiró la carpeta de tapas verdes y un montón de frascos y pinceles. Luego continuó dando patadas y golpes a diestra y siniestra, y arrojando al piso los objetos colgados en la pared.&lt;br /&gt;Se pasó una mano por los ojos, para quitarse la sangre. Respiró hondo varias veces. Había hecho un enorme esfuerzo para llegar hasta allí, y ahora le parecía extraño que el causante de tantos afanes fuera ese viejo insignificante que se moría con la cara ajada pegada al piso. ¿Cuánto más podría haber vivido aquel estropajo? No mucho, sin duda.&lt;br /&gt;Se acercó a la ventana, con una mano corrió el telescopio montado en el trípode, que le molestaba, y miró para afuera. Sus compañeros estaban muertos. Habían sido útiles, pero no eran imprescindibles. Siempre habría gente que quisiera seguir a alguien como él.&lt;br /&gt;Vio la ballesta tirada en el piso, pero no creyó necesario tomarla en ese momento. Tampoco le prestó mayor atención a los libros, ni a la larga serie de extraños objetos que había en la habitación. Ahora quería encontrar a las mujeres.&lt;br /&gt;Tenía heridas por todo el cuerpo, pero la mayor estaba en la frente; de allí continuaba manando mucha sangre, que le chorreaba por la cara, ensuciaba su cuerpo y caía al piso. Mientras bajaba por la escalera de caracol, las gotas se precipitaban hasta el último nivel.&lt;br /&gt;No se detuvo ni en el segundo ni en el primer piso; apenas miró las bolsas de grageas azules que había en la cocina. El olor penetrante del depósito lo atraía irremediablemente.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la entrada encontró una antorcha. No era muy distinta de la que él conocía. La encendió y caminó con pasos lentos. Después de avanzar unos metros, se arrepintió de no haber tomado un arma de la habitación del anciano. Movía la antorcha de un lado a otro, como una espada que ahuyentara a animales oscuros. Aún así, siempre tenía la sensación de que había sitios a los que no podía llegar. Las cajas y los tablones desparramados por doquier proyectaban sombras pesadas.&lt;br /&gt;Pasó frente a las celdas. Había cadenas y recipientes con frutas.&lt;br /&gt;«¿Dónde están las mujeres?», pensó.&lt;br /&gt;Le llamó la atención un resplandor que venía del fondo del corredor. Apretó el mango de la antorcha y caminó.&lt;br /&gt;Una sensación extraña se apoderó de él. Tenía el presentimiento de que algo estaba por sucederle, pero no podía dejar de avanzar.&lt;br /&gt;-Acércate -dijo una voz en su mente.&lt;br /&gt;No pudo evitar obedecer, y cuando llegó al fondo, fue como si el odre de todos sus miedos se hubiera roto de pronto.&lt;br /&gt;Entre los vapores nauseabundos, él agitaba sus tentáculos y lo miraba con su único y perturbador ojo.&lt;br /&gt;Pensó en quemarle el rostro con fuego. Sin embargo, cuando hizo el intento de acercarle la antorcha, sucedió algo, que por lo repulsivo e insólito, lo distrajo de su propósito. Aquella criatura grotesca estaba haciendo una mueca que en todo recordaba a una sonrisa. Le costó admitirlo y quedó un instante paralizado. Luego escuchó un ruido a sus espaldas y giró rápidamente, pero ya no había más tiempo. Apenas vio las siluetas femeninas. La muerte, como una antigua ave, lo cubrió con sus alas azules.&lt;br /&gt;- IX -&lt;br /&gt;El anciano abrió los ojos.&lt;br /&gt;Las sombras de la habitación daban cuenta de lo avanzado de la noche.&lt;br /&gt;Estaba tirado en el piso, rodeado de objetos destruidos y de sus preciados folios, ahora arrugados y sucios de sangre. La madera continuaba clavada en el vientre. La sujetó, pero al primer intento de quitarla, comprobó que era demasiado doloroso, y desistió.&lt;br /&gt;Con un enorme esfuerzo consiguió incorporarse. En el momento en que apoyó las manos ensangrentadas en la pared, supo que ya no podía hacer nada.&lt;br /&gt;No lo había despertado el dolor, ni la sed, sino algo mucho más terrible.&lt;br /&gt;Podía sentir un temblor silencioso. Una fuerza creciente; algo aberrante arrastrándose por debajo de la piel del mundo visible.&lt;br /&gt;Recordaba la última visión, la que se le había revelado en sueños; el hombre que ascendía hasta el cielo, la secuencia de números que cambiaba de forma extraña, y los miles de criaturas dentro de huevos transparentes. Pero el tiempo había transcurrido, y lo que estaba a punto de suceder era sin duda algo mucho peor.&lt;br /&gt;Como si lo guiara la clarividencia de los condenados a muerte, se empeñó en llegar hasta el telescopio. Tras un arduo esfuerzo, lo acercó a la ventana.&lt;br /&gt;Lo que vio en ese momento superó todas sus fantasías.&lt;br /&gt;El firmamento había cambiado de forma drástica. Las constelaciones, que él conocía de memoria, ya no eran las mismas, y nunca más lo volverían a ser.&lt;br /&gt;Una realidad diferente aparecía sugerida en los dibujos de las estrellas.&lt;br /&gt;El anciano notó que el cuerpo se le aflojaba, pero no cerró los ojos. Ni siquiera cuando sintió que un resplandor helado lo arrastraba hacia lo desconocido.&lt;br /&gt;* * * &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pablo Dobrinin&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este relato salió publicado en el número 8 de la revista argentina Próxima. La ilustración es de Augusto Montiel Belmonte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7055431430522987109?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7055431430522987109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/10/la-vision-del-paraiso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7055431430522987109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7055431430522987109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/10/la-vision-del-paraiso.html' title='La Visión del Paraíso'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-iqPjGjZD3Dw/TpODVIt_7nI/AAAAAAAAAIM/W_bFM-uanq4/s72-c/vision.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-80891810523977354</id><published>2011-09-24T04:36:00.000-07:00</published><updated>2011-09-24T05:10:10.559-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Axxón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blue'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>BLUE EN AXXÓN</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-GcpWZLqBmCI/Tn3Fqal_qRI/AAAAAAAAAIE/y6GjrSIb3p0/s1600/ilustraci%25C3%25B3n%2Bde%2BBlue%2Ben%2BAxx%25C3%25B3n.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; 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margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 224px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Un4O2-FhtJw/TmKOG_ivo0I/AAAAAAAAAH8/4ykW1NVk60E/s320/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648233133463544642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En su prólogo a Colores peligrosos, el compilado de cuentos de Pablo Dobrinin (1970), Elvio Gandolfo reflexiona sobre las circunstancias del medio editorial local que ocasionaron que el primer libro de este autor se hiciese esperar tanto tiempo. “Estas líneas tendrían que ser, a esta altura, el prólogo al tercer o cuarto libro de Pablo Dobrin”, escribe, y es fácil estar de acuerdo con sus palabras. Porque Dobrinin comenzó a publicar en 1995, en la revista Diaspar, y a lo largo de la década y media que media desde que aquella revista (proyecto personal de Roberto Bayeto y Zalozábal originalmente, y luego de Bayeto y Claudio Pastrana) trató de convertirse en el momento fundacional del género en Uruguay, Dobrinin publicaría sus ficciones en revistas y antologías argentinas, españolas, francesas e italianas, en las que su nombre comenzó a resonar como uno de los practicantes más destacados de la ciencia ficción, la fantasía y la literatura fantástica en el Río de la Plata. El que en un contexto local su nombre fuese prácticamente desconocido (de hecho Dobrinin alcanzó un nivel más alto de visibilidad a principios de los dosmiles gracias a su participación en el comic pulp Balazo) podría, de todas formas, no sorprender. Y no sólo por las razones sugeridas por Gandolfo en su prólogo, sino, además, por la conocida actitud refractaria a la CF (especialmente a la CF que rehúye los modelos clásicos) y la fantasía de muchas editoriales locales, que todavía parecen incapaces de leer el género sin apoyarse en aparatos anquilosados de validaje como la apelación a lo alegórico –y en este sentido es memorable, por lo miope, el juicio del jurado en ocasión a la entrega del Premio Narradores de la Banda Oriental 2006, que obtuviera Pedro Peña con su compilado de cuentos Eldor. Es curioso, entonces (o no lo es para nada) que Dobrinin tuviese que publicar su libro en Reina Negra, una editorial de La Plata, Argentina, que trabaja con tiradas reducidas y mantiene una línea combativa e independiente, como si quedara claro que sin un discurso militante en pro de cierta manera de entender la literatura (y especialmente la literatura contemporánea) no pudiese ser viable la publicación de un libro con las características del de Dobrinin.&lt;br /&gt;En Colores peligrosos hay ciencia ficción, hay fantasía y hay literatura fantástica, –entendiendo a la primera como la literatura de lo especulativo-posible, a la segunda como la literatura de los mundos ajenos al nuestro y a la tercera como la de las irrupciones de lo imposible o ajeno en el ámbito cotidiano–, pero a ciencia ficción de Dobrinin no se parece, por ejemplo, a la de Asimov, la de Philip K. Dick o la de William Gibson, su fantasía tiene poco que ver con Tolkien, LeGuin o Neil Gaiman y su literatura fantástica no sigue las pautas locales, sean felisbertianas o levrerianas –y en ese sentido quizá podría pensarse que se acerca más a la obra de Tarik Carson. Las fuentes de Dobrinin por momentos parecen configurarse alrededor del surrealismo o de cierto surrealismo, más los híbridos de ciencia ficción y fantasía practicados por autores como Gene Wolfe, Roger Zelazny o Lucius Shepard; una región importante de su escritura, además, se vincula íntimamente al cine de ciencia ficción de los años 70 y 80, al cómic, a la narrativa pulp y al gótico-bizarro, muchas veces filtrado por una cierta vocación autoficcional o memorialista, como en el cuento “El Regreso del Capitán Rayo”, por ejemplo, que se instala en un área intermedia entre la ficción pulp propiamente dicha y una lectura de esa tradición narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginación, a secas&lt;br /&gt;Quizá el mejor trabajo de este libro sea “El regreso de los pájaros”, uno de los ejemplos más claros del tratamiento particular que da Dobrinin a lo fantástico entendido como la contaminación de lo real por lo ajeno o incluso maravilloso. Este texto explora un clima gris y asfixiante, al borde del resquebrajamiento gracias a la exploración del mundo perdido de la infancia y a la irrupción en el mundo del protagonista de un extraño artista-perdedor que esconde un secreto deslumbrante o ridículo. El arte parecería obrar como mediador hacia cierta huída o apertura a lo maravilloso, idea que se reitera en “Los árboles de Isaac Levitan”, de construcción más tenue o estilizada. &lt;br /&gt;Esa apelación al mundo de la infancia que mencionaba aparece con toda su potencia en el cuento “Las lombrices”, donde cierto erotismo kinky o bizarro latente en casi toda la ficción de Dobrinin se vuelve más visible. Una lectura de este cuento podría señalar que su tema es el mundo ficcional que se construye un niño jugando con tierra, lombrices y soldaditos, pero tanto ese mundo como el “real” (representado ante todo por la abuela del chico) conducen a la irrupción (quizá aquí opera otro de los principios de lo fantástico, el choque entre mundos, entre pautas de lo real) de un universo más adulto y no menos inquietante.&lt;br /&gt;Dentro del área más plenamente incorporable a la fantasía quizá el trabajo más brillante del libro sea “Blue”. Ambientado en un mundo alternativo en el que el mundo está regido por una diosa viviente de miles de kilos de peso (y donde, por tanto, el ideal de belleza femenino es la obesidad), abarca varias vidas de un personaje llamado a comulgar con esa diosa en reiteradas ocasiones. Quizá lo más interesante del relato sea la manera de presentar los detalles de este mundo, con una gran economía de medios, y la facilidad con la que convence al lector de aceptar el paso de los siglos y las vidas diversas del protagonista.&lt;br /&gt;El área más “inquietante” u ominosa, además de emerger en “Lombrices”, incluye al cuento “Luces del sur”, construido con una estructura similar a “El regreso de los pájaros”, es decir con una destrucción de lo real colocada a modo de explosión final o coronación al clima del relato. Los otros textos (con la excepción de “La película de Artaud”, quizá el relato más flojo del libro) pertenecen al área más asimilable a la fusión entre fantasía y ciencia ficción practicada por el mencionado Roger Zelazny. Un buen ejemplo de esa hibridación es “Los festejos del fin del mundo”, que combina una extraña tecnología destructora de mundos con faunos y mariposas que nacen de las entrañas de las mujeres. Por último, “Colores peligrosos”, la nouvelle que da título al libro, admite un buen número de lecturas, desde una extraña ucronía o mundo paralelo en el que el arte es la mejor de las armas en la revolución hasta un ajuste de cuentas con el mundo de las vanguardias y el arte contemporáneo.&lt;br /&gt;Colores peligrosos se instala, entonces, en la difusa historia de la ciencia ficción y la fantasía uruguayas y se convierte en el libro más relevante que han producido hasta ahora en nuestro país esos géneros y la fusión entre ambos o los territorios intermedios que Dobrinin diseña con precisión. Pero dicho esto, es cierto también que Colores… no es un libro de ciencia ficción ni un libro de fantasía, sino de la mejor literatura especulativa o de imaginación, a secas. Y en ese sentido, será interesante a la hora de escribir una historia de esos géneros por estas partes del mundo (y Dobrinin acometió esa tarea hace unos cuantos años; el resultado puede leerse en la revista online Axxón) hacer notar como los escritores que surgieron en la década de los noventa o un poco antes (Dobrinin y Roberto Bayeto serían sin duda los dos más importantes) migraron hacia un enfoque personal, híbrido y en cierto sentido fuera de género. Colores peligrosos –armado seleccionando de un gran corpus de relatos publicados en revistas y antologías, lo cual lo convierte en el equivalente a un Greatest Hits– puede leerse como un testimonio de ese camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reseña escrita por Ramiro Sanchiz (Publicada en La Diaria, miércoles 29 de junio, 2011)&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-810258932078714748?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/810258932078714748/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/09/colores-peligrosos-resenado-en-la.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/810258932078714748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/810258932078714748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/09/colores-peligrosos-resenado-en-la.html' title='Colores Peligrosos reseñado en La Diaria'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Un4O2-FhtJw/TmKOG_ivo0I/AAAAAAAAAH8/4ykW1NVk60E/s72-c/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-4240129591171553045</id><published>2011-08-28T10:01:00.000-07:00</published><updated>2011-08-28T18:49:59.031-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Silvia Flota'/><title type='text'>Las celebraciones de la Cereza</title><content type='html'>En agosto del 2011, el blog Rumpelstiltskin's favorite lover , a cargo la talentosa y muy simpática artista mexicana Silvia Teresa Flota (wastwdcherry) cumplió cuatro años, y para celebrarlo publicó una serie de revistas en línea con el material que la autora seleccionó de otros blogs. Debo agradecer que incluyera, en el primer número, mi cuento Los hijos del Viento. &lt;br /&gt;Las revistas son estupendas, y están realizadas con mucha categoría y fineza. Una delicia que no pueden perderse.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Copio la presentación que hace la autora:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Celebrando contigo &lt;br /&gt;Etiquetas: festejo cereza &lt;br /&gt;Este mes, como ya había adelantado, mi blog cumplió cuatro años, cuatro años de querer acercarme a ustedes por medio de mi escritura, pero, también, a través de mi lectura de los post que otros como yo suben a sus espacios. Para mí, la acción bloguera es entablar comunicación, hallar a quienes se encuentran distantes y favorecer un diálogo con ellos. Sin lugar a dudas, este quehacer me ha dado algo muy preciado: escuchar nuevas voces en mi vida, de manera sana, no esquizofrénicamente, voces que muestran el valor de la diversidad, e, igualmente, me ha permitido hacer lindas amistades y emprender proyectos con ellas, asimismo, mantenerme en contacto con aquellos amigos que por "x" o "y" se encuentran geográficamente distantes o laboralmente en cuarentena.&lt;br /&gt;El año pasado se me ocurrió celebrar todo lo que esto implica brindando premios a los autores de los blogs que seguí durante un año,  en esta ocasión, esperando que mi propósito no sea un despropósito para ustedes, quiero celebrar a su lado, así que me he tomado la libertad de dar a conocer los blogs que he leído en este 2011 por medio de cuatro revistas en línea que edité, aunque sé que algunos de ellos no necesitan de esta presentación porque sus publicaciones son muy atendidas. En un principio pensé publicar una, pero fue bastante amplio el contenido de las entradas seleccionadas, por lo que decidí  crear cuatro tomos; Entre cuenteros y vates ( I ), Entre cronistas y transgenerosos (II), Entre críticos, divulgadores y activistas y Entre plásticos y visuales (IV). Como ven, atiendo varios intereses que están proporcionalmente relacionados con los que yo muestro en mis etiquetas. El orden de este trabajo de compilación, no sigue ningún criterio de preferencia, amigos de la vida o del ciberespacio son igualmente apreciados por mi que aquellos que no me conocen o tienen una vaga noción de quien soy yo; el único criterio que atendí fue la manera de como agilizar el proceso (perdón Humberto por el retraso) sin detrimento de una presentación no digamos impecable, sino decente, ya que, aunque estuve de vacaciones esta semana, este mes lo tuve cargadito de trabajo freelancero y, además, tuve que cumplir con algunos compromisos sociales (Sí Mine, sí tengo vida social, a veces)&lt;br /&gt;En el tomo I encontraran algo de los siguientes blogs:&lt;br /&gt; Humberto Dib, El Circo, Cómo buscar la información escondida en tu mente, Los bosques de Pablo Dobrinin, El gato sin bombín, Diego Muñoz Valenzuela, Satén cereza, Tu cita de los martes, Enredandopalabras, Los papeles de Claudia, Vivo en conversación con los difuntos, LUDA, Alguien cualquiera, de algún lugar, Con pluma y papel, El cuarto de las ratas, DUAL VOX, Casiopea, El Blog de Calipso y Monapolla.&lt;br /&gt;En el tomo II algo de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atellier Iram. Miradas íntimas, Donde habita el monstruo, Jarabe de amapolas, El almacén de los días perdidos The Fújur Times, Letras y Recetas y Mangia with Mario&lt;br /&gt; En el tercero los siguientes:&lt;br /&gt;La escribanía, Literatura &amp;amp; Linguagens, Simulacro, ((parentessis)) Asociación Cultural Mexicano Catalana,&lt;br /&gt;CINEXIM, Horroris causa, Laura Giordani, Leyendas y tradiciones, Plataforma Chilango Andaluz,&lt;br /&gt;La obsesión de Babel, Cristina de la Concha y Ciudad Juárez, en la sombra del narcotráfico&lt;br /&gt;Por último, en el IV podrán echar un ojito en:&lt;br /&gt;MAO, El nadador de Níquel, Iratxe López de Munáin, Liquete, Afilando el lápiz, El gato mirón y de la galería de arte de Atelier Iram&lt;br /&gt;Al final de cada uno de ellos, he metido algo de mi cosecha, disculpen todos mi atrevimiento.&lt;br /&gt;Ah, sí, Tesa y Miguel, gracias por la paciencia, no me demoro en explicaciones porque lo que necesito es ponerme en acción.&lt;/em&gt;" Silvia Flota&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para acceder a las revistas: http://wastedcherryblogblof2.blogspot.com/2011/08/celebrando-contigo.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-4240129591171553045?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/4240129591171553045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/08/en-agosto-del-2011-el-blog.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4240129591171553045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4240129591171553045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/08/en-agosto-del-2011-el-blog.html' title='Las celebraciones de la Cereza'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-6824552771930274049</id><published>2011-08-27T12:48:00.000-07:00</published><updated>2011-08-27T12:58:51.503-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Los Festejos del Fin del Mundo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-eMeZpEUWCCc/TllL_RDSL_I/AAAAAAAAAH0/3pEml7pHS30/s1600/Catarsi_5_portada.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-eMeZpEUWCCc/TllL_RDSL_I/AAAAAAAAAH0/3pEml7pHS30/s320/Catarsi_5_portada.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645627158166646770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-4pNZaEZbv1Q/TllL2VmHK6I/AAAAAAAAAHs/zP675jglZIc/s1600/Copertina_IF5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 184px; height: 252px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-4pNZaEZbv1Q/TllL2VmHK6I/AAAAAAAAAHs/zP675jglZIc/s320/Copertina_IF5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645627004767644578" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi relato Los festejos del fin del Mundo, que ya había salido publicado en Axxón, Cuásar y Otro Cielo (Argentina), y Lunatique (Francia), y que figura en mi libro Colores Peligrosos, fue ahora traducido al italiano, para la revista IF , y al catalán para la revista Catarsi. Es algo muy saludable que estas prestigiosas publicaciones europeas se acuerden de los autores latinoamericanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-6824552771930274049?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/6824552771930274049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/08/los-festejos-del-fin-del-mundo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6824552771930274049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6824552771930274049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/08/los-festejos-del-fin-del-mundo.html' title='Los Festejos del Fin del Mundo'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-eMeZpEUWCCc/TllL_RDSL_I/AAAAAAAAAH0/3pEml7pHS30/s72-c/Catarsi_5_portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-1750558924296266536</id><published>2011-06-18T10:32:00.000-07:00</published><updated>2011-06-18T11:24:35.272-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colores Peligrosos'/><title type='text'>Colores Peligrosos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-8ZhCah617vM/TfzhmXF6WeI/AAAAAAAAAHk/jKTuOcHWK_0/s1600/ColoresPeligrosos-muestra%2Btapa%2By%2Bcontratapa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 218px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-8ZhCah617vM/TfzhmXF6WeI/AAAAAAAAAHk/jKTuOcHWK_0/s320/ColoresPeligrosos-muestra%2Btapa%2By%2Bcontratapa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619614484201626082" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvo muy buena la presentación de Colores Peligrosos. Muchas gracias a todas las personas que se hicieron presentes y me expresaron su cariño.&lt;br /&gt;El libro se está vendiendo bien, y en Montevideo está casi agotado. Los poquitos ejemplares que quedan están reservados. Y hoy me entero que en Libros de la Arena está quedando un solitario ejemplar.&lt;br /&gt;Pronto llegarán más ejemplares desde Buenos Aires y eso permitirá hacer una mejor distribución. &lt;br /&gt;El libro ha tenido una buena acogida entre los lectores, por lo menos eso es lo que me han expresado algunos de ellos. Seguramente pronto saldrán las primeras críticas en distintos medios, mientras tanto, ya estoy trabajando en un nuevo volumen de cuentos. Pero tiempo requieren las cosas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-1750558924296266536?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/1750558924296266536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/06/colores-peligrosos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1750558924296266536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1750558924296266536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/06/colores-peligrosos.html' title='Colores Peligrosos'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-8ZhCah617vM/TfzhmXF6WeI/AAAAAAAAAHk/jKTuOcHWK_0/s72-c/ColoresPeligrosos-muestra%2Btapa%2By%2Bcontratapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-5213167266029204216</id><published>2011-05-22T16:39:00.000-07:00</published><updated>2011-05-22T16:42:25.991-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colores Peligrosos'/><title type='text'>PRESENTACION DE COLORES PELIGROSOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YDlmGWuui68/TdmfMOLFV4I/AAAAAAAAAHY/MB6ALjYgBy4/s1600/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 224px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-YDlmGWuui68/TdmfMOLFV4I/AAAAAAAAAHY/MB6ALjYgBy4/s320/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609689843178493826" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos: Los estoy invitando a la presentación de mi libro de relatos Colores Peligrosos, editado por  Reina Negra. La cita es este sábado 28 de mayo en el Café La Diaria, a las 22 horas. Calle Soriano 770, entre Ciudadela y Florida. &lt;br /&gt;La entrada es gratuita, y además de la presentación habrá música en vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colores Peligrosos es una selección de mis mejores relatos. La mayoría de estas obras ya fueron publicadas en revistas y antologías de Argentina, España, Italia y Francia; pero sin embargo todavía permanecen desconocidas para el público uruguayo. &lt;br /&gt;Agradeceré mucho la presencia de todos!&lt;br /&gt;                                                                 Pablo Dobrinin&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-5213167266029204216?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/5213167266029204216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/05/presentacion-de-colores-peligrosos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/5213167266029204216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/5213167266029204216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/05/presentacion-de-colores-peligrosos.html' title='PRESENTACION DE COLORES PELIGROSOS'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YDlmGWuui68/TdmfMOLFV4I/AAAAAAAAAHY/MB6ALjYgBy4/s72-c/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-8557915011684953445</id><published>2011-05-08T16:40:00.000-07:00</published><updated>2011-05-08T16:55:58.595-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='otro cielo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='entrevista.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Otro Cielo Número 12</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0UPwDHq8Ze0/Tccr_pTYx4I/AAAAAAAAAHQ/Jf-6qzHKwn4/s1600/tapaotrocielo12.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5604496633704793986" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-0UPwDHq8Ze0/Tccr_pTYx4I/AAAAAAAAAHQ/Jf-6qzHKwn4/s320/tapaotrocielo12.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya salió el número 12 de la revista Otro Cielo!!!&lt;br /&gt;Contenido:&lt;br /&gt;Entrevista a Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minirepo: Jurij Kunaver&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentos de&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;Ezequiel Vega&lt;br /&gt;Javier Couto&lt;br /&gt;Jorge Luis Cáceres&lt;br /&gt;Silvia Flota&lt;br /&gt;Azucena Galettini&lt;br /&gt;Juan Manuel Candal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas exclusivas de la edición completa en pdf:&lt;br /&gt;La exhibición de atrocidades, por Ramiro Sanchiz&lt;br /&gt;Anverso y reverso, por Horacio Cavallo&lt;br /&gt;Reseña de "Matadero"&lt;br /&gt;La persistencia de la memoria, por Marcelo Metayer&lt;br /&gt;GPS: La Gran Muralla China&lt;br /&gt;La pueden bajar aquí: &lt;a href="http://www.otrocielo.com/numactual.html"&gt;http://www.otrocielo.com/numactual.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-8557915011684953445?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/8557915011684953445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/05/otro-cielo-numero-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8557915011684953445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8557915011684953445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/05/otro-cielo-numero-12.html' title='Otro Cielo Número 12'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-0UPwDHq8Ze0/Tccr_pTYx4I/AAAAAAAAAHQ/Jf-6qzHKwn4/s72-c/tapaotrocielo12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7892464792761355937</id><published>2011-03-08T09:18:00.000-08:00</published><updated>2011-03-08T09:27:28.472-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colores Peligrosos'/><title type='text'>Portada y Prólogo de Colores Peligrosos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2v6vW_rwylU/TXZmBkNrIRI/AAAAAAAAAHI/lU90KPBp6JY/s1600/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 224px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-2v6vW_rwylU/TXZmBkNrIRI/AAAAAAAAAHI/lU90KPBp6JY/s320/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5581760965259239698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este es el dibujo de portada realizado por Augusto Montiel Belmonte. Y a continuación tiene el prólogo completo, escrito por el incomparable Elvio E. Gandolfo.&lt;br /&gt;Prólogo a “Colores peligrosos”, de Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;Elvio E. Gandolfo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas líneas tendrían que ser, a esta altura, el prólogo al tercer o cuarto libro de Pablo Dobrinin. Incluso podrían ser mi segundo o tercer prólogo a uno de sus libros. El hecho de que sea en cambio el primero (tanto el libro como el prólogo), tiene más ventajas que desventajas. Gracias al famoso mecanismo de la así llamada “amansadora editorial” (al que fueron sometidos otros autores uruguayos que dejaron constancia, como Felipe Polleri), el primero, segundo, y tal vez tercer libro de Dobrinin quedaron inéditos.&lt;br /&gt;Ahora aparece este primero y el efecto no puede ser más contundente. No tiene desperdicio. Los relatos se van sumando, distintos, con densidades varias, hasta construir uno de los primeros libros más sólidos aparecidos en los últimos años en el Río de la Plata. Su aparición, además, alegrará a quienes vienen siguiendo su nombre en publicaciones periódicas varias (en castellano, en francés, en italiano), a quienes hayan entrado en su muy peculiar blog, incluso a quienes hayan leído su extenso trabajo sobre la ciencia ficción y fantasía uruguaya online. Si sus dos o tres primeros libros podrían haber demorado en conseguir un público, este ya tiene un mínimo asegurado. El público crecerá ahora, aumentado por el boca a boca.&lt;br /&gt;Nos conocimos hace una buena cantidad de años, a través de la librería donde él trabajaba, y pronto me pasó una cantidad de narraciones. Ya había algunos de los excelentes títulos de este libro. Por ejemplo “La venganza de los niños”, esa viñeta memorable, o “El regreso del Capitán Rayo”, ese relato esquinado, que usa de taquito los rasgos de la ciencia ficción para alzar entre líneas un muy entretenido y emotivo homenaje a la adolescencia y el pasado desaparecido, y a través del homenaje, al coraje personal en seguir manteniéndolos vivos. Es, en el sentido profundo de la palabra, un cuento de aventuras, donde el filo probable de la ironía queda ablandado y complicado por algo que no sería erróneo llamar “buena onda”. &lt;br /&gt;El modo en que los cuentos y novelas cortas (en este caso “El regreso de los pájaros” o “Colores peligrosos”) muestran ese concepto de la “buena onda”, tan desmonetizado en los ambientes de la “intelligentzia”, aumenta su desmarque de las tendencias convencionales por la manera en que abarcan también “el espíritu” o “las otras dimensiones”. En algunos casos se cruzan, como ocurre en “Luces del Sur”, uno de los grandes relatos del libro, donde el erotismo decadente y hasta revulsivo parte de una situación de carencia (sin trabajo, sin mujer, sin lugar donde vivir) y culmina en una relación cuerpo a cuerpo de un nieto y una abuela. La actitud del que narra disuelve, sin dejar de reconocerlo, el componente del asco, por una parte. Por la otra, en un relato montevideano clásico podría tratarse de una sola vez, explicada hasta el hartazgo. Aquí, en cambio, la situación se repite mucho, y eleva a quienes ejercen esa energía insondable de la sobra, de la vejez deforme, del requecho, del deseo de hundirse alegremente en ella, y aprovecharla, en vez de rechazarla. Gracias a eso, aparece un costado final, de ascenso práctico y metafísico a la vez.&lt;br /&gt; En el caso de “Colores peligrosos” Dobrinin usa otro tipo de herramientas. Decide armar una ciudad medio fantástica y medio real, donde las cosas abstractas (en especial el arte idem) tienen peso figurativo concreto, dividen la trama urbana en dos, y despliegan una guerra desatada. El que narra acá sigue teniendo los rasgos inquisitivos, aventureros, espirituales de otros relatos, pero la división entre bueno y malo, blanco y negro, se bifurca. El personaje animal odiado es reconocido sin embargo como un talento, un artista. Pero los impulsos propios (la violencia, la venganza, la herida afectiva) llevan a complicar la imagen cómoda de sí mismo.&lt;br /&gt;Envuelto en ese tipo de relatos, aparece “La película de Artaud”, casi un texto experimental difícil, por el carácter inclasificable y esquivo del creador francés original. Más sutil y curiosa es la figura también real del pintor ruso Isaac Levitan, no solo promotora del relato donde figura su nombre, sino también de varios de los cuadros incluidos en el blog de Dobrinin. Pero sobre todo gestor, por su mero vigor o latido, de uno de esos escapes inexplicables y a la vez directos de la literatura fantástica.&lt;br /&gt; Cualquier escritor más o menos competente de cualquier edad puede hacerse cargo de un relato más o menos legible de ciencia ficción. Pero cuando se trata del latido (mucho más que de la fantasía) de la literatura fantástica, el desafío se vuelve más difícil. Porque exige del que escribe una participación que incluye la experiencia, lo aprendido sobre los otros planos de lo real. En esos casos la parafernalia técnica o verbal pasa a segundo plano: se vuelve sencilla y calma para retratar ese salto al otro lado que está en tanto relato de Algernoon Blackwood, de Borges, de Arthur Machen, del primer Julio Cortázar. Ese aplomo para contar lo que parece incontable, para hacer que reverdezcan lo que parecen lugares comunes (el escape, la sensación de destino cumplido, el peso trascendente del pasado personal) aparece en su expresión más plena en “El regreso de los pájaros”.&lt;br /&gt; Cuando acepté prologar el libro de Pablo Dobrinin, decidí releerlo completo, por las dudas. Pero mientras lo leía los cuentos volvían a proyectarse como la primera vez, nitidos y nuevos. Me admiraron la seguridad descriptiva, el sentido del humor más bien sonriente que agresivo, el coraje para enfrentar determinada temática “peligrosa” (en Uruguay, básicamente por lo que puedan pensar “los demás”). Querido lector (que de semejante o hermano mío no tienes nada), este libro te sorprenderá, te encantará al viejo estilo, o te hará pasar a sitios desconocidos. Siempre hacia adelante, con esa actitud de la primera persona de Dobrinin, que se analiza a sí mismo con rigor, que medita, pero todo mientras sigue su recorrido sin detenerse, con curiosidad, con deseo, con aventura y riesgo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7892464792761355937?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7892464792761355937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/03/portada-y-prologo-de-colores-peligrosos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7892464792761355937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7892464792761355937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/03/portada-y-prologo-de-colores-peligrosos.html' title='Portada y Prólogo de Colores Peligrosos'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2v6vW_rwylU/TXZmBkNrIRI/AAAAAAAAAHI/lU90KPBp6JY/s72-c/TAPA-FRENTE---Colores-Peligrosos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-9171301882340421019</id><published>2011-02-27T19:43:00.000-08:00</published><updated>2011-02-27T19:55:24.352-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colores Peligrosos'/><title type='text'>Colores Peligrosos</title><content type='html'>Este es el video promocional de mi libro de relatos COLORES PELIGROSOS Las ilustraciones son de Augusto Montiel Belmonte La editorial es Reina Negra&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-b6ead55d75e7940b" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" 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src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-3519186409473813312?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/3519186409473813312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/01/en-marzo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3519186409473813312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3519186409473813312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2011/01/en-marzo.html' title='En Marzo...'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TTug_5JBHZI/AAAAAAAAAG8/-PaOpD9RYbA/s72-c/colores%2B3%2Bfotos.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-2910536849178889412</id><published>2010-12-12T15:34:00.000-08:00</published><updated>2010-12-12T15:39:34.496-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>La Película de Artaud</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TQVc6zQZ4OI/AAAAAAAAAGw/ZN4cRXYyarY/s1600/Artaud%2Bpor%2BMan%2BRay.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 193px; height: 260px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TQVc6zQZ4OI/AAAAAAAAAGw/ZN4cRXYyarY/s320/Artaud%2Bpor%2BMan%2BRay.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5549944281065185506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TQVcZrixvCI/AAAAAAAAAGo/NogoVHOxFsc/s1600/autoretrato%2BArtaud.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 261px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TQVcZrixvCI/AAAAAAAAAGo/NogoVHOxFsc/s320/autoretrato%2BArtaud.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5549943712059079714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ...aprende las voces terribles que anudan la vida con la muerte, y luego, para los sordos, da un paso al frente, transmite el mensaje, hace una reverencia, saluda y se va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...como un diente flotando en el aire muerto. Los labios finos y apretados, la mirada desconfiada. Con esa cara de luna en retroceso y esas manos tan humanas y vacías, avanza imperfecto Antonin Artaud. Con un efecto de film en blanco y negro, con el ruido del proyector, lleno de rayas y soledad. Antonin Artaud gira, se pone de cabeza, se desdobla, y pronuncia las palabras que leyó en las letrinas de los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de su existencia, Antonin Artaud participó como actor en numerosas películas. Pero es preciso aclarar que sólo lo hizo con el propósito de ganarse el pan. Nunca se sintió plenamente conforme con sus papeles y casi siempre estuvo ajeno a esas obras. Por eso hemos creado esta película, en la que Antonin Artaud se representa a si mismo. Es lo justo. Es lo menos que podemos hacer por un hombre de su talento. Se lo debemos: por todo lo que nos enseñó a propósito de la poesía, el teatro, y la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada es fácil. Siempre hay un precio. Antonin Artaud y el jardín del dolor. La primera vez que saltó hacia esa luz blanca pensó que era la muerte. Pero debió volver a ella, conducido por los enfermeros del Hospital de Rodez. Y ahora tenemos aquí esa luz blanca, en todo su cuerpo y toda su alma. Antonin Artaud, sumergido, atrapado en una flor de luces crispadas. Vuelve a saltar, sin entender la razón (porque no existe ninguna), con todo su dolor y su miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;..su cara blanca como una luna de río, así de fría y callada. &lt;br /&gt;Pero ahora avanza imperfecto Antonin Artaud. Con un efecto de film en blanco y negro, con el ruido del proyector, lleno de rayas y soledad. Antonin Artaud sube la montaña. Avanza imperfecto pero empecinado. Sube, sube, hasta sentir las voces del aire, del viento y de la hierba.&lt;br /&gt;Es hermosa la vista en el país de los Tarahumaras; dejemos aquí un rato a Antonin Artaud. Para que reafirme su posición de que nuestro mundo no es el real. Para que tenga la ilusión de que puede recuperar algo que se ha perdido hace muchísimo tiempo. O simplemente para que descanse de la Civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvemos a los enfermeros, los médicos, los electro-choques. Eso debe funcionar muy bien. Con cada electro-choque aparece una luz blanca, que está acompañada de un efecto sonoro. Es algo impactante. Después de cada electro-choque dejamos de filmar el cuerpo exhausto de Antonin Artaud y pasamos a otro momento. La luz blanca es una suerte de nexo entre las distintas escenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...atrapado por las corrientes del dolor que surcan el espacio. Sin saber que busca un consuelo que tal vez nunca llegará, ahí va Antonin Artaud, con las blancas manos abiertas como estrellas, con los cabellos duros y descoloridos, con la cara irreprochable del verdadero padecimiento, ahí va Antonin Artaud, como un misterio al margen de la Historia. Atrapado por las corrientes del dolor que surcan el espacio, sin saber cuál es la meta de ese viaje tan frío, avanza imperfecto Antonin Artaud, mientras suena una música de cráneos golpeados con un fémur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Antonin Artaud. Puedes reconocerlo por esos ojos que miran la parte de atrás de las cosas, y por esas manos que se mueven constantemente, pero inútiles. Es Antonin Artaud. Puedes reconocerlo por ese extraño modo de caminar. Parece que tuviera una pequeña cojera. No me importa si Antonin Artaud cojeaba o no cojeaba. Necesitamos mostrar que es un hombre enfermo, así que en esta película él debe cojear, aunque tenga que partirle una pierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidemos a su novia. Génica. La única mujer a quien amó, según afirman sus biógrafos. Esta es la idea que tengo: Antonin Artaud sueña con una mujer que le crece por las noches, se insinúa, se aleja, regresa...Se mete en todas las habitaciones de su mente, inclusive en aquellas que él ni siquiera sospechaba que existían. Y luego, por las mañanas, Antonin Artaud se despierta con una sensación de vacío, y un olor a flores que no son de este mundo.&lt;br /&gt;Después Antonin Artaud conoce a Génica. Al principio él cree que es la misma mujer de sus sueños, pero luego se da cuenta de su error. Antonin Artaud se había enamorado de una mujer ideal, que habita en otra dimensión distinta a la nuestra. Es lógico, porque ninguna mujer de este mundo puede llegar hasta Antonin Artaud, que está excluido de la vida. Génica le dice que deje la droga, que abandone el opio, y él insiste en que es esencial para su existencia. La relación no funciona. Se dejan de ver. Él se considera traicionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonin Artaud se encuentra frente a un teatro. Paga la entrada e ingresa. Está lleno de espectadores. Camina hacia el escenario, que está iluminado con una luz íntima. Allí encuentra a Génica, acostada en una cama antigua, rodeada de tules. Él se inclina hacia ella, con intención de besarla. En el momento en que los labios se tocan, Antonin Artaud siente un dolor agudo en el costado. Ella se incorpora, sonríe, y deja ver el puñal que tiene en una mano. Antonin Artaud se mira la herida, gira para que veamos su rostro, y cae muerto al piso. La sangre mana de su cuerpo. El público se para y la sala estalla en aplausos. Maravilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos imaginar un encuentro entre Antonin Artaud y el montevideano, el conde de Lautréamont. Antonin Artaud ve al señor conde. El conde está vestido con un sobretodo verde, sentado a un piano de cola, sobre un risco, nada menos. Entonces el conde empieza a aporrear las teclas con sus manos enfermas, y de la boca del piano salen pájaros de colores que se devoran entre sí. Luego Antonin Artaud y el conde se dan la mano. Y Antonin Artaud come un pájaro bajo la luz de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lujosa mansión. Un jardín de rosas, esculturas, escaleras de mármol, sirvientes, muebles muy finos, una enorme araña colgando del techo. Una docena de comensales, vestidos con smoking, están sentados a la mesa. Apenas empiezan a a comer, la puerta de casa de abre con estrépito e irrumpen André Breton, Paul Eluard, Robert Desnos, Benjamín Péret y Antonin Artaud. Parecen dispuestos a todo. Llegan hasta la mesa y le tiran los platos a la cara a los distinguidos caballeros. Hay un gran desorden, golpes de puño, un baile arcano sobre la mesa, y una proclama en una lengua desconocida. En el momento de mayor descontrol entra una mujer vestida como un pájaro, tocando un bombo. El anti-clímax lo proporciona el propio Antonin Artaud: se corta una mano y la coloca en una bandeja. Robert Desnos, que se ha quedado dormido, está colgado como un murciélago de la lámpara, y recita versos en voz baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonin Artaud y Vincent Van Gogh se encuentran en el filo luminoso de una flor. Hablan entre sí. Pero nadie puede entender lo que dicen. Cada vez que se comunican la película se queda sin audio. Sí, porque de alguna manera debemos sugerir que ellos están separados de este mundo. Solo vemos a dos personas que se miran, hacen algún gesto y mueven los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor Ferdière está a cargo del hospital de Rodez. Es una relación muy especial, porque el médico intenta proteger a Antonin Artaud, lo estimula a escribir, lo invita a comer a su propia mesa, lo trata como a un amigo, pero no deja de aplicarle electro-choques. Ferdière es una síntesis del bien y del mal, como las dos caras de una moneda. Por eso Antonin Artaud lo mira y le dice: doctor, usted es un gran actor en el Teatro de la Crueldad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonin Artaud se considera el portador de una misión divina, sostiene que la humanidad debe volver al cristianismo de las catacumbas. Asiste a misa con el capellán del manicomio, y es apreciado por los buenos ciudadanos. Pero sólo por un tiempo. Después Antonin Artaud se observa en un espejo. Afirma que ha sido víctima de una posesión. Se disgusta, se enfurece, y con sus propias manos se arranca la piel a tirones, para que salga la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería tonto no explotar al Antonin Artaud profeta, al autor de las Nouvelles Révelations de l´Etre. Antonin Artaud predice que las masas volverán a caer bajo el yugo, y que sobrevendrá una gran destrucción producida por el fuego. Quiero escenas de destrucción, una música que sea un llamado al caos, un soberbio desfile militar, y una multitudinaria orgía. Heliogábalo puede pasar al principio, y volver después, con una vestimenta más actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imperioso que tomen bien el rostro de Antonin Artaud. Y sobre todo sus ojos. Los espectadores tienen que ser capaces de ver que en esos ojos hay una flor pisoteada, una vaca muerta, un temblor del Cielo y de la Tierra, un olor a libros destruidos por la humedad, un reflujo de odio silencioso, y un montón de palabras que no pueden escribirse ni escucharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco más de electro-choques. Luz Blanca. Seductora como una flor. Bella como una leche envenenada. Siempre la Luz Blanca. Es lo mejor que podemos hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es momento de mostrar el exceso de lluvia en el estanque de los corazones, las cosas que aparecen quemadas o rotas, las manchas que deja la soledad, el hollín de sueño entre los dedos, las rayas amarillas del tiempo, la paz del humo, las palabras atrapadas en el momento de despertarse, la mano que dibuja en el aire, la cama que remonta el río del tiempo, el agua que el balde recoge en las profundidades del aljibe, los trenes fantasmales que a su paso iluminan los campos dormidos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una llanura infinita. Antonin Artaud está solo. Suena una música que es como una puerta abierta al mar. Antonin Artaud no dice ninguna palabra. Pero se mueve y se mueve. Un espantapájaros liberado. Se mueve. Gira. Baila. Un enamorado de la vida y de la muerte. Baila. Es el triunfo de Antonin Artaud. Se expresa. Es su cuerpo el que habla y el que dice todo aquello que no se puede decir con palabras. Canta con su cuerpo. Y Antonin Artaud deja de estar perdido en la llanura y se transforma en lo único importante. Con esa imagen de fondo comienzan a "caer" los créditos de la película...y fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien. Ya todos saben lo que vamos a hacer...así que no perdamos más tiempo. Traigan a Antonin Artaud y empecemos con esto.&lt;br /&gt;Ahora.&lt;br /&gt;No me importa si no quiere levantarse. Desátenlo y tráiganlo.&lt;br /&gt;Limpien su rostro. La sangre de sus labios. No está tan mal, después de todo. La Policía del Tiempo ha logrado recuperarlo bastante bien.&lt;br /&gt;Vamos, vamos.&lt;br /&gt;Injértenle el chip con el guión.&lt;br /&gt;Eso es.&lt;br /&gt;Todo listo...&lt;br /&gt;Luz...&lt;br /&gt;Cámara...&lt;br /&gt;¡Acción!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;0000ooooooooooo0000&lt;br /&gt;El dibujo: Autoretrato de 1947&lt;br /&gt;La foto: Artaud visto por Man Ray&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-2910536849178889412?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/2910536849178889412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/la-pelicula-de-artaud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2910536849178889412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2910536849178889412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/la-pelicula-de-artaud.html' title='La Película de Artaud'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TQVc6zQZ4OI/AAAAAAAAAGw/ZN4cRXYyarY/s72-c/Artaud%2Bpor%2BMan%2BRay.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7063642644451735245</id><published>2010-12-06T15:01:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T15:23:28.698-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>El Camino Largo (Segunda parte)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TP1vkJwt5qI/AAAAAAAAAGg/dN7CQQbMWzE/s1600/Rayo%2Bde%2BLuz%2Ben%2Bel%2BBosque.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TP1vkJwt5qI/AAAAAAAAAGg/dN7CQQbMWzE/s320/Rayo%2Bde%2BLuz%2Ben%2Bel%2BBosque.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547712982876546722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A principio de año me refería al esfuerzo ("el camino largo") que había hecho para poder editar un libro de relatos en mi país. Primero estuve años publicando en revistas de Argentina, España, Italia y Francia, y sólo después, con esa experiencia, decidí llevar una antología de mis cuentos a una editorial uruguaya. En ese momento escribí en el post: "después les contaré si el camino largo sirvió de algo".&lt;br /&gt;Pues bien, ha pasado bastante tiempo, y ya les puedo dar una respuesta.&lt;br /&gt;Dejé el material en una editorial, al mes me contestaron que no habían tenido tiempo de leerlo, pero que los llamara en quince días, luego en 20, luego dentro de un mes, etc., etc.. Otro día me dijeron que ya habían leído los tres primeros cuentos, y que les había interesado, y me pidieron que se los dejara para seguir leyendo. Al cabo de tanto esperar y esperar y de tenerme en vueltas, no terminaron de leer el libro. Me reiteraron que les interesaba y que querían terminar de leerlo, pero para ese entonces me calenté, recogí mis cosas y le dejé dicho al lector que se jubilara. Habían pasado ocho meses. En ese intervalo seguí publicando en Francia, Italia y Argentina. Un buen día, me llega la noticia de que un editor había escrito -en su blog- el siguiente post:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A la literatura fantástica le falta un libro &lt;br /&gt;Y es un libro fundamental.&lt;br /&gt;No tiene título, al menos que yo sepa, pero contiene cuentos como "Los festejos del fin del mundo", "Blue", y otras grandes máquinas de compleja producción narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin, el autor de estos relatos, es bastante conocido en el mundo del sci-fi y literatura fantástica. Lo publican seguido en diferentes revistas como Cuasar, Próxima, e incluso ha sido traducido a otros idiomas, para revistas o antologías editadas en Europa. Es un caso único: un autor respetado y hasta laureado en ciertos foros de quien las editoriales no terminan de hacerse eco. Ahí es cuando uno piensa "bueno, Saramago no empezó a publicar hasta que tenía como 40 años" y se queda un poco más tranquilo pensando que tarde o temprano la deuda será pagada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, dueño de una prosa única, Pablo nos debe a todos un libro. El panorama de la literatura fantástica actual estará incompleto mientras tanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin en Otro Cielo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los festejos del fin del mundo (#6)&lt;br /&gt;La venganza de los niños (#9) "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor de este post es Juan Manuel Candal, editor de la revista Otro Cielo. Una semana después, más o menos, también en su blog, anuncia que va iniciar un emprendimiento editorial. Poco después me invita a publicar un libro de relatos en su editorial, que se llama Reina Negra.&lt;br /&gt;Acepté, porque, aunque se trata de una editorial pequeña, Candal siempre apoyó a los escritores, nunca se interesó en lucrar con el trabajo de otros, y es un tipo honesto. Prefiero eso a cualquier editorial de renombre dirigida por un pelotudo. Confirmado: poco importa que el camino realizado sea corto o largo si del otro lado del mostrador hay alguien que no tiene el mínimo respeto por los autores. Lo que vale, lo que realmente importa, es que existan tipos como juan Manuel Candal, que viven la literatura con pasíón, y cuando algo les interesa están dispuestos a jugarse por ello. Da gusto editar con personas así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pintura de este post: Rayo de luz en el Bosque", de Véronique Puvilland.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7063642644451735245?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7063642644451735245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/el-camino-largo-segunda-parte.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7063642644451735245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7063642644451735245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/el-camino-largo-segunda-parte.html' title='El Camino Largo (Segunda parte)'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TP1vkJwt5qI/AAAAAAAAAGg/dN7CQQbMWzE/s72-c/Rayo%2Bde%2BLuz%2Ben%2Bel%2BBosque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-2275826004875403420</id><published>2010-12-05T10:40:00.000-08:00</published><updated>2010-12-05T10:48:33.690-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TPvdrkQCSdI/AAAAAAAAAGY/e3hqktSLYyg/s1600/la%2Bvisi%25C3%25B3n%2B-%2Bcolor.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 225px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TPvdrkQCSdI/AAAAAAAAAGY/e3hqktSLYyg/s320/la%2Bvisi%25C3%25B3n%2B-%2Bcolor.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547271106571946450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta es la preciosa ilustración que Augusto Montiel Belmonte realizó para mi cuento La Visión del Paraiso, publicado en el número 8 de la revista Próxima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-2275826004875403420?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/2275826004875403420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/esta-es-la-preciosa-ilustracion-que.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2275826004875403420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2275826004875403420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/12/esta-es-la-preciosa-ilustracion-que.html' title=''/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TPvdrkQCSdI/AAAAAAAAAGY/e3hqktSLYyg/s72-c/la%2Bvisi%25C3%25B3n%2B-%2Bcolor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-8746118901453874358</id><published>2010-11-26T15:49:00.000-08:00</published><updated>2010-11-26T15:51:24.454-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Próxima'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Próxima 8 ya está a la venta</title><content type='html'>Gacetilla  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió PROXIMA 8 - PRIMAVERA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Este número de PROXIMA, con el que completamos el segundo año de la revista, está dedicado al temor a lo desconocido. &lt;br /&gt;Siempre está presente, siempre nos acecha, desde su forma más primordial y hermanadora hasta la que se presenta atomizada detrás de los desafíos personales. &lt;br /&gt;Pero enfrentarlo, sobreponernos a sus limitaciones y afrontar el riesgo, es lo que nos impulsa hacia adelante.&lt;br /&gt;Es lo que nos permite trascender.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ediciones ayarmanot&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EN ESTE NÚMERO CONTIENE:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentos de: &lt;br /&gt;Luis Saavedra&lt;br /&gt;Miguel Sardegna&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;Ricardo Giorno&lt;br /&gt;Hernán Domínguez Nimo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E ilustraciones de:&lt;br /&gt;Pedro Belushi&lt;br /&gt;Augusto Belmonte&lt;br /&gt;Leandro Maglione&lt;br /&gt;Víctor Bertero&lt;br /&gt;Adrián Ruano&lt;br /&gt;Fraga&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tapa de: Guillermo Vidal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ADEMÁS:&lt;br /&gt;Editorial &lt;br /&gt;Entrevista a: ALEJANDRO FARÍAS&lt;br /&gt;Historieta Completa: PERFECTA, de Alejandro Farías y Leo Sandler&lt;br /&gt;Correo de lectores&lt;br /&gt;Ondas Fraguianas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROXIMA&lt;br /&gt;ISSN 1852-9127&lt;br /&gt;Año 2 – Nro.8 – Diciembre 2010&lt;br /&gt;Dirección: Laura Ponce&lt;br /&gt;Diseño :  Bárbara Din&lt;br /&gt;Logística: Martín A. Ramos&lt;br /&gt;Correo y Colaboraciones:  edicionesayarmanot@yahoo.com.ar&lt;br /&gt;Blog: http://revistaproxima.blogspot.com/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los números están disponibles en MercadoLibre &lt;br /&gt;http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-94764101-ciencia-ficcion-revista-proxima-todos-los-numeros-_JM&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-8746118901453874358?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/8746118901453874358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/proxima-8-ya-esta-la-venta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8746118901453874358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8746118901453874358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/proxima-8-ya-esta-la-venta.html' title='Próxima 8 ya está a la venta'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-4346955647690359436</id><published>2010-11-25T14:54:00.000-08:00</published><updated>2010-11-26T15:54:26.154-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Próxima'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Nuevo cuento en Próxima</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7qOV-kDOI/AAAAAAAAAGQ/gOcuJlFD7Tc/s1600/Proxima-08-Tapa_blog.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 223px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7qOV-kDOI/AAAAAAAAAGQ/gOcuJlFD7Tc/s320/Proxima-08-Tapa_blog.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543625723478281442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7p2qASgII/AAAAAAAAAGI/TfCQPPyHNXI/s1600/Proxima-08-Anticipo_blog.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7p2qASgII/AAAAAAAAAGI/TfCQPPyHNXI/s320/Proxima-08-Anticipo_blog.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543625316537368706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La genial revista Próxima publicará en noviembre mi relato: "La Visión del Paraiso". Aquí pueden ver un adelanto de la revista, y la tapa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-4346955647690359436?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/4346955647690359436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/nuevo-cuento-en-proxima.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4346955647690359436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4346955647690359436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/nuevo-cuento-en-proxima.html' title='Nuevo cuento en Próxima'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7qOV-kDOI/AAAAAAAAAGQ/gOcuJlFD7Tc/s72-c/Proxima-08-Tapa_blog.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-20702320482150403</id><published>2010-11-25T14:48:00.000-08:00</published><updated>2010-11-25T15:01:00.864-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Cuento en Revista Otro Cielo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7o2hivs5I/AAAAAAAAAGA/Csl7MZ52LAc/s1600/Tapa-_9_Otro%2BCielo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7o2hivs5I/AAAAAAAAAGA/Csl7MZ52LAc/s320/Tapa-_9_Otro%2BCielo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543624214754341778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El número 9 de la excelente revista literaria on-line Otro Cielo publicó mi cuento "La Venganza de los Niños". El contenido de este número es el siguiente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista a Rodrigo Fresán&lt;br /&gt;Minirepo: Fernanda Trias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentos de&lt;br /&gt;Liliana Colanzi&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;Santiago Exímeno&lt;br /&gt;Daniel Flores&lt;br /&gt;Federico de los Santos&lt;br /&gt;Simón Parra&lt;br /&gt;Marcos Bertorello&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas exclusivas de la edición&lt;br /&gt;completa en PDF:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Nueva sección!&lt;br /&gt;La exhibición de atrocidades, por Ramiro Sanchiz&lt;br /&gt;Literatura: reseña de "Diez" de Juan Emar&lt;br /&gt;Personajes desempleados, por Noe Sancho&lt;br /&gt;Anverso y reverso, por Horacio Cavallo&lt;br /&gt;El diario íntimo de la norma, por Daniel Flores&lt;br /&gt;El evangelio musical del Sr. Tow&lt;br /&gt;La persistencia de la memoria, por Marcelo Metayer&lt;br /&gt;AnaCrónica&lt;br /&gt;GPS: Petra&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-20702320482150403?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/20702320482150403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/cuento-en-revista-otro-cielo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/20702320482150403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/20702320482150403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/cuento-en-revista-otro-cielo.html' title='Cuento en Revista Otro Cielo'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TO7o2hivs5I/AAAAAAAAAGA/Csl7MZ52LAc/s72-c/Tapa-_9_Otro%2BCielo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-1988215197598817052</id><published>2010-11-23T15:59:00.000-08:00</published><updated>2010-11-24T15:43:09.535-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Los Hijos del Viento</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TOxYCbC2NZI/AAAAAAAAAF4/kU3j_6WFPmY/s1600/59334120_33bff100fa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TOxYCbC2NZI/AAAAAAAAAF4/kU3j_6WFPmY/s320/59334120_33bff100fa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542902040028919186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado de oír fantásticas historias, que iban modificándose según quién las relatara, decidí trasladarme a Limeria, para ver con mis propios ojos lo que sucedía en esas tierras.&lt;br /&gt;Navegué durante más de un mes desde el viejo continente, y pese a algunas demoras, impuestas por las tormentas, llegué a tiempo para presenciar el extraordinario acontecimiento.&lt;br /&gt;Me alojé en la casa de Germán, el líder de los limerianos, y una semana después de mi arribo pude asistir al esperado evento, que tuvo lugar en un valle, donde el arroyo de los leones alados hace un recodo antes de abrirse paso al océano.&lt;br /&gt;Esa mañana el cielo anunciaba tormenta. Decenas de hombres, mujeres y niños bajaban de las verdes colinas. La gente del lugar vestía ropas de campesinos, cazadores o artesanos, excepción hecha de las madres de los niños desaparecidos, que lucían vestidos blancos. Costaba imaginarse que ese pueblo, antes tan dado a las fiestas y los bailes, era el mismo que ahora ofrecía esos rostros de gravedad.&lt;br /&gt;Algunos hombres exhibían cicatrices que hablaban de salvadas milagrosas. Otros se veían terriblemente fatigados, como si hubiesen arrastrado una pesada carga durante toda la vida. Los más jóvenes tenían una penosa expresión de adultos. Pero en cada rostro se advertía la obstinación de los que ya no tienen nada que perder. "Esto es lo que queda de los rebeldes de Limeria", pensé al verlos.&lt;br /&gt;También había extranjeros, ataviados a la usanza de sus distintas patrias.&lt;br /&gt;Caminé lentamente hacia donde se dirigía la multitud. La pradera, en zonas bastante grandes, se hallaba cubierta de flores silvestres de color amarillo. A intervalos irregulares se erguían unos árboles umbrosos, que desafiaban las alturas. No vi ni tampoco escuché a ningún pájaro.&lt;br /&gt;Me detuve junto al arroyo, sobre el que flotaban unos nenúfares en flor. En la ribera se alineaban no menos de una decena de esculturas de piedra color naranja. Representaban a fuertes leones de alas membranosas. Marchaban con paso desafiante y la faz en alto, dispuestos a conquistar el cielo. Era admirable la belleza de las líneas, el detalle de los músculos, y la tensión expresada en los movimientos. Ninguno de aquellos limerianos había visto jamás un ejemplar de semejantes características, pero habían sobrevivido en la mitología local como un símbolo de voluntad inclaudicable.&lt;br /&gt;-Hay que ser fuertes como ellos -dijo Germán al notar que yo fijaba mi vista en las esculturas.&lt;br /&gt;-Fue aquí, ¿verdad? -pregunté.&lt;br /&gt;-Así es -señaló el robusto líder de los limerianos. Su frente estaba surcada por arrugas que no eran producto de la vejez, y en sus ojos brillaba una luz acuosa-. Los niños estaban jugando, y de pronto, algo o alguien se los llevó sin dejarnos pista alguna. Todavía no puedo creerlo, y ya han pasado siete años. Desde entonces no hemos dejado de buscarlos. Y todos los años, en la fecha de la desaparición, nos reunimos aquí.&lt;br /&gt;En el suelo vi una jaulita hecha con barrotes de mimbre. Adentro había un pájaro de plumas blancas. Germán alzó la jaula con su enorme mano y dijo:&lt;br /&gt;-Él nos avisará.&lt;br /&gt;Luego calló y miró al frente.&lt;br /&gt;El cielo parecía una enorme bolsa de agua turbia a punto de romperse. Una sensación de ahogo me oprimía el pecho, y yo sentía que lo mismo les estaba ocurriendo a los demás. La expectativa era enorme. No sé cuánto tiempo estuvimos esperando. Cuando ya pensé que nada ocurriría, volví a escuchar la voz de Germán. &lt;br /&gt;-Está por suceder -dijo señalándo el pájaro blanco que se removía inquieto en la jaula.&lt;br /&gt;Sin prisa, pero con decisión, todas las madres se separaron del resto y avanzaron hacia la margen del arroyo. Había cerca de veinte mujeres que participaban del mismo ritual. Tenían los brazos pegados al cuerpo y miraban hacia arriba. En un gesto de respeto, aquellos que permanecían sentados se pararon.&lt;br /&gt;Si mi larga experiencia de cronista no me hubiese preparado para enfrentarme a lo desconocido, difícilmente hubiese dado crédito a lo que estaba a punto de presenciar. Y aun así, no pude evitar que un sentimiento de lo maravilloso me envolviera como una capa de estrellas.&lt;br /&gt;Las flores amarillas, que cubrían una gran extensión, se balancearon formando lentas olas, y liberaron un suave perfume. A una distancia de un disparo de flecha de donde me encontraba, apareció en el aire un viento azul. Se desenroscaba, dilataba y avanzaba hacia donde estaban las madres. Giraba brevemente en torno a ellas, se extendía unos metros más, y finalmente, tras descender y dejar una blanda marca en la superficie del agua, se esfumaba junto a las esculturas. No tardó en formarse un río aéreo de singular encanto. Las mujeres observaban la escena con ansiedad, mientras sus largos cabellos y sus vestidos blancos se agitaban en el viento.&lt;br /&gt;Poco a poco, en aquel aire vaporoso, comenzó a evidenciarse la presencia de los niños desaparecidos. Se los podía ver asomando entre los bucles de la niebla.&lt;br /&gt;Las madres miraban hacia arriba y extendían con delicadeza los brazos, para poder rozar las manos y los rostros de sus hijos. Pero las imágenes se les desintegraban entre los dedos y eran arrastradas por la corriente azul.&lt;br /&gt;Traté de imaginarme cuánto sufrimiento debieron haber soportado esas mujeres y sentí un vacío en el estómago. Su dolor se me metía por los poros, y tuve que hacer un gran esfuerzo para conservar la entereza.&lt;br /&gt;Ofelia, la hija de Germán, observaba todo sin pestañear. A su lado, muy junto a ella, estaba parado su hijo Daniel, que le llegaba hasta los hombros. Si aquello no era fácil para los adultos, mucho menos debía serlo para los niños presentes, que veían en el viento a sus hermanos y primos desaparecidos. Ofelia apretó los labios y aferró a Daniel contra su pecho.&lt;br /&gt;Cuando el viento azul soplaba con más fuerza, el olor de la hierba se hacía más intenso. Las imágenes de los niños se dilataban y contraían, pero sin perder nunca la belleza. Era como la representación de una melodía interior.&lt;br /&gt;A medida que transcurrían los minutos, la visión iba desdibujándose al igual que una acuarela bajo los efectos del agua.&lt;br /&gt;Un hombre pequeño y delgado, de aspecto extranjero, que estaba parado junto a mí, me dijo:&lt;br /&gt;-Es muy raro, ¿no le parece?&lt;br /&gt;No estimé oportuno iniciar una conversación en ese momento, así que me limité a asentir con la cabeza.&lt;br /&gt;Pero el hombre necesitaba expresarse, porque añadió:&lt;br /&gt;-Algunos dicen que el Emperador los mandó secuestrar, para castigar a los padres por su insubordinación. Otros creen que un mago tiene sus almas atrapadas. Personalmente considero que el lugar actúa como una suerte de catalizador de los sentimientos de las madres: ellas simplemente ven lo que vinieron a ver. En lo que a mí respecta, esto es un cementerio para niños. Las madres vienen todos los años para encontrarse con sus hijos muertos.&lt;br /&gt;-No le hagas caso -intervino Germán sin poder ocultar su molestia-. No es un cementerio, y los niños no están muertos.&lt;br /&gt;El hombre miró al líder y se disculpó.&lt;br /&gt;Mi amigo iba a agregar algo más, pero entonces, un anciano que tenía los ojos entornados, afirmó:&lt;br /&gt;-Mi vista no es buena, pero yo sé que mi nieto está ahí.&lt;br /&gt;Germán intentó una sonrisa y ambos volvimos a concentrarnos en las imágenes.&lt;br /&gt;Los niños se veían ya con escasa claridad. Parecían deshilacharse ante la mirada desconsolada de las madres, que los miraban alejarse, como si contemplaran el río del Tiempo pasar frente a ellas y no pudiesen hacer nada por detenerlo.&lt;br /&gt;Observé en derredor, y vi a los limerianos encerrados en el valle, casi estáticos, fascinados con aquella pintura estampada en el viento, soportando un dolor que ninguna persona debería soportar. Las madres permanecían fijas a la tierra como árboles, y no podían dejar de mirar el cielo.&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, como una música que ha llegado a su fin, lo que restaba de las imágenes se esfumó en el aire.&lt;br /&gt;Todo había concluido.&lt;br /&gt;La sensación de vacío fue inmensa.&lt;br /&gt;Germán abrió la jaula y liberó al pájaro blanco, que se alejó en la fría mañana. Luego fue por su hija y su nieto. Los abrazó, y juntos comenzaron a abandonar el lugar. El resto de las personas también se marchaba, en la procesión más perturbadora que he visto en toda mi vida. En mi recuerdo es una gris visión de cientos de hombres, mujeres y niños caminando bajo una apretada masa de nubes negras. Uno podía sentir el olor de la lluvia que no tardaría en llegar, pero no cayó ni una sola gota. Les di una última mirada a los leones alados que flanqueaban el arroyo y empecé a alejarme.&lt;br /&gt;Mis compatriotas, al referirse a los hijos del viento, hablaban de fantasmas que podían matar de miedo a quienes los veían. Ahora yo me daba cuenta de lo equivocados que estaban. Las escenas no eran aterradoras, sino muy tristes. Y no había ninguna razón para hacer huir a los observadores.&lt;br /&gt;Dos días después, mientras aguardaba el barco que habría de regresarme a mi hogar, comprendí que, si la vida me había permitido asomarme a aquella tragedia, mi tarea no debía limitarse a escribir una crónica. Resolví postergar mi partida: ayudaría a los habitantes de Limeria a encontrar a sus hijos desaparecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 0000000000=====00000oooooooo00000=====0000000000&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-1988215197598817052?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/1988215197598817052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/los-hijos-del-viento.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1988215197598817052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1988215197598817052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/11/los-hijos-del-viento.html' title='Los Hijos del Viento'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TOxYCbC2NZI/AAAAAAAAAF4/kU3j_6WFPmY/s72-c/59334120_33bff100fa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-8007018229240079380</id><published>2010-09-14T17:03:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T17:58:36.482-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Cuento en antología Légendes!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TJAZKlHda1I/AAAAAAAAAFw/ypFMlsXdw4o/s1600/Couvertur..+(2).JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TJAZKlHda1I/AAAAAAAAAFw/ypFMlsXdw4o/s320/Couvertur..+(2).JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516937213081643858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta es la tapa y contratapa de la antología "Légendes!", recién salida de imprenta, que incluye mi cuento: "Los Hijos del Viento". La traducción al francés estuvo a cargo de Jacques Fuentealba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-8007018229240079380?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/8007018229240079380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/09/cuento-en-antologia-legendes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8007018229240079380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/8007018229240079380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/09/cuento-en-antologia-legendes.html' title='Cuento en antología Légendes!'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TJAZKlHda1I/AAAAAAAAAFw/ypFMlsXdw4o/s72-c/Couvertur..+(2).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-4527518918879288925</id><published>2010-08-07T14:10:00.000-07:00</published><updated>2010-08-07T14:25:11.946-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Otro Cielo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TF3PAROIDJI/AAAAAAAAAFg/4vpvnHCgCjo/s1600/Tapa-_6_sm.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TF3PAROIDJI/AAAAAAAAAFg/4vpvnHCgCjo/s320/Tapa-_6_sm.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5502781923246214290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La revista Otro Cielo acaba de publicar mi cuento : Los Festejos del Fin del Mundo.&lt;br /&gt;Pueden descargar toda la revista aquí: http://www.otrocielo.com/numactual.html&lt;br /&gt;El contenido completo es el siguiente:&lt;br /&gt;Entrevista a Ramiro Sanchiz &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las invasiones uruguayas: mesa redonda virtual&lt;br /&gt;con los nuevos narradores orientales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentos de:&lt;br /&gt;Ramiro Sanchiz&lt;br /&gt;Agustín Acevedo Kanopa&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;Horacio Cavallo&lt;br /&gt;Leonardo De Leon&lt;br /&gt;Rodolfo Santullo&lt;br /&gt;Camilo Baráibar&lt;br /&gt;Damián González Bertolino&lt;br /&gt;Pedro Peña&lt;br /&gt;Leonardo Cabrera&lt;br /&gt;Valentín Trujillo&lt;br /&gt;Jorge Alfonso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelanto de la versión definitiva&lt;br /&gt;de la novela "La azotea" de&lt;br /&gt;Fernanda Trias &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas exclusivas de la edición&lt;br /&gt;completa en PDF:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confesiones de un librero amargado &lt;br /&gt;Reseña: "La pelirroja" de F. de Almeida&lt;br /&gt;La persistencia de la memoria, por Marcelo Metayer &lt;br /&gt;Personajes desempleados, por Noe Sancho&lt;br /&gt;Alguien que anda por ahí / update sobre&lt;br /&gt;Gustavo Nielsen &lt;br /&gt;El evangelio musical del Sr. Tow&lt;br /&gt;AnaCrónica&lt;br /&gt;GPS: Luxor&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-4527518918879288925?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/4527518918879288925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/08/otro-cielo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4527518918879288925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/4527518918879288925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/08/otro-cielo.html' title='Otro Cielo'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/TF3PAROIDJI/AAAAAAAAAFg/4vpvnHCgCjo/s72-c/Tapa-_6_sm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7046905367984720492</id><published>2010-02-25T15:35:00.000-08:00</published><updated>2010-02-28T09:04:41.894-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>EL CAMINO LARGO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S4cXYrsqstI/AAAAAAAAAE0/bwGiY5aW2SA/s1600-h/jacekyerka211.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 265px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S4cXYrsqstI/AAAAAAAAAE0/bwGiY5aW2SA/s320/jacekyerka211.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442344387514905298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Publicar en este país nunca fue fácil. Tengo entendido que en el resto de los países tampoco lo es , pero en el caso de Uruguay contamos con la desventaja de que los libros son caros y de que el mercado interno es reducido. A esto hay que sumarle la contra de que cada vez se vende menos ficción y más ensayo. Y dentro de la ficción, como se sabe, la literatura fantástica y la ciencia ficción son todavía menos populares. Así que no me ha sido nada sencillo. Solo pude publicar dos relatos en la revista de ciencia ficción Diaspar, y otros dos en el suplemento Cultural del diario El País. Cuando intenté publicar un libro de relatos me encontré siempre con la misma respuesta: que lo mío estaba bien pero que, por motivos económicos, no podían arriesgarse. Para peor, acá hay muchas editoriales que ni siquiera se dignan a considerar tu trabajo, a menos que tengas una trayectoria. Después de esa decepción, descubrí internet y empecé a mandar relatos al exterior, para revistas y antologías. En solo cinco años publiqué varias veces en Argentina, España, Francia e Italia. Me ha dado muchas satisfacciones, pero aun tengo una cuenta pendiente: quiero publicar un libro de relatos en Uruguay. Esto me trae a la memoria un cuento de un autor uruguayo que leí hace algunos años. Claudio Pastrana, un amigo de la época de Diaspar, había escrito un relato, de corte humorístico, en el que se hacía referencia a un planeta muy especial. En ese planeta, se explicaba en el cuento, solo había una calle. Si uno deseaba llegar a un sitio que estaba en frente de uno, pongamos a cien metros, no tenía más que avanzar cien metros. Pero, si uno deseaba llegar a un sitio que estaba a cien metros, pero a las espaldas de uno, tenía que dar la vuelta entera al planeta, porque esa calle solo podía ser recorrida en un único sentido. Parece que esta era una imposición del sindicato de taxistas. Con los años, yo me di cuenta que Uruguay era como ese planeta imaginado por Pastrana. En efecto, para que me reciban adecuadamente en una editorial que está a una cuadra de mi casa, no me basta con recorrer cien metros, sino que tengo que dar la vuelta al mundo. Acabo de imprimir una selección de mis cuentos, y la semana entrante la pienso llevar a una editorial. Ahí podré descubrir si el camino largo sirvió de algo. Luego les contaré lo que pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(La ilustración es del artista polaco Jacek Yerka)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7046905367984720492?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7046905367984720492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/el-camino-largo.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7046905367984720492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7046905367984720492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/el-camino-largo.html' title='EL CAMINO LARGO'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S4cXYrsqstI/AAAAAAAAAE0/bwGiY5aW2SA/s72-c/jacekyerka211.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-6235041657349048229</id><published>2010-02-10T05:33:00.000-08:00</published><updated>2010-02-10T10:25:53.954-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>CUASAR</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S3K3EpMZyPI/AAAAAAAAAEs/yKAUFCXVXyk/s1600-h/Tapa+Cuasar.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 258px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S3K3EpMZyPI/AAAAAAAAAEs/yKAUFCXVXyk/s320/Tapa+Cuasar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436608990594844914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S3K28CRxj2I/AAAAAAAAAEk/d_w49AFBNeo/s1600-h/cuasar+-+ilustrac.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 223px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S3K28CRxj2I/AAAAAAAAAEk/d_w49AFBNeo/s320/cuasar+-+ilustrac.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436608842709438306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta es la tapa del último número de la revista argentina Cuásar. Tal como lo había adelantado, contiene mi cuento "Blue". La imagen en blanco y negro corresponde a la ilustración del cuento, que hizo Daniela Ruggeri. En Montevideo, Cuásar se vende en El Rincón del Coleccionista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-6235041657349048229?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/6235041657349048229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/cuasar.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6235041657349048229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6235041657349048229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/cuasar.html' title='CUASAR'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S3K3EpMZyPI/AAAAAAAAAEs/yKAUFCXVXyk/s72-c/Tapa+Cuasar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7027265932639002489</id><published>2010-02-05T12:52:00.000-08:00</published><updated>2011-01-13T18:03:00.105-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>SEXO BIZARRO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2yFbcmPebI/AAAAAAAAAEc/d53eDVHjjNY/s1600-h/1919moonwoman,+de+Otto+Dix.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 274px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2yFbcmPebI/AAAAAAAAAEc/d53eDVHjjNY/s320/1919moonwoman,+de+Otto+Dix.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434865556908898738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;  	&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt; 	&lt;title&gt;&lt;/title&gt; 	&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 3.0  (Linux)"&gt; 	&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 		A:link { so-language: zxx } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;  &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; En el post de hoy me referiré al tratamiento que le he dado al Sexo en mis cuentos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; El Sexo me ha permitido crear algunos de mis trabajos más perversos y poéticos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; Me voy a concentrar en tres de ellos donde el tema es especialmente relevante: Los Festejos del Fin del Mundo, Luces del Sur, y Blue.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; &lt;b&gt;Los Festejos del Fin del Mundo&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; El mundo se termina, su fin es inminente, y la gente, en lugar de correr, esconderse o lamentarse, sale a las calles a festejar. Es difícil desentrañar la madeja de una idea después que ha pasado cierto tiempo, pero tengo la sospecha de que fui influenciado por las ideas de Mircea Eliade, y especialmente por su libro "El mito del eterno retorno". Me basé en el sentido que algunas comunidades primitivas le dan a la celebración del fin de año, o a los ritos agrícolas. Se celebra el fin de año para que el tiempo siga regenerándose, para que la vida se renueve y perpetúe. Y las fiestas agrícolas tienen por objeto asegurar las cosechas. En este contexto, las orgías son un llamamiento al caos. Pero no para que simplemente todo se destruya, sino para que de ese caos surja un nuevo orden, y así la vida pueda continuar. Hay otra idea que también tiene su importancia en Los Festejos del Fin del Mundo, la "carnavalización". El sentido profundo del carnaval también se relaciona con la desmesura y el caos. En el carnaval se cometen excesos, la gente se disfraza, se suprimen las jerarquías, se confunden los roles, los ricos se disfrazan de pobres, los pobres de ricos, lo único que cuenta es sumergirse en un espíritu de liberación, que arrastra a los participantes hacia el caos que va a permitir la renovación del mundo.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; El lugar desde el que está contado Los Festejos del Fin del Mundo es una cervecería, donde las distintas razas del Multiverso, mientras esperan la llegado de los Relojes de Fuego que anunciarán el Fin del Mundo, comen, beben y tienen sexo. Hay allí un personaje que es muy importante: un fauno, que quiere tener sexo con una mujer de Bergel. La característica de las mujeres de Bergel, es que, después de tener un orgasmo, de la espalda les brota una Mariposa de Agua. Esto provoca que la mujer muera, y que el fauno quiera devorar a esa mariposa, que además es azucarada. El fauno, persiguiendo a lo largo del cuento a la mariposa de agua, es una imagen de todos los individuos que están en la cervecería, porque, aunque el fin del mundo está próximo, y ya todos han bebido y fornicado y cometido excesos, él quiere sentirse vivo hasta el último instante. Como esa mariposa se le escapa, decide buscar otra mujer de Bergel. El final del fauno es ejemplarizante.   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; En este cuento, mi fragmento favorito es el que se refiere a los Tres Músicos en relación con los actos del fauno:  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;..." los Tres Músicos que están ensayando la Melodía del Fin del Mundo para cuando lleguen los Relojes de Fuego. Sus instrumentos son unas masas amorfas de color azul, llenas de agujeritos que ellos pinchan con largos estiletes. Según en qué agujero introducen el estilete, es el sonido que se logra. La música se parece a los chillidos que las Mujeres Porcinos emiten en primavera."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;..................................................................................................................................&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;"El fauno ha logrado convencer a la mujer, que ahora avanza hacia el centro del local. Camina lentamente, con el silencio de los gatos y las lunas. Se quita la capucha y su cabello cae con la cadencia de una guitarra en la noche. La ropa se desliza por las curvas y llega al piso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;El fauno se acerca. Ella le dobla en altura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;El cíclope está sentado sobre un barril y la observa con su ojo bien abierto, que parece congelado. José deja de contar su dinero y la mira. El pastor, el hombre de Woodstock, el Domador de Tigres Alados... todos miramos sin poder creerlo. Sopla una brisa que nos trae su cálido perfume de sueños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;El hombrecito con patas de cabra recorre con sus manitas velludas las interminables piernas y se detiene en las tibias colinas. Ella lo toma del cabello y lo atrae hacia su vientre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;La mujer de Bergel se estremece mientras el brillo de la luna baila en su cuerpo. Al cabo de un rato, apoya los codos y las rodillas en el suelo y espera la llegada del fauno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Uno de los Tres Músicos introduce suavemente un estilete en su instrumento. Después se van sumando los otros, y una melodía tibia y húmeda impregna el aire de la noche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;No podemos apartar la vista del espectáculo. Es como si cada uno de nosotros tuviese algo de ese fauno, que busca su Mariposa de Agua para saborear la eternidad del último instante. Todos hemos bebido, devorado, fornicado, matado, en esta noche del Fin del Mundo, y sin embargo...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Los Relojes van a llegar en cualquier momento. Puedo sentir en el aire el combustible que queman los motores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Los músicos pinchan cada vez con más violencia sus instrumentos. La mujer abre la boca y sus dientes brillan con un fuego lunar. Los estiletes perforan una y otra vez, más rápido, más fuerte, más adentro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Los Relojes ya están aquí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;La piel de la espalda se estira, formando un bulto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Se enciende el primero de los Relojes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;La columna vertebral se parte con un crujido desagradable, puedo ver los huesos y la sangre. El fauno abre la boca esperando atrapar su presa. Pero en lugar de una Mariposa de Agua surge un ser monstruoso con una caparazón roja y unas pinzas enormes. El hombrecito grita, pero ya es demasiado tarde. La horrible criatura salta sobre él y en cuestión de segundos le devora la mitad de la cabeza, para luego perderse entre las sombras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Los músicos terminan bruscamente de tocar y dejan caer sus instrumentos, que se alejan arrastrándose, mientras un líquido azul les brota de las heridas."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-UY"&gt; Este fue uno de los cuentos que más veces he publicado: dos en Argentina, una en Italia, y otra en Francia. Lo que más ha llamado la atención de la gente que lo leyó, es que, a pesar de que ocurren muchas cosas en apariencia disparatadas, hay una noción de orden que se impone y que le da sentido no solo al final sino a todo lo que ocurre. Esto se relaciona con algo a lo que me he referido hace algún tiempo, en otro lado, el concepto de "Cabalgar la Locura". Básicamente consiste en hacer relatos originales, oníricos, arriesgados, y que además toquen temas importantes, pero manteniendo una estructura reconocible y funcional, es decir, que la obra no se agote en algo experimental, sino que además sea entretenida y funcione como cuento.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.5cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; &lt;b&gt;Luces del Sur&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; Fue uno de los cuentos más difíciles que jamás me haya planteado realizar. No por el tiempo que me llevó- alrededor de tres o cuatro meses(en principio)- sino por las características de la historia. Es un tema muy ríspido. Una relación de incesto entre un hombre y su abuela senil. Es fácil, frente a un argumento así, caer en la grosería, la risa fácil, etc.; pero decidí arriesgarme.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; Intenté contar la historia de un modo que fuera emotivo, sensible. El riesgo en estos casos es pasar de lo sensible a lo cursi. La sospecha de que una frase pueda resultar cursi aleja a los lectores e inhibe muchas veces a los escritores. Es una línea muy delgada, sobre todo en una sociedad hipercrítica como la que vivimos. Y no solo apelé a los sentimientos, sino también a un lenguaje poético. Con eso, aumentaron mis posibilidades de ser cursi. Pero me arriesgué aun más. Porque me había convencido de que la poesía era el instrumento ideal para contar esa historia. ¿Por qué? Bueno, porque la poesía permite sugerir antes que mostrar, y permite un acercamiento elegante a un tema que en este caso es escabroso. Pone el acento en cuestiones que van más allá de los aspectos físicos. Y nos revela un mundo distinto, con posibilidad de matices y de ambigüedades. Todo esto era ideal, no solo para tratar el sexo, sino también otros aspectos - de índole esotérica- que aparecen de forma creciente en el relato.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; El protagonista-narrador, está viviendo con su abuela senil. Uno de los momentos cruciales es cuando esta señora gorda y anciana se le aparece una madrugada de improviso en el cuarto y se le mete en la cama. ¿Cómo contar esto?, me pregunté. Lo más seguro es que esta idea provoque risa o repulsión, entonces, ¿cómo convertir esto en literatura, y en arte si es posible?&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; Consideré que debía apelar a la fragmentación, a la selección de ciertos aspectos para privilegiarlos sobre otros. Eso iba a tener como efecto evitar la obviedad, y darle realce a ciertas cosas que me permitieran elaborar el cuadro que yo buscaba. Algo así como una pintura expresionista, con el acento puesto en la luz y el color, que lograra trasmitir la violencia y la importancia de ese encuentro. Así fue como lo dejé:&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;Lustrosa de afeites, hediendo a sudor, cremas y perfume barato, ella avanzaba en la oscuridad, poniéndome por delante el rojo rabioso de sus labios pintados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Yo quería decirle a mis brazos que la detuvieran, que por nada del mundo debían permitirle traspasar el umbral de la puerta, pero ya estaba dentro del cuarto. Cerré los ojos para que la imagen retrocediera; fue inútil resistirme. Al abrirlos, la abuela se quitó frente a mí el camisón que llevaba, revelándome la sobrecogedora luz de su cuerpo desnudo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Ella se subió a la cama y nos hundimos. Comenzó a faltarme el aire y creí que me moría; podía sentir lo que hacía mi abuela y ver mi propia mano que apretaba las sábanas blancas."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;La senil abuela es un ser misterioso, complejo y en gran medida inaccesible para el narrador, que la califica de "intermitente", "hojaldrada", y reconoce una y otra vez que no puede penetrar en su mundo. Y el sexo, pasa a ser también parte de ese misterio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;Más adelante, respecto al sexo que tiene con ella, él reconoce:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;Cada velada suponía la ejecución de un ritual en el que ella incorporaba energías arcanas y mi mente se elevaba hasta el umbral de una nueva conciencia."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; &lt;b&gt;Blue&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; En Blue se plantea la existencia de un mundo donde las mujeres son valoradas por su gordura. Las más obesas son consideradas las más bellas. Es un concepto, no nuevo, sino marginal en nuestra cultura. En efecto, hay publicaciones pornográficas, e incluso líneas de videos porno, que se basan en el erotismo y la sensualidad de las mujeres obesas, lo que demuestra que existen individuos que se sienten atraídas por ellas. Yo mismo, de hecho, durante alguna época de mi vida, tenía la fantasía de participar en una orgía con quince o veinte gordas bien dispuestas. No gorditas, ni gordas, sino muuuy gordas; esas que cuando se suben a un colectivo hacen temblar el piso, ocupan dos asientos, y provocan que el vehículo se incline. (oh, Dios, pienso en ello y ya me estoy excitando!)  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; Cuando estaba escribiendo el cuento, se me ocurrió que podía leer algo de crítica sobre la pintura de Botero, para ver si disparaba algún resorte en mi cabeza. Fue decepcionante. Los conceptos de Botero no coincidían con los míos. Para él la obesidad se asociada a un estado de plenitud e ingenuidad. Ese tipo de ideas- que expresan los críticos y él mismo en los reportajes- me deja insatisfecho. Para mí, el concepto de obesidad tiene que ser llevado al extremo. Sexo con una mujer extremadamete gorda equivale a sexo llevado a un placer extremo. Y la gordura extrema, debe ser asociada a la divinidad. Es un simple silogismo: las gordas se relacionan con la esfera, la esfera se relaciona con la divinidad (*), por lo tanto las gordas se relacionan con la divinidad. Así nació Blue. Ella es la divinidad de un mundo donde las gordas son valoradas por sus propia condición de gordas. Y como el relato se centra en ella, el cuento asume prácticamente el valor de un mito. El cuento Blue saldrá editado a la brevedad en la revista argentina Cuásar. Mientras esperan su aparición pueden ir leyendo, como adelanto promocional, estos fragmentos:&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;"Las&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt; leyendas afirmaban que Blue se comía crudos a sus amantes. Los seducía, los hacía disfrutar grandes placeres, y finalmente, cuando creían haber alcanzado las cumbres del éxtasis, los devoraba con delectación. Sin embargo, raramente alguien podía resistirse a su llamado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Ella era la mujer más obesa y hermosa del mundo. Los hombres anhelaban ir a su encuentro, y las mujeres, para complacer a sus esposos, querían imitar su gordura. El problema era que nadie sabía cuánto pesaba Blue. Algunos estimaban mil o dos mil kilos, y otros hasta seis mil. No había acuerdo en este punto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Los Sacerdotes de las Montañas Pensantes decían que su cuerpo era un desierto blanco e infinito, en el que los hombres no se perdían, sino que lograban encontrarse por primera y única vez consigo mismos. Comparaban a su negro cabello con el viento de la noche, a sus ojos con enormes zafiros, y a sus labios con el sangriento ocaso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Blue era el principio y el fin. La felicidad y el sufrimiento. La vida y la muerte. La superación de todas las contradicciones."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt; .......................................................................................................................&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;Apenas podía creer que estaba a punto de realizar el sueño de todos los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Caminé despacio, sin escuchar otros sonidos que los de mis pasos y mi respiración.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Sentía el pulso acelerado, y un sudor pegajoso en la espalda, pero no retrocedí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Al dar la vuelta en un recodo, comprendí que había ingresado a la estancia de Blue. Aspiré hondo, y me entregué a la brisa y la luz lechosa que provenían desde arriba. Mientras le dedicaba una mirada al cielo, algo como una mano o un mechón de cabellos ciñó mi cintura y me arrastró hacia adentro. Giré el rostro, pero no pude evitar que un perfume intenso y primordial envolviera mi cuerpo. Y entonces me encontré con esa blancura de dientes entrevistos en sueños, de relámpagos de conocimiento, de furia lunar. Quería gritar, pero no podía, mientras era arrastrado hacia aquel vientre de arena de tiempo, de abismo y de silencio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;No vi sus ojos -no lo hubiese soportado-, pero sí su sonrisa de enormes labios carmesí, dilatándose de un modo que me pareció incomprensible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;Escuché un sonido violento, como un chasquido de mandíbulas. Luego, un aire caliente, con olor a sangre, me abofeteó el rostro. Cerré los ojos y traté de pensar en el cielo de mi tierra, en los campos de trigo, en mi hogar y mi familia... pero sólo alcancé a recordar el abrazo de mi madre."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, serif;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;En mis cuentos, el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-UY"&gt;Sexo nunca es un fin en sí mismo, si no una vía de conocimiento, de trascendencia. Un instrumento, para un idea que se repite una y otra vez a lo largo de mi obra, como una obsesión. Un idea que podría sintetizarse en la aquella célebre afirmación de André Breton: "la existencia está en otra parte". El otro instrumento, además del Sexo, que he utilizado sistemáticamente, en beneficio de la misma idea, es la Muerte. Pero eso, si me acompañan, ya lo veremos en otro post...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;(*)- El tema de la esfera como imagen de la divinidad ha sido estudiado por numerosos pensadores a lo largo de la Historia, se puede leer un buen resumen de este concepto en el ensayo de Borges: "La esfera de Pascal".&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.75cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;(La ilustración de este post corresponde una pintura de 1919, de Otto Dix: "Mujer lunar".)&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 0.75cm; text-indent: 0.25cm; margin-bottom: 0cm;" lang="es-UY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7027265932639002489?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7027265932639002489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/sexo-bizarro.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7027265932639002489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7027265932639002489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/02/sexo-bizarro.html' title='SEXO BIZARRO'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2yFbcmPebI/AAAAAAAAAEc/d53eDVHjjNY/s72-c/1919moonwoman,+de+Otto+Dix.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-3550230831777458372</id><published>2010-01-30T09:48:00.001-08:00</published><updated>2010-01-30T09:48:53.691-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img style="visibility:hidden;width:0px;height:0px;" border=0 width=0 height=0 src="http://counters.gigya.com/wildfire/IMP/CXNID=2000002.0NXC/bHQ9MTI2NDg3MzY*MzE3MCZwdD*xMjY*ODczNzI3Nzk4JnA9MTQ2NDgxJmQ9Jm49YmxvZ2dlciZnPTEmbz1jODVlOTYxZWIxODM*/N2NhODIyYjhmODljNDZiNTdkNyZvZj*w.gif" /&gt;&lt;a href="http://s06.flagcounter.com/more/n8Z"&gt;&lt;img src="http://s06.flagcounter.com/count/n8Z/bg=FFFFFF/txt=000000/border=CCCCCC/columns=2/maxflags=248/viewers=0/labels=0/" alt="free counters"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-3550230831777458372?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/3550230831777458372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/free-counters.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3550230831777458372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3550230831777458372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/free-counters.html' title=''/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7117084457674552941</id><published>2010-01-30T09:10:00.000-08:00</published><updated>2010-01-30T09:13:19.194-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sueños'/><title type='text'>La Puerta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2RopIRmD1I/AAAAAAAAAEU/Myc6GQQLP2w/s1600-h/el+cheque+en+blanco.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 252px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2RopIRmD1I/AAAAAAAAAEU/Myc6GQQLP2w/s320/el+cheque+en+blanco.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432582106320867154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estoy soñando que me encuentro inmerso en una situación hostil. Los sucesos se desarrollan de forma lógica y consecuente, como una película, hasta que, en un momento, ocurre un hecho que amenaza con terminar con mi vida: alguien me apunta con un arma, y dispara. Entonces despierto bruscamente. No sin cierta sorpresa, compruebo que lo que me hizo despertar fue el sonido de la puerta del dormitorio al cerrarse con violencia. Esta situación la he vivido muy a menudo. Ahora bien, el ruido que me hizo despertar puede justificar el momento del disparo, pero, ¿cómo explicar todo lo anterior?&lt;br /&gt;Mi razonamiento es el siguiente: cuando la puerta se cierra de golpe, eso provoca que alguien, en mi sueño, me dispare con un arma, y, a partir de ese incidente, es mi mente la que se encarga-con una velocidad extraordinaria- de crear todos los antecedentes del evento. El inconsciente sería algo así como la tinta, y la conciencia la escritura; no solo porque le da un sentido a la primera, sino porque establece un orden cronológico.&lt;br /&gt;Tal vez la Creación comenzó con un portazo. Y quizá acaba de suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                               Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(la pintura: El cheque en blanco, de René Magritte)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7117084457674552941?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7117084457674552941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/la-puerta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7117084457674552941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7117084457674552941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/la-puerta.html' title='La Puerta'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S2RopIRmD1I/AAAAAAAAAEU/Myc6GQQLP2w/s72-c/el+cheque+en+blanco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-565923757441722955</id><published>2010-01-30T09:07:00.000-08:00</published><updated>2010-01-30T09:15:55.959-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Montevideo</title><content type='html'>Montevideo los ojos vidriosos las plumas de un ser alado&lt;br /&gt;que flotan sobre las negras aguas&lt;br /&gt;una mano que dibuja en el aire la forma de la música&lt;br /&gt;las flores que se elevan y consumen en el aire&lt;br /&gt;un hombre que recorre lentos corredores con la llave que solo cierra&lt;br /&gt;Montevideo las arañas amarillas y sus paseos nocturnos en la telaraña de la fiebre&lt;br /&gt;la clarividencia de los condenados a muerte el escorpión de luz de las revelaciones&lt;br /&gt;Montevideo las calles que exudan una permanente melancolía&lt;br /&gt;el cielo incoloro los edificios gastados las playas de invierno&lt;br /&gt;Montevideo un niño perdido las palabras que nunca escucharé&lt;br /&gt;Montevideo la feria de Tristán Narvaja y los hombres que caminan en  sentido contrario a las agujas del reloj buscando un libro un álbum de figuritas un juguete&lt;br /&gt;(Sobre el negro río de los discos de vinilo vuelan los pájaros de la memoria)&lt;br /&gt;Montevideo un viejo sentado en una esquina&lt;br /&gt;y esa tristeza mas contagiosa que un bostezo&lt;br /&gt;esa mirada de luces despellejadas&lt;br /&gt;esa angustia tatuada en los huesos&lt;br /&gt;hurgando en una grieta del aire&lt;br /&gt;esperando&lt;br /&gt;tal vez&lt;br /&gt;desde allí&lt;br /&gt;descienda&lt;br /&gt;una lluvia&lt;br /&gt;lenta&lt;br /&gt;de mujeres azules&lt;br /&gt;Montevideo la erosión irremediable un sedimento vaporoso&lt;br /&gt;Montevideo la noche sin párpados&lt;br /&gt;el aire frío en el rostro de un hombre que mira el mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                            Pablo Dobrinin&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-565923757441722955?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/565923757441722955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/montevideo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/565923757441722955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/565923757441722955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/montevideo.html' title='Montevideo'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-2965229139160273948</id><published>2010-01-19T09:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T10:14:44.481-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Nuevo Relato</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S1XyJBM15QI/AAAAAAAAAEM/S42R5z-iA7I/s1600-h/Proxima-05+Anticipo+-+blog.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 225px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S1XyJBM15QI/AAAAAAAAAEM/S42R5z-iA7I/s320/Proxima-05+Anticipo+-+blog.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428511162620044546" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S1Xx-vx7svI/AAAAAAAAAEE/cqfzAkdjPuE/s1600-h/Artaud+2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S1Xx-vx7svI/AAAAAAAAAEE/cqfzAkdjPuE/s320/Artaud+2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428510986145084146" /&gt;&lt;/a&gt; Mi relato, "La Película de Artaud", saldrá publicado en el número 5 de la revista "Próxima", que tendría que estar en los puestos de venta a principios de marzo. La tapa de la revista es de Guillermo Romano, y la ilustración de mi cuento, en blanco y negro, estuvo a cargo de Julián Martínez. Como pueden apreciar se trata de dos geniales artistas. Podrán advertir también que va a ser un número sensacional, por la calidad de los escritores y los dibujantes que participan en ella. Como yapa, este número incluye un cómic del genial Aroldo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-2965229139160273948?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/2965229139160273948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/nuevo-relato.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2965229139160273948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/2965229139160273948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/nuevo-relato.html' title='Nuevo Relato'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S1XyJBM15QI/AAAAAAAAAEM/S42R5z-iA7I/s72-c/Proxima-05+Anticipo+-+blog.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7420005216148864840</id><published>2010-01-05T16:54:00.000-08:00</published><updated>2010-01-05T17:12:23.979-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><title type='text'>Cine en el Bosque</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S0PgNMI1tTI/AAAAAAAAAD8/ErH5Nqjgjlc/s1600-h/Los+ojos+del+Bosque,+de+Juan+Morante+Ca%C3%B1izares.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 222px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S0PgNMI1tTI/AAAAAAAAAD8/ErH5Nqjgjlc/s320/Los+ojos+del+Bosque,+de+Juan+Morante+Ca%C3%B1izares.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423424893485430066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESEÑA DE PELICULAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Misterio de Tres Patas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una de las mejores películas inglesas que he visto en mi vida.&lt;br /&gt;Un librero encuentra un antiguo manuscrito en el que se narra la historia de la humanidad hasta la reunificación de Alemania. Esto no tendría nada de particular, salvo que fue escrito en el siglo XVIII. Después de comprobar su autenticidad mediante el método de Carbono 14, el hombre sale en busca de la anunciada segunda parte. Tras una infructuosa odisea por todo el mundo, que le lleva treinta y siete años, cinco meses, dos días, cuatro horas y diecisiete minutos, el aventurero se entrevista en Gran Bretaña con un conejo blanco de tres patas que le revela que el objeto de sus ansias se halla en un antiguo monasterio de la campiña escocesa. Después de una minuciosa investigación, encuentra el libro en un roperito del sagrado recinto y comienza a ojearlo nerviosamente, hasta que, ya impaciente, se saltea las páginas para conocer el fin de la historia del Hombre. Cuando llega a la última línea, aparta su vista del texto y con una palidez terrorífica estampada en su semblante mira a sus espaldas. En ese momento, mientras una música siniestra inunda la sala, los espectadores tenemos ocasión de ver la causa de su espanto. Desde la puerta del monasterio, extendiéndose por toda la pradera hasta  el horizonte, encontramos infinidad de conejos blancos de tres patas, que nos miran con sus horribles ojos rojos. Confieso que salí del cine muy impresionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pollo de Invierno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Film alemán que se presenta como una profunda reflexión sobre la incomprensión y el desamor que afecta a los seres humanos, aunque en rigor no pasa de un mero entretenimiento sabiamente estructurado. Es un claro exponente del nuevo cine germano, y sólo por este hecho vale la pena que nos detengamos en su análisis. El argumento es más o menos así:&lt;br /&gt;Un hombre hereda un pollo de su abuelo. El plumífero le dice a su nuevo dueño la lista completa de los premios que van a salir ese año y los nueve siguientes en la lotería, pero el sujeto, que resulta ser un religioso a ultranza, lo rechaza gritándole que es un enviado del demonio para tentarlo con el vil metal, y de un patada lo arroja a la calle en una lluviosa noche de invierno. El desgraciado animal es encontrado días después por un científico loco que decide probar en él un nuevo dispositivo que lanza violentas descargas eléctricas. Al comprobar que el rayo no funciona adecuadamente, el pollo le informa al desalmado investigador que ha cometido un error en las ecuaciones, tras lo cual, éste efectúa las correcciones pertinentes. Habiendo comprobado la efectividad de su invento, y considerando que el moribundo animal ya no le reporta utilidad alguna, el tipo lo arroja a la calle de una patada en una lluviosa noche de invierno. Tras muchos infortunios similares el animal es recogido por un grupo de pescadores noruegos, a los que insiste en mostrarles en el mapa los sitios exactos donde pueden obtener el ansiado bacalao, pero los rudos marinos, que desconfían de un pollo parlante, deciden que tienen demasiada hambre y sin más trámite lo despluman, lo hierven y lo sirven en la cena. En el momento en que el cocinero lo presenta en una bandeja a sus comensales y se dispone a trozarlo, el pollo, en un postrer esfuerzo, alcanza a sugerirles que lo rocíen con limón y abundante sal a los efectos de que su carne les resulte mucho más sabrosa, consejo que por supuesto es desoído. Esta película cuenta con un buen guión, correcta dirección, excelente fotografía y destacadas actuaciones individuales, salvo la del propio pollo que lamentablemente demuestra no estar a la altura de las circunstancias. Increíblemente, un critico (?) estimó que si la película se hubiese presentado en Los Ángeles, el ave sería candidato al Oscar por su papel protagónico. En nuestra opinión, más valdría echarlo a la calle de una patada en una lluviosa noche de invierno. Como corolario, agreguemos simplemente que el pollo tuvo el pésimo gusto de morirse pocos días antes del estreno.&lt;br /&gt;Y he dejado para el final la reseña de "Melodía Mortal" y "Margarita", en virtud de que no todos los días tenemos la suerte de poder comentar dos películas uruguayas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melodía Mortal&lt;br /&gt;Otra película conceptual ( y van...) tan del gusto de los cineastas uruguayos, aunque el público siga prefiriendo otras opciones.&lt;br /&gt;Un músico está convencido de que la forma de penetrar en otra dimensión es a través de una melodía que no conoce, pero que intuye en el fondo de su corazón. Ensaya una incontable cantidad de combinaciones musicales y cuando finalmente descubre la correcta, ve un portal dimensional y avanza hacia él, sin percatarse de que ya tiene ochenta y siete años y acaba de ingresar a su propia muerte. La película en sí no está mal, parte de una buena idea, aporta elementos interesantes, etc., etc., pero pensamos que el instrumento musical elegido debió ser otro: el solo de triángulo que tiene lugar al promediar la película, en sus veinte minutos finales, resulta un tanto anodino. Probablemente se pudo haber conseguido un efecto más dramático con un bombo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicarse al séptimo arte en nuestro país fue siempre muy difícil, pero cuando una película uruguaya gana la Espumadera de Oro en el Festival Internacional de Cine Feminista estamos ante un hecho hazañoso.&lt;br /&gt;Margarita es una abnegada ama de casa que debe soportar la esclavitud a la que la somete su esposo Joaquín. El hombre es un cínico que la destrata, y cuando no está en el trabajo la obliga mediante amenazas a realizar las ingratas tareas del hogar. En la primera hora de la película vemos a la desdichada mujer zurciendo medias, cocinando y lavando la ropa, mientras el monstruo de su marido se dedica tareas tales como romper las medias, comer y ensuciar la ropa. Sin embargo, un día, Joaquín sale a comprar cigarrillos y no regresa. A partir de este momento, Margarita se encuentra sola y subsiste gracias a una pobre pensión. Lejos de liberarse, la señora se encierra cada vez más en sí misma, no tiene amigas, no sale al cine, y continúa prisionera, como si su antigua rutina le hubiese prefijado un destino atroz. Incluso su casa, siempre con las ventanas cerradas, es una imagen de su incomunicación con el mundo. Durante años no recibe ninguna noticia del exterior, hasta que, una mañana, descubre una carta sin remitente en su buzón. Al abrirla, observa intrigada que en ella sólo hay una pluma. Una pluma, nada más. Intenta buscarle una simbología a este hecho, y en voz alta medita que ella ha sido como esa pluma, incapaz de resistirse al viento de los años, dejándose arrastrar por intereses que no eran los suyos. Entonces decide conservarla, para tener siempre presente lo que ha sido y lo que no querrá volver a ser. A la siguiente semana encuentra una nueva carta. Otra pluma. Así pasan los años y las plumas. Por fin, una tarde como tantas, alguien llama a su puerta. ¿Será el panadero?, se pregunta. ¿Acaso el muchacho que me trae el pedido del supermercado? ¿O el señor que me repone las garrafas? Nada de eso. Ataviado con un ominoso sobretodo negro, y con el rostro semioculto por el humo de su cigarrillo, es su esposo el que se presenta. Sin siquiera percatarse de su sorpresa, el desalmado Joaquín le espeta estas crueles palabras: "Vengo por el almohadón". La mujer se lo entrega y el hombre se marcha sin decir ni una palabra. Cuando la puerta se cierra Margarita se tira arriba de la cama y llora desconsoladamente. Su alma parece partirse en mil pedazos, pero a medida que transcurren los días y los meses, una rebeldía, alimentada en el magma de su desdicha, crece y crece. Al tiempo, el cartero le trae una caja enorme conteniendo una rueda. Ella decide conservarla. ¿Seré yo como esta rueda, girando si rumbo, insensatamente?, se interroga. Preguntas, preguntas sin respuesta. Poco después recibe otra rueda, un guardabarros, una llave de encendido, y así durante largos años. Finalmente vemos a Joaquín, otra vez fumando y vestido con el ominoso sobretodo negro. Llega hasta la puerta de su antigua casa y golpea, pero nadie le abre. Desanimado, mascullando palabrotas, se queda parado en el medio de la calle mirando en distintas direcciones. De pronto, ve aparecer un reluciente descapotable, último modelo, avanzando a toda velocidad. En la última secuencia, asistimos a un genial contaste entre el terror del hombre que va a ser arrollado y la diabólica sonrisa de Margarita, cuyo rostro exhibe un espantoso rictus de locura. Brillante, sin duda, con un desenlace no apto para cardíacos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                  Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;(la ilustración: "Los ojos del bosque", de Juan Morante Cañizares)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7420005216148864840?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7420005216148864840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/cine-en-el-bosque.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7420005216148864840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7420005216148864840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2010/01/cine-en-el-bosque.html' title='Cine en el Bosque'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/S0PgNMI1tTI/AAAAAAAAAD8/ErH5Nqjgjlc/s72-c/Los+ojos+del+Bosque,+de+Juan+Morante+Ca%C3%B1izares.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7074100459323978758</id><published>2009-12-29T17:48:00.000-08:00</published><updated>2009-12-29T18:14:06.085-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='publicaciones'/><title type='text'>Mis cuentos publicados</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szq3P5Ra5MI/AAAAAAAAAD0/co9bEHGJpx0/s1600-h/trafiquants.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szq3P5Ra5MI/AAAAAAAAAD0/co9bEHGJpx0/s320/trafiquants.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420846585193620674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szq0DfMws9I/AAAAAAAAADs/_jYGBA6JRAg/s1600-h/schegge_di_futuro.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 310px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szq0DfMws9I/AAAAAAAAADs/_jYGBA6JRAg/s320/schegge_di_futuro.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420843073501443026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szqz68LND7I/AAAAAAAAADk/gOk7cT9_9-g/s1600-h/portada_de_Otras_Miradas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 187px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szqz68LND7I/AAAAAAAAADk/gOk7cT9_9-g/s320/portada_de_Otras_Miradas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842926660718514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqztIpHE0I/AAAAAAAAADc/GBLD9NHnC9U/s1600-h/luci_del_sud.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 310px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqztIpHE0I/AAAAAAAAADc/GBLD9NHnC9U/s320/luci_del_sud.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842689489212226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzmVARCgI/AAAAAAAAADU/IbSswieMhf8/s1600-h/GRAGEAS.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 217px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzmVARCgI/AAAAAAAAADU/IbSswieMhf8/s320/GRAGEAS.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842572548475394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzcZHkhLI/AAAAAAAAADM/nOg1bpoEsSc/s1600-h/fragmentos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 208px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzcZHkhLI/AAAAAAAAADM/nOg1bpoEsSc/s320/fragmentos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842401854162098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzSuN8GDI/AAAAAAAAADE/PBXJH0XWI3o/s1600-h/Fiction_tome_9.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzSuN8GDI/AAAAAAAAADE/PBXJH0XWI3o/s320/Fiction_tome_9.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842235719325746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzJOqAkTI/AAAAAAAAAC8/-OSUeCjemiA/s1600-h/cuasar40g.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 132px; height: 163px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqzJOqAkTI/AAAAAAAAAC8/-OSUeCjemiA/s320/cuasar40g.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420842072628302130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szqy7VxB-JI/AAAAAAAAAC0/vAI0cG2sHu8/s1600-h/ASIMOV21.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 176px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szqy7VxB-JI/AAAAAAAAAC0/vAI0cG2sHu8/s320/ASIMOV21.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420841834018633874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqyxrpgZgI/AAAAAAAAACs/XOw8nfIk7Gs/s1600-h/03-+Sensaci%C3%B3n!.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 233px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzqyxrpgZgI/AAAAAAAAACs/XOw8nfIk7Gs/s320/03-+Sensaci%C3%B3n!.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420841668093961730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una lista de mis mejores cuentos publicados hasta la fecha. &lt;br /&gt;Publicaciones en papel, en lengua española:&lt;br /&gt;En Uruguay:&lt;br /&gt;1995:&lt;br /&gt;-El Jardín (relato, en Diáspar número 2).&lt;br /&gt;-El Muro (relato ultracorto, en Diáspar número 2).&lt;br /&gt;Mayo/Junio 2002:&lt;br /&gt;-La Venganza de los Niños (relato, revista Pasaporte número 3).&lt;br /&gt;Junio 2004:&lt;br /&gt;-La venganza de los niños y Los peces (relatos, en el número 762 del Suplemento Cultural del diario El País de Montevideo).&lt;br /&gt;En Argentina:&lt;br /&gt;Julio 2005:&lt;br /&gt;-Los Festejos del Fin del Mundo (relato, revista Cuásar número 40).&lt;br /&gt;Diciembre 2007:&lt;br /&gt;-Utopía de la Bailarina (relato, publicado en la antología Grageas -Cuentos breves de todo el mundo.  (ediciones Desde la Gente, selección  a cargo de Sergio Gaut vel Hartman).&lt;br /&gt;Diciembre 2008:&lt;br /&gt;-Los árboles de Isaac Levitan (relato, publicado en la antología Otras Miradas (con selección y prólogo de Sergio Gaut vel Hartman), ediciones Desde la Gente.&lt;br /&gt;Junio 2009:&lt;br /&gt;-El Regreso del Capitan Rayo, en el número 3 de la revista argentina Sensación!.&lt;br /&gt;En España:&lt;br /&gt;Noviembre/Diciembre 2005:&lt;br /&gt;-La Venganza de los Niños (relato, revista Asimov Ciencia Ficción número 21).&lt;br /&gt;Octubre 2006:&lt;br /&gt;-La isla (relato, publicado en la antología Rastros del Futuro, seleccionada por Domingo Santos y editada por Espiral.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicaciones en papel, en lengua francesa:&lt;br /&gt;Diciembre 2006:&lt;br /&gt;-Le vengeance des enfants (es el cuento La Venganza de los Niños , traducido al francés por Jacques Fuentealba, y publicado en Francia en la antología "Trafiquants de Cauchemars", selección a cargo del propio Jacques Fuentealba).&lt;br /&gt;Septiembre 2007:&lt;br /&gt;-Les festivités de la fin du monde (es el cuento Los Festejos del Fin del Mundo, traducido por Jacques Fuentealba y publicado en el número 76 de la revista "Lunatique").&lt;br /&gt;Febrero 2009:&lt;br /&gt;-El Regreso del Capitan Rayo, traducido por Jacques Fuentealba, en el tomo 9 de la revista francesa Fiction).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicaciones en la red:&lt;br /&gt;En lengua española (revistas argentinas):&lt;br /&gt;Abril 2006:&lt;br /&gt;-El regreso del Capitán Rayo (relato, en Axxón 161).&lt;br /&gt;Julio 2006:&lt;br /&gt;-Los Festejos del Fin del Mundo (relato, en revista Axxón164).&lt;br /&gt;Diciembre 2006:&lt;br /&gt;-El jardín (cuento corto, publicado en la sección "Ficción breve", en la revista Axxón 169).&lt;br /&gt;Octubre 2007:&lt;br /&gt;-Luces del Sur (relato, publicado en el número 14 de la revista on-line "Sinergia").&lt;br /&gt;Diciembre 2007:&lt;br /&gt;-La Venganza de los Niños (relato, publicado en la revista on-line "Sinergia" número 14).&lt;br /&gt;2008&lt;br /&gt;-Utopía del escultor, Utopía del Músico y Utopía de la bailarina se publican en el sitio Quimicamente Impuro.&lt;br /&gt;-Utopía de la bailarina se publica en La oveja Negra.&lt;br /&gt;-El Desierto, y El jinete Nocturno se publican en "Breves no tan Breves".&lt;br /&gt;En italiano:&lt;br /&gt;Enero 2007:&lt;br /&gt;-I festeggiamenti della fine del mondo (es el cuento Los Festejos del Fin del Mundo, traducido al italiano por Elisa Calcaterra y publicado en Italia, en formato ebook, en la antología: " Schegge di futuro - Una selezione di fantascienza latino-americana" (Esquirlas del futuro-Una selección de ciencia ficción latinoamericana). La selección estuvo a cargo de Gianluca Turconi.&lt;br /&gt;Marzo 2008:&lt;br /&gt;-Luci du sud (es el cuento Luces del Sur, traducido al italiano por Gianluca Turconi y publicado en formato e-book en el sitio Letture Fantastique).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En próximos post iré actualizando mis publicaciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7074100459323978758?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7074100459323978758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/mis-cuentos-publicados.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7074100459323978758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7074100459323978758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/mis-cuentos-publicados.html' title='Mis cuentos publicados'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Szq3P5Ra5MI/AAAAAAAAAD0/co9bEHGJpx0/s72-c/trafiquants.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-3473734271353356583</id><published>2009-12-20T19:25:00.000-08:00</published><updated>2009-12-24T13:10:38.924-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>El que abre las Puertas</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzPXrvHus9I/AAAAAAAAACk/6u9gGUrMmoM/s1600-h/Bosque+rojo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 317px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzPXrvHus9I/AAAAAAAAACk/6u9gGUrMmoM/s320/Bosque+rojo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418911923040072658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando un ilustrador quiere captar la atención de un editor, no tiene más que mostrar alguna imágen. La operación es sencilla, y el profesional sabe casi de inmediato si lo que le acaban de presentar está más o menos en la línea de lo que está buscando. Sin embargo, cuando el que intenta publicar es un escritor, la situación cambia. Como narradores, nosotros necesitamos que el editor se interese por la obra que le presentamos y se tome un tiempo para leerla. Esto no es fácil. Por lo general los trabajos presentados se acumulan incesantemente, y a veces pueden pasar meses antes de que nos lean, si es que finalmente lo hacen. Por eso, es que le estoy muy agradecido a un cuento que escribí en el año 2000, probablemente en noviembre o diciembre. Se llama "La Venganza de los Niños". Es tan breve que nadie deja de leerlo y, según parece, le ha gustado a mucha gente. Lo reducido de su extensión naturalmente ha facilitado su publicación, pero, lo más importante, es que ha sido un gran abridor de puertas. Sirvió para que los editores me conocieran y se interesaran después por trabajos de mayor extensión. De hecho, fue el primer cuento que publiqué en España y también en Francia. También salió publicado en Argentina (dos veces), y en Uruguay (dos veces). Como homenaje, a este humilde amigo que me ha prestado tan excelente servicio, lo publico ahora en este blog:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La venganza de los niños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allende el Cementerio, en un terreno baldío repleto de basura, el Rey de las moscas tiene sus dominios. Se sienta sobre un cráneo, eleva su brillante saxo y toca al alba un blues que siempre es el último. Hay en esa música un dolor tan viejo como el mundo. Los cientos de niños y niñas que juegan entre papeles mugrientos, botellas, restos de comida, fierros, agua podrida y neumáticos viejos, se acercan atraídos por su exquisito arte. Después de tocar, el Rey mira con tristeza a su auditorio de infantes flacos, mal vestidos, con los rostros sucios y los pies azules de frío. Ante las miradas de todos, se para y camina con decisión hasta el barranco que sirve de límite entre el reino de las moscas y la civilización. Allí, sosteniendo el instrumento con una mano, abre los brazos en cruz, y, mientras su sobretodo apolillado se agita en el viento, lanza maldiciones a la ciudad de los ricos. Estimulado por los gritos de aprobación que sus palabras provocan, se hace de valor y dicta sentencia: "¡Hemos vuelto a ser estafados, pero ésta es la última vez!" Luego sopla el saxo y salta al vacío, seguido por su ejército esquelético. Encantados por la melodía, vuelan con la vista al frente y las manos como ganchos retorcidos, dejando en el aire tibio una estela de moscas. A medida que avanzan la frustración que han sentido en este día se transforma en odio. Tras pasar por encima de las murallas, ven abajo las casas limpias y hermosas y los lujosos autos que resplandecen con las primeras luces de la mañana. Pero ahora no descenderán en picada como una plaga de arpías, ni los inquilinos se llenarán de terror al ver que el techo se derrumba por el ataque de los niños salvajes que invaden su propiedad y se roban las bicicletas, las muñecas, las pelotas y los trencitos eléctricos que no tendrán dónde enchufar. No, hoy el objetivo es más grande. Por eso siguen adelante, dejan atrás la ciudad y vuelan hacia regiones que nunca antes habían visitado. La melodía del Rey de las moscas se hace más rápida y el tiempo se acelera. Con un creciente ritmo de vértigo, el día da paso a la noche y las estrellas parecen adquirir una forma alargada hasta que se transforman en líneas blancas sobre el negro firmamento. Sólo la velocidad y la protección de la música impide que los cuerpos se cubran de escarcha y los dientes castañeteen de frío. Desde las alturas, ven la nieve, el humo que sale de las cabañas de madera, y los animales que esperan en la entrada. Cuando el líder da la señal, se precipitan sobre las viviendas y arremeten contra todo lo que se les cruza en el camino. Con trozos de vidrio degüellan primero a los renos y después a los hombrecitos que intentan impedirles el paso. Finalmente abren una puerta y allí lo encuentran. Tendido sobre una enorme cama, el hombre obeso, de barbas largas y blancas, ignorante de todo peligro, ronca después de una dura jornada. En el momento en que la sangre moja las sábanas, los niños sonríen y se repiten que nunca más volverá a equivocarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;00000000000000000000000000000000000000000000000000000000&lt;br /&gt;La ilustración: Bosque Rojo, de María Jesús Hernández Sánchez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;00000000000000000000000000000000000000000000000000000000&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo Santos, cuando publicó "La Venganza de los Niños", en el 2005, en el número 21 de la revista Asimov, lo presentó así: "Respecto a este relato, un muy peculiar (y militante) cuento de Navidad, creemos que muy pocas veces se ha logrado decir tanto con tan pocas palabras, y de una forma tan estremecedoramente contundente".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-3473734271353356583?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/3473734271353356583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/el-que-abre-las-puertas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3473734271353356583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/3473734271353356583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/el-que-abre-las-puertas.html' title='El que abre las Puertas'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SzPXrvHus9I/AAAAAAAAACk/6u9gGUrMmoM/s72-c/Bosque+rojo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-1157117470687011655</id><published>2009-12-11T19:33:00.000-08:00</published><updated>2009-12-11T19:39:12.661-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><title type='text'>Realidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SyMPwrCTT8I/AAAAAAAAACc/Afz222TMpf0/s1600-h/Rob+Gonsalves+(1959-+)+penumbrasombramujerbosque.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414188505889984450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 254px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SyMPwrCTT8I/AAAAAAAAACc/Afz222TMpf0/s320/Rob+Gonsalves+(1959-+)+penumbrasombramujerbosque.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La Realidad es un puñado de pensamientos&lt;br /&gt;sostenidos con fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Realidad es un libro incompleto&lt;br /&gt;escrito por todos y por cada uno de nosotros&lt;br /&gt;en olvidados dialectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Realidad es un pájaro de humo&lt;br /&gt;que los hombres intentan atrapar&lt;br /&gt;en la jaula de sus teorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ilustración: Rob Gonsalves) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-1157117470687011655?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/1157117470687011655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/realidad_11.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1157117470687011655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1157117470687011655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/realidad_11.html' title='Realidad'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SyMPwrCTT8I/AAAAAAAAACc/Afz222TMpf0/s72-c/Rob+Gonsalves+(1959-+)+penumbrasombramujerbosque.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-7001551765410366749</id><published>2009-12-09T21:19:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T01:33:33.817-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poética'/><title type='text'>ESCRITORES Y ARTISTAS</title><content type='html'>&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 274px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413478260114657618" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SyCJy7VvEVI/AAAAAAAAACE/Lbq-vh0WBjU/s320/Bosque+Interno+Duilio+Pierri.bmp" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nunca se está tan solo ni se es tan poderoso como cuando se escribe. Hay dos formas básicas de actuar. La primera es utilizar la razón para construir una lógica funcional. El escritor dirige las vidas y destinos de sus criaturas, así como construye y destruye el paisaje, pero nada más. La otra, implica comprometerse con lo que se escribe, sacarlo desde un lugar más profundo que de la razón. Si lo comparamos con un actor, diríamos que no se conforma con representar a un personaje, sino que lo incorpora. En cualquier caso siempre es imprescindible dominar técnicas. Los que juegan, representan, construyen únicamente con la razón, esos son escritores; los otros, además de escritores, son artistas. Los escritores avezados pueden escribir con la regularidad y facilidad con que lo hace un periodista. Los artistas -en tanto se comporten como tales- deben sentir la necesidad de escribir. El escritor trabaja, el artista muere y renace. El escritor se concentra en la obra, el artista en sí mismo. Dicho de otro modo, para el escritor la obra puede ser una novela, un cuento, etc.; para un artista, en cambio, la obra es él mismo.&lt;br /&gt;No hablo de tipos puros, naturalmente, en un mismo autor a veces puede pesar más el escritor que el artista, o al revés. Pero sí es normal que un escritor se identifique, o lo identifiquen más con un paradigma que con otro.&lt;br /&gt;Otro rasgo que se deriba de la condición de artista, y que sirve además para identificarlo, es su estilo. El artista se siente bien transgrediendo géneros, utilizando un lenguaje poético, personal. Cuando verdaderamente estamos en presencia de un artista, uno siente que la poesía no es una mera decoración, sino una necesidad. Sirve para expresar lo que de otro modo no puede decirse. La poesía expresa lo que la razón es incapaz de transmitir. Nos conecta con nosotros mismos. El escritor utiliza los trucos del oficio, el artista se arriesga. El escritor tiene técnica, el artista tiene estilo. El escritor tiene continuidad, el artista destellos. El escritor busca la prolijidad, el artista la verdad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pablo Dobrinin &lt;/div&gt;&lt;div&gt;(la imagen: Bosque Interno, de Duilio Pierri)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;000000000000000000000000000000000000000000000000000000000&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-7001551765410366749?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/7001551765410366749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/poetica.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7001551765410366749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/7001551765410366749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/poetica.html' title='ESCRITORES Y ARTISTAS'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SyCJy7VvEVI/AAAAAAAAACE/Lbq-vh0WBjU/s72-c/Bosque+Interno+Duilio+Pierri.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-5442753217052658398</id><published>2009-12-07T12:29:00.001-08:00</published><updated>2009-12-07T12:46:32.336-08:00</updated><title type='text'>ISAAC LEVITAN</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/Sx1mlWbXRyI/AAAAAAAAABs/Rk6V1kY6z4Q/s1600-h/levitan.El_Lago_(estudio,_1898-1899).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412595119030748962" style="FLOAT: right; 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Era un ejemplar grande, de tapa dura y hojas satinadas, editado en Moscú en 1965. Aunque mi apellido es de origen ruso, no conozco ni una palabra de esta lengua, y me resultó imposible descifrar lo que tenía escrito. Sin embargo, la belleza de sus láminas me cautivó de inmediato. Y sobre todo, una de sus pinturas, que mostraba un camino de tierra flanqueado de árboles. Había algo en esa imagen que me inquietaba de un modo especial. Como si presintiera que en algún lugar, o en algún tiempo, mis pies habían hollado un sitio así. Años después, cuando empecé a navegar por internet, decidí averiguar algo más sobre este pintor. El problema era que, por tratarse de un alfabeto distinto, ni siquiera sabía escribir su nombre. Pero, puesto que pintaba paisajes, entré en Google y busqué "paisajistas rusos". Al cabo de un tiempo, encontré una pintura igual a la de mi libro, y supe así que el artista se llamaba Isaac Levitan. Nunca hallé una biografía lo suficientemente completa, y ningún comentario significativo respecto a sus pinturas, salvo el hecho de que los norteamericanos denominaban a ese tipo de arte "landscape of mood".&lt;br /&gt;En el 2008, Sergio Gaut vel Hartman me invitó a participar en una antología de relatos, cuyo tema debía ser el encuentro de culturas, tomando este concepto con mucha amplitud. Recordé entonces la pintura de Levitan, hice mi propia interpretación de la misma, y escribí el cuento "Los árboles de Isaac Levitan", que se publicó en diciembre de ese año, en el libro que finalmente se llamó "Otras Miradas", de Ediciones Desde la Gente, con un tiraje de 8.000 ejemplares.&lt;br /&gt;Los invito ahora a leer ese relato, más una mini biografía que escribí para esta ocasión, y por supuesto, a disfrutar de algunas de las maravillosas pinturas de Isaac Levitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS ÁRBOLES DE ISAAC LEVITAN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde, mientras pintaba en mi atelier de las afueras de Montevideo, recibí una llamada de un hospital cercano: habían internado a mi amigo Mario. Como ya rondaba los ochenta años y tenía una enfermedad incurable, temí lo peor. Colgué, me abrigué con un sobretodo, saqué la vieja camioneta del garaje y puse rumbo al nosocomio.&lt;br /&gt;Aquel viejo bohemio, veinte años mayor que yo, me había enseñado no sólo a pintar, sino también a amar y comprender el arte. Probablemente ese haya sido el puente para que entre nosotros creciera la amistad. Mientras manejaba, la risa franca de Mario arribaba a mi memoria. Me gustaba recordarlo en sus momentos más felices, con sus ojos claros y brillantes.&lt;br /&gt;Una cuadrilla de trabajadores estaba ensanchando un tramo de la ruta, y tuve que hacer algunos pequeños desvíos, pero no me demoré más de diez minutos.&lt;br /&gt;El hospital era chico y encontré pronto la habitación.&lt;br /&gt;Mario estaba flaco, desmejorado; la quimioterapia había hecho que sus porfiados cabellos se redujeran a una pelusa suave. Se alegró mucho de verme y sonrió como de costumbre. Sin embargo, pese a todos sus esfuerzos por mostrarse afable y natural, se me hizo evidente que no estaba en paz consigo mismo.&lt;br /&gt;Al poco tiempo de estar ahí, me di cuenta que rehuía los comentarios que se referían a su enfermedad, y procuraba encauzar la conversación hacia cualquier otro tema. Se quejó de que la habitación que le habían dado no tenía ventanas, y que se perdía la oportunidad de ver los bosques que rodeaban el hospital.&lt;br /&gt;Estiró una mano leve en el aire, como si tocara un recuerdo, y con aquella voz embellecida por los años, señaló:&lt;br /&gt;-...En primavera la floresta se tiñe de increíbles tonos de verde. Aquí y allá. Es precioso. La gente debería reparar más en esto.&lt;br /&gt;-Víctor Hugo decía que la naturaleza habla, pero nadie escucha.&lt;br /&gt;-Ah... eso está bien; sí.&lt;br /&gt;Después se quedó un momento en silencio.&lt;br /&gt;Le aseguré que pronto volvería a verla, y sonrió tristemente.&lt;br /&gt;-Pero mientras eso ocurre -sugirió- me gustaría que me prestaras aquel libro de Isaac Levitan. Ayer me estaba acordando de él. ¿Me lo traerás?&lt;br /&gt;-Claro, mañana sin falta lo tendrás aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche saqué el libro de mi biblioteca y me lo llevé a la cama para ojearlo.&lt;br /&gt;Isaac Levitan era un paisajista, de origen judío, nacido en 1860 en Kybartai, Rusia (actual Lituania). Lo extraordinario de su arte, es que lograba trascender la objetividad de un paisaje y mostrarnos su propia alma. Podía hablarnos de sí mismo, de su melancolía, de su percepción de la maravilla y el misterio de la naturaleza, y de los anhelos de cosas que no eran de este mundo. En algunos de sus cuadros, el realismo cedía espacio a visiones impresionistas, de influencia francesa. Pero allí donde los franceses buscaban simplemente el efecto de la luz, él conseguía adentrarse en las profundidades del ser humano. No siempre los colores eran una expresión de realismo, a veces la verdad del cuadro quedaba subordinada a una verdad interior. Entonces todo se resolvía en tonos de verde, gris o cualquier otro color, para reforzar un concepto de unidad, que tenía que ver con una visión armónica de la naturaleza. No era difícil comprender por qué le gustaba tanto a Mario. Aunque él sabía mucho de escuelas y vanguardias, en los últimos años de su vida había hallado un refugio para su espíritu en la obra de algunos paisajistas.&lt;br /&gt;Al día siguiente, luego de almorzar, fui a visitar a mi amigo.&lt;br /&gt;Cuando le entregué el libro se puso muy contento. Me senté en una silla, junto a su cama, y disfruté viendo su rostro, mientras él contemplaba las reproducciones.&lt;br /&gt;-Tiene ojos soñadores- dijo señalando el retrato de Isaac Levitan que encabezaba las láminas.&lt;br /&gt;-Es verdad- reconocí.&lt;br /&gt;-Pablo... -dijo luego de mostrarme unos árboles reflejados en la superficie de una laguna- mirá que extraordinario...Este es el Levitan que más me gusta, el de las visiones intimistas.&lt;br /&gt;-Uno desearía estar ahí.&lt;br /&gt;-Claro... ¿quién no? Cuando repasás su obra te das cuenta de la cantidad de ríos y caminos que ha pintado. Y lo más hermoso, es que esos ríos y esos caminos también son para nosotros-. Y dicho esto, pasó las páginas para mostrarme que lo que decía era verdad-. Los caminos llegan hasta la base del cuadro, como una invitación a entrar en ellos. También hay botes que nos aguardan junto a las orillas. Levitan descubre un paraíso, y quiere compartirlo con nosotros.&lt;br /&gt;Me pareció genial el hecho de que un uruguayo contemporáneo, como era Mario, pudiera sentirse tan compenetrado con la obra de un pintor que había vivido en la Rusia del siglo XIX. Después de todo, aquella empatía, con alguien de otra cultura, estaba demostrando que existe algo imperecedero que trasciende cualquier frontera.&lt;br /&gt;Luego Mario se detuvo en un óleo fechado en 1897.&lt;br /&gt;-Este es mi favorito. Siempre me atrajo poderosamente.&lt;br /&gt;La pintura en cuestión era "Claro de Luna. Una Villa". La luna no se aprecia, pero está su luz acogedora, bañando toda la escena. Es de una belleza extraordinaria, pero sin alardes, sin estridencias, precisamente nos conmueve por su intimidad. Lejos de buscar impactarnos, nos invita a entrar en ella. No es el destello de una revelación, de una visión mística, sino la luz de una paz interior. De la villa se ve muy poco, apenas unas casitas a lo lejos. El centro temático del cuadro es un camino de tierra, en el que se advierten las huellas de un carro, flanqueado por árboles. Como había señalado Mario, el camino llega hasta el pie del cuadro. Eso bastaría para indicar que se está invitando al espectador a entrar en el paisaje, pero hay otros elementos que refuerzan este concepto. El camino tiene forma de triángulo. La mirada del espectador entra por la base del triángulo y se proyecta hacia el vértice. El camino nos absorbe, pero no acaba aquí el encanto de la obra. Levitan ha utilizado otro truco para que esa atracción sea irresistible. Normalmente, cuando un artista ilustra unos árboles va a tratar de que los que estén más cerca nuestro se vean más grandes y con las copas más tupidas, para crear una sensación de perspectiva. Sin embargo, él realiza otra cosa. A la izquierda del camino, aunque mantiene un tamaño creíble en los árboles -de mayor a menor- pinta a los últimos con más follaje que a los primeros. Hace esto para lograr que entre las manchas oscuras de las copas de los árboles quede perfectamente delineado un triángulo de cielo, que al igual que el camino, nos arrastra hacia el interior del cuadro. Al final, los dos vértices de los triángulos se funden en un punto. Uno podría llegar así a pensar que el camino de tierra es la expresión humana de ese otro camino que se abre en el cielo.&lt;br /&gt;-Este cuadro lo pintó en 1897- me explicó Mario-. El mismo año en que los médicos le diagnosticaron una afección cardíaca que tres años después lo llevaría a la muerte. Se fue de este mundo cuando apenas tenía cuarenta años.&lt;br /&gt;-No deja de tener coherencia que alguien con su sensibilidad muriese del corazón.&lt;br /&gt;-Las razones de la poesía - concluyó mi amigo con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las semanas siguientes seguí visitando a Mario. Gracias a los cuidados del personal del hospital logró recuperar algo de peso y de energía, pero su enfermedad no tenía vuelta atrás. Los tratamientos a base de radiaciones y quimioterapia demostraron ser infructuosos.&lt;br /&gt;Procuré que le dieran una habitación con vista a los bosques, pero fue imposible, porque no había camas disponibles en ese sector.&lt;br /&gt;Un día se hizo una junta médica y luego el médico jefe me explicó la situación.&lt;br /&gt;Al día siguiente, bien entrada la tarde, yo me llevaba al anciano del hospital.&lt;br /&gt;Mario sabía que aquello no era un alta. Simplemente lo mandaban a su casa porque la medicina ya no podía hacer más nada por él.&lt;br /&gt;Lo ayudé a vestirse. Estaba un poco débil, pero tenía una fuerza interior que lo hacía querer salir de ahí. Mientras le ponía la campera, decía que era una suerte ya no tener que permanecer entre esas cuatro paredes. Y cuando se mojó la cara y se miró en el espejo, añadió que quería sentir el olor de los árboles.&lt;br /&gt;Guardamos sus pertenencias en una maleta, y después de despedirse de las enfermeras y los médicos, salimos del hospital.&lt;br /&gt;Respiró hondo.&lt;br /&gt;Caminamos unos pasos y subimos a la camioneta.&lt;br /&gt;Se sentó a mi lado, bajó el vidrio de la ventanilla, y durante todo el viaje estuvo mirando para afuera.&lt;br /&gt;Dejamos atrás los bosques y salimos a la ruta. El cielo estaba azul oscuro a esa hora, y las sombras del invierno comenzaban a cubrir los campos como una caricia piadosa. Encendí los focos del auto. Los vehículos que se desplazaban por la carretera, nuevos y pretenciosos, eran episodios fugaces en la inmensidad de la naturaleza.&lt;br /&gt;Al llegar a la zona de obras, tuve que hacer un desvío hacia mi derecha. En esa área, había una chacra importante que ocupaba varias manzanas y debí internarme por un camino vecinal varios cientos de metros para poder bordearla. Luego giré dos veces más hacia la derecha, siempre rodeado de campos y bosques.&lt;br /&gt;El aroma de los árboles entraba por la ventanilla. La brisa desplazó unas nubes y la luna apareció en el cielo como un tazón de leche tibia.&lt;br /&gt;Cuando me disponía a tomar una calle de tierra que nos conduciría nuevamente a la ruta, Mario me colocó una mano en el hombro y me sorprendió con estas palabras:&lt;br /&gt;-Esperá, detené el auto.&lt;br /&gt;Había tanta urgencia en su voz que clavé los frenos.&lt;br /&gt;Iba a preguntarle qué ocurría, pero entonces giré el rostro hacia donde él estaba mirando y sentí un escalofrío.&lt;br /&gt;Nos quedamos callados un tiempo difícil de estimar. Luego yo bajé, abrí la puerta de su lado y lo ayudé a bajar.&lt;br /&gt;Permanecimos junto a la camioneta, sin atrevernos a dar un paso más.&lt;br /&gt;A la derecha del camino se abría otro camino, flanqueado de árboles, que no era ni más ni menos que el mismo que había pintado Isaac Levitan en la Rusia de 1897.&lt;br /&gt;Aquello era imposible, y sin embargo no había lugar a dudas.&lt;br /&gt;La exacta disposición de los árboles, con cada rama y cada hoja. El camino de tierra, con las huellas de un carro. Las casitas a lo lejos, y el triángulo de cielo, iluminado por la luna. Todo estaba allí, como lo había pintado Levitan.&lt;br /&gt;Mi amigo no decía una palabra, pero sus ojos eran tan expresivos que no necesitaba hablar. Se veía claramente que estaba maravillado. De pronto frunció el ceño, como si alcanzara una íntima comprensión, y me dijo:&lt;br /&gt;-Voy a caminar entre esos árboles.&lt;br /&gt;Le ofrecí mi brazo para que se apoyara, pero él lo rechazó cortésmente.&lt;br /&gt;-Estoy bien... -señaló- puedo hacerlo solo.&lt;br /&gt;En su rostro se apreciaba una serena paz, recobrada después de un largo tiempo. Había en él alegría y aceptación, y acaso, en ese momento, ambas fueran la misma cosa.&lt;br /&gt;Me dirigió una última mirada, sonrió y empezó a andar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;00000000000000===========oooOOOooo============00000000000000&lt;br /&gt;BIOGRAFÍA DE ISAAC LEVITAN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isaac Ilich Levitan nació el 30 de agosto de 1860 en un shtetl de Kybartai, región de Kaunas, Lituania, en el seno de una pobre pero educada familia judía. A comienzos de 1870 se trasladó con ella a Moscú. En 1873 ingresó en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura, donde anteriormente había estudiado su hermano mayor Avel. Al cabo de un año, se decantó hacia la pintura naturalista. En 1875 falleció la madre del artista y el padre cayó gravemente enfermo, lo que le imposibilitó cuidar adecuadamente a sus cuatro hijos, sobre los que se abatió la miseria. Finalmente, el jefe de familia murió dos años después.&lt;br /&gt;Con tan solo 17 años, Isaac tuvo grandes dificultades para poder continuar sus estudios, debiendo incluso dormir en las casas de sus amigos, o en los salones vacíos de la escuela. Sus profesores, reconociendo sus aptitudes, le otorgaron una beca y un premio consistente en una gran caja de pinturas y pinceles. Algunos de sus maestros fueron reconocidos pintores, como A. Savrasov, V.G. Perov y V.D. Polenov.&lt;br /&gt;En 1879, a instancias de las autoridades zaristas, que habrían de alentar los futuros pogroms, comenzaron las deportaciones masivas de judíos en Moscú. Sin embargo, por la presión de gente influyente que amaba su arte, Levitan pudo permanecer en dicha ciudad.&lt;br /&gt;Un apoyo muy significativo a su obra lo tuvo en 1880, cuando el célebre coleccionista y filántropo Pavel Mijailovich Tretyakov compró su cuadro «Día de otoño, Sokolniki». Eso le ayudó a subsistir y pudo dedicarse de lleno a su tema favorito, la pintura de paisajes, sobre todo de los bosques y las praderas que había en las cercanías de Moscú. A partir de 1884 comenzó a relacionarse con el grupo de pintores itinerantes llamado "Peredvizhniki", lo que le permitió dar difusión a su trabajo.&lt;br /&gt;En 1897, cuando ya era muy famoso, fue elegido miembro de la Academia Imperial de las Artes, y en 1898 estuvo al frente de la misma como Decano.&lt;br /&gt;Víctima de una afección cardíaca, falleció el 4 de agosto de 1900, cuando solo tenía cuarenta años de edad. Lo sepultaron en el Cementerio Judío de Dorogomilov, y en 1941 sus restos fueron trasladados al Cementerio de Novodevichy, muy cerca de la tumba de Chejov, de quién era íntimo amigo.&lt;br /&gt;Levitan dejó un legado, entre óleos, acuarelas, grabados y dibujos, de más de mil obras. Se transformó así en uno de los máximos exponentes de una corriente que en inglés se llama "landscape of mood", y que se refiere a la transmisión de estados de ánimo a través de la pintura de paisajes. En efecto, allí donde cualquier otro pintor ilustra, por ejemplo, un paisaje nocturno, él logra pintar el misterio de la noche. Y ahí donde otro simplemente nos muestra una vivienda en la bastedad de la naturaleza, él nos hace pensar en la soledad y la melancolía que viven en el alma humana.&lt;br /&gt;Curiosamente, si uno observa una retrospectiva del artista, advierte que a medida que este acerca a la muerte, sus pinturas se tornan cada vez más luminosas.&lt;br /&gt;"Las enfermedades del corazón"-señaló una vez-"se curan con el corazón".&lt;br /&gt;Pablo Dobrinin&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-1633213389307359924?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/1633213389307359924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/isaac-levitan-hace-unos-anos-en.html#comment-form' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1633213389307359924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/1633213389307359924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/isaac-levitan-hace-unos-anos-en.html' title=''/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-6819235793271126648</id><published>2009-12-07T11:45:00.000-08:00</published><updated>2009-12-07T11:47:06.733-08:00</updated><title type='text'>El Bosque</title><content type='html'>El Bosque&lt;br /&gt;Durante un tiempo, yo pensaba que para ser un escritor auténtico, uno tenía que hurgar en las zonas más decadentes. En pocas palabras: sacar la basura. Es falso.&lt;br /&gt;Lo importante es tener el valor de internarse en la espesura del Bosque.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;El Bosque- como símbolo del inconsciente- no es ni positivo ni negativo, ni bueno ni malo. Simplemente es algo que oculta secretos, algo que nos espera. Por lo tanto, cuando decido entrar él, sé que puedo encontrar todo tipo de cosas. Miedos, perversiones, pero también caminos capaces de reconfortar el alma. Imágenes. Algunas agradables y otras no tanto. Pero es mi Bosque, y no renunciaría a él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-6819235793271126648?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/6819235793271126648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/el-bosque.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6819235793271126648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/6819235793271126648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/12/el-bosque.html' title='El Bosque'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3891836319854962839.post-504770563158855121</id><published>2009-11-22T11:31:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T11:45:19.850-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inicio'/><title type='text'>Bienvenidos</title><content type='html'>En este espacio encontrarán entradas a mis cuentos y ensayos publicados en la red, así como una lista más o menos completa de mis publicaciones en papel. También agregaré artículos y obras de todo tipo que no figuran en ningún otro sitio. Gracias por acercarse y compartir mi mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3891836319854962839-504770563158855121?l=pablodobrinin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/feeds/504770563158855121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/11/bienvenidos.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/504770563158855121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3891836319854962839/posts/default/504770563158855121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pablodobrinin.blogspot.com/2009/11/bienvenidos.html' title='Bienvenidos'/><author><name>Pablo Dobrinin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07534549046854303205</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FHq9PY5L1r4/SwmVTcGEwPI/AAAAAAAAAAM/N9Oza-cHedU/S220/pablo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
